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Por problemas de salud de Okaa la vendetta se "detiene" durante un mesecito más o menos T.T
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sábado 14 de noviembre de 2009

15. Lo que él ansía


Hola amigos, soy Lupin. Okaa no puede subir el capitulo por eso me ha pedido que lo haga yo ^^u así que yo copio & pego y alejop XD
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Texto de hace 2 meses :

Pff si, sigo viva –por si algun@ se lo pregunta XD- Tas nosecuanto tiempo sin poder subir naaaaada al fin acabo ya el puto maldito capitulo –lo odio buaaaa snif snif- No me extenderé mucho con esto hoy…Sólo voy a poner una imagen que no pude colocar en el otro capi jejeje


Imagen de Alastair:http://img193.imageshack.us/img193/5247/alastairdehumanoooooooo.jpg


Flipadas mias del capi anterior XD:http://img245.imageshack.us/img245/1932/snapepreaojajajflipadas.jpg

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15. Lo que él ansía

Se vio arrodillada en el suelo segundos después de sentir aquél desgarramiento interno. Otra vez el dolor que le había dado en la habitación regresó y con él un Harry enfurecido que acababa de golpear al tal Cristian dejándolo inconsciente en el suelo antes de que pudiera hacer nada.

Miró al moreno que lucía distorsionado por las lágrimas e impasible frente a él, cuando Harry se le acercó para ayudarlo a levantarse no pudo evitar aferrarse a él con fuerza sollozando. Su corazón iba a dejar de latir en pocos segundos si él no hubiera llegado a tiempo, pero gracias a Merlín que apareció para salvarlo.

Draco quiso decir algo pero un nudo se le había instalado en la garganta así que todo lo que pudo hacer fue sollozar y llorar como una chica. Un momento. Le faltó muy poco para gritar asustado cuando miró sus propias manos.

Harry le puso una chaqueta fina por encima de los hombros y le prestó sus sandalias.
Draco lo miró inquieto, realmente algo andaba mal. Potter no le había mirado a la cara en ningún momento desde que lo había salvado de aquella bestia y menos hablado o eso creía él, simplemente lo obligó con acciones a usar las chanclas y la chaqueta mientras era arrastrado de vuelta al hotel.

Al entrar a su habitación de hotel el silencio y la oscuridad reinaron el lugar y esa simple palabra que costaba tan poco decir quedó colgada de un simple cuadro que acumula polvo en una esquina de la estancia, “Gracias”.





Para cuando consiguió decirla Harry ya no estaba frente a él. Lo buscó en la habitación pero no hubo suerte así que miró en el baño encontrándose con una escena que si no lo volcó el alma, a punto estaba.

Sentado al borde de la bañera estaba el moreno curándose la planta de los pies que actualmente tenía casi en carne viva por haber ido descalzo desde el puerto hasta el hotel. Paró un segundo de hacer lo que hacía cuando notó la presencia del Slytherin pero al momento continuó ignorándolo.

-Harry… -este al tener la cabeza agachada se mordió el labio reteniendo un inminente impulso rabioso-Harry…-Draco se acercó cautelosamente hasta quedar sentado en el bidet que había al lado de la bañera.

-Se suponía que ibas a decirle que no íbamos, no que tú te ibas con él –dijo el moreno con una penetrante voz mientras seguía curándose los pies. Draco apretó su vestido que ahora le iba muy justo.

-Yo… ¡Te juro que le dije pero…! –intentó explicar.

-Da igual –suspiró el Gryffindor mirándolo por primera vez desde que lo había salvado- Creo que ya no me importa.

¿Crees? ¿Que significa eso? ¿Qué antes si pero ahora no?-se preguntó el rubio.

-Descansa. Mañana contactaremos con Dumbledore si o si y si puede ser hagamos ya el ejercicio que nos dieron. No tengo ganas de seguir siendo una niñera por mucho tiempo –lanzó las gasas a la papelera encaminándose a la sala cojeando de ambos pies.

Draco lo siguió.

-¿Niñera? –Harry sonrió irónicamente -¡Yo no te pedí que me siguieras!

-Oh bueno, ¡Igual habrías preferido que no apareciera! –se giró bruscamente antes de llegar al sofá que era su destino principal sin encender la luz de la sala.

Draco quedó mudo. Sus puños se cerraron automáticamente haciendo fuerza para contenerse.

-De todas maneras no sé si habría continuado el pobre –sonrió Harry maliciosamente- No creo que le hiciera gracia eso de follar con un tío porque no sé si te has dado cuenta pero vuelves a ser tu.

-Ya lo sé – murmuró el rubio. Desde que había abrazado a Harry en el puerto lo supo, tantos dolores debían de ser por algo.

-Me voy a dormir –se dejó caer en el sofá colocando las gafas en la mesa de cristal cerrando los ojos.

Dejó a Draco allí parado con las palabras en la boca, pero eso no se iba a quedar así.

Maldito estúpido cuatro ojos que lo único que hace es darme dolores de cabeza y de otros sitios que no vienen al caso ahora… – se maldijo Draco acercándose con mala leche al moreno.

-¡Potter! –Lo zarandeó pero este no le hizo ni caso -¡Mierda Harry! –consiguió dejarlo boca arriba apoyando una pierna a cada costado del moreno quedando a horcajadas, reposando así sus manos en los laterales de la cabeza del chico ya que este se había dado la vuelta en cuando su cuerpo tocó la tela del sofá. Draco podía sentir como sus testículos rozaban la ropa del moreno ya que actualmente sus bragas habían sido desgarradas.
Consiguió capturar la atención de esos orbes verdosos que en ese momento parecían reprocharle algo.
Draco se ruborizó cuando cayó en la cuenta de la postura en la que estaban pero eso no detuvo nada de lo que quería decir.

-En primer lugar Potter yo me negué, pero algo me hizo cambiar de parecer en el último momento-recordó ese sentimiento de rabia al sentirse no amado por el hombre que tenía actualmente bajo su cuerpo- más tarde comencé a sentirme mal por la bebida y él se aprovechó de las circunstancias y casi me viola, y digo casi porque apareciste tu a tiempo –Draco lo miró terriblemente conmovido, se sentía a punto de llorar y no sabía porqué- Así que si lo que estas esperando es que te agradezca el que no me haya violado, si ¡Te lo agradezco! – intentó bajarse de encima del moreno cuando este aferró su delicada muñeca, la suya, y no la de una chica tirando suavemente de él para devolverlo a la postura anterior pero con los torsos un poco más próximos.

Las hebras rubias le colgaban grácilmente por la frente y Harry las apartó con la mano que no lo retenía colocándolas tras las orejas del chico aunque algunas rebeldes volvieron a caer y Harry sonrió.

-Yo me quejo de mi pelo pero el tuyo también…

-Mi pelo no es un nido de pájaros Potter –una frase que no sonó sardónica para nada ya que Draco sonreía un poco.

-Debería decir que siento el haberte seguido pero no es así –dijo de pronto el moreno soltando la muñeca del chico.

-Y yo no debería haberme ido, así no tendrías que haberme seguido…-suspiró el Slytherin.

-Eso no ha sonado para nada Slytherin –ironizó Harry con Draco aún a horcajadas.

-De vez en cuando somos capaces de decir cosas como las que decís vosotros –dijo alzando la cabeza altivo pero teatrero- Tan Gryffindor, lanzándose de cabeza al vacío…

-Sólo nos lanzamos de cabeza cuando hay algo importante que salvar- tocó el medallón que colgaba del cuello del rubio haciéndolo sentir triste- no lo olvides Malfoy.

-Claro Potter –dijo alzándose pero sin salirse de encima- ¿Porqué mas iba a ser?-murmuró algo abatido.

-Tampoco olvides que lo que es mío no es de nadie más -sonrió ahora incorporado gracias al soporte de sus brazos en el sofá. Draco alzó una ceja.

-Que yo sepa aquí no hay nada tuyo Potter –miró desde su perspectiva a los ojos del moreno.

-Hay varias cosas que son mías Malfoy – una mano vagó por la línea que separaba los glúteos del rubio apartando parte del vestido para rozar la entrada – Esto es mío –aseguró y con la otra mano tocó el pene del Slytherin sobre la tela- y esto también – Draco se tensó ante los toques. La mano del moreno serpenteó por el torso del rubio que respiraba agitadamente pero que no se le salía de encima hasta llegar a sus labios – Esto también es mío- aseguró mientras que con la otra mano rozaba el muslo del rubio- Pero hay algo que no sé yo si… - Draco alzó una ceja. Manoseo por toda la cara ¿Así eran los Gryffindors?

-¿Hay algo mío que no creas que es tuyo? –ironizó entrecerrando los ojos amenazante volviendo a apoyar sus manos a los costados de la cabeza de Harry.

Harry viajó la mano que había tocado sus labios hacia su pecho.

-¿Esto ya es mío o tengo que matar a alguien para ello? – La sangre de Draco bombeo con fuerza sobre humana dejando que sus oídos simplemente oyeran un tenue pitido. Su corazón latió con un ritmo acelerado y sus mejillas se tiñeron de un carmesí oscuro.

-Ahora mismo no te has puesto ninguna pomada ni has tomado ninguna poción y se supone que el que anda “contento” soy yo. ¿Se puede saber que dices? –sonrió de lado.

Quedaron mirándose a los ojos un buen rato aguantando la tensión que sus cuerpos y sus mentes traían hasta que Draco comenzó a notar un leve tirón en sus partes más intimas. Mirar a Potter a los ojos lo estaba poniendo malo así que como Slytherin que era intentó huir pero nuevamente el moreno se lo impidió dejándolo más pegado a su cuerpo Harry acababa de rodearlos con sus brazos y aunque Draco se revolvió lo máximo que pudo Harry pasó una de sus manos por el costado el rubio hasta que la dejó en las lumbares y presionó para que tuvieran más contacto.

Imagen escena:
http://img27.imageshack.us/img27/2811/hydsof.jpg

Draco que tenía el cuerpo casi fundido con el del moreno no pudo más que gemir al notar como su pene rozaba la tela del pantalón del otro.

-¿Te has dado cuenta de que ha faltado poco para que te violaran?-preguntó a bocajarro el moreno con gesto serio en su mirada dejando al rubio patidifuso.

Draco se tensó ante aquél recordatorio.

-Aún estas esperando algo de mi ¿Verdad Potter?-lo miró enfadado el rubio.

-De ti no se puede esperar nada, Malfoy-lo instó para que se saliera de encima.

-¿Sabes qué Potter? ¡Que te jodan! –dijo molesto el rubio antes de irse a la habitación en cinco zancadas. ¿A qué venía todo aquél palabrerío de “esto es mío” y después todo aquello?

¿Tantas ganas tenía de que le diera las gracias otra vez o es que esperaba algún pago por el rescate?

Con esa pregunta se despojó e sus ropas que Merlín bendito ¡Aún llevaba el vestidito puesto!
Lo incineró con su varita antes de que este tocara el suelo, cerró la puerta con aquél material de hierro (un pestillo) y desnudo como su madre lo trajo al mundo se metió en la ducha de la habitación.
El agua relajó sus tensados músculos que en tan solo un día habían cambiado de complexión.
Colgó el mango de la bañera en su sitio dejando que las gotas cayeran sobre su pelo al fin rubio, cuello y espalda, al fin masculinos.

Apoyó sus brazos sobre la cerámica de la pared agachando la cabeza y cerrando los ojos. El agua se sentía tan bien…Pasó un buen rato en esa postura recordando desde su huída desde la casa Black hasta ese momento, más tarde se enjabonó.
Cuando su mano pasó sobre su amiguito una sonrisa tonta se formó en sus labios.

“Al fin volviste quedito amigo”-pensó.
En cuanto el agua se llevó los restos de jabón de su cuerpo salió de la ducha enrollándose en una toalla y se fue a la habitación con el sólo pensamiento de dejarse caer en la cama para dormir a pierna suelta desnudo sin encender siquiera las luces y sin percatarse de un pequeño detalle de ojos verdes.

Se sentía cansado. Recordaba lo sucedido casi una hora antes y su cuerpo se tensaba cual cuerda de violín.
Dormir le era prácticamente imposible así que decidió ir a la pequeña nevera que había en una habitación.
Cuando cruzó por delante del sofá se le hizo extraño no encontrar al moreno durmiendo en el.

-¿Se habrá ido? –preguntó siguiendo su camino algo culpable.

Encendió la luz de la pequeña estancia y rebuscó en la nevera algo dulce para llevarse a los labios. Esa manteca de cacahuete que había en una esquina le era demasiado gustosa.

Con el bote de manteca bajo el brazo volvió a la habitación. Había salido de ella desnudo esperando encontrarse al moreno pero no hubo suerte.
Abrió la tapa enterrando uno de sus dedos en la manteca dulce. El primer lengüetazo se le hizo casi orgásmico por ello comenzó a enterrar cada vez con más ansia sus dedos en el tarro. Su lengua chupó lascivamente cada rincón de su dedo índice y corazón cuando se los llevaba a la boca. ¡Ese movimiento era un crimen!

-Merlín… ¿Y este hambre?- se preguntó el rubio viendo el frasco casi vacío.

Apartó la manteca a un lado dispuesto a intentar dormir nuevamente cuando un ruido de tela moviéndose lo alarmó obligándolo a abrir los ojos de nuevo dejándolo de una pieza en la cama.

Notó como algo se arrastraba por la cama acercándose a él lentamente.
Cuando ese peso estaba tan sumamente cerca que si estiraba la mano seguro que lo palpaba viró su cuerpo quedando el rubio encima del intruso.

-Alastair, que haces lev…-sus palabras murieron en sus labios, pues otros de un sabor distinto, café, estaban devorando los suyos… ¡Y Alastair no era!

Esos labios que tan sólo había probado en una ocasión hacía un tiempo y que tantos recuerdos le traía. Esos labios que si era por él, jamás probarían otro sabor que no fuera el suyo.

La luz de la luna que se colaba furtiva tras la ventana de la habitación permitía distinguir la silueta del ladrón de besos.
A ese beso no se le podía llamar beso robado ya que Draco instintivamente al segundo de sentir esa calidez sobre los suyos dejó salir su lengua en busca de algún trofeo.
Finalizó con un sonoro chupón en el labio inferior del rubio que ahora permanecía inmóvil en la cama a cuatro patas sobre el intruso.

-¿Esta vez que escusa tienes? –murmuró con un voz ronca el rubio.
-Ninguna – esa voz profunda pero a la vez agitada resonó en la habitación en un susurro- y eso es una puta mierda- Este empujó al rubio de nuevo a la cama para quedar sobre él obligando a sus alientos entremezclarse de tal aproximación entre sus cabezas.

-¿Qué se supone que buscas, Potter?-no quería mirarle a los ojos porque si no, estaba perdido.

-Mierda, no lo sé…-susurró hundiendo la nariz en el cuello del Slytherin aspirando el aroma a jabón que este desprendía-pero eso que has hecho con los dedos me ha matado.
Draco apartó con ambas manos al moreno de su piel dejándolo con cara de sorprendido.

-¿De veras crees que voy a dejarte hacer lo que te dé la gana cuando te dé la gana?

-Tómalo como el pago de una “deuda” –intentó morder el cuello del rubio pero este fue más rápido y lo volvió a apartar.

-No le debo nada a nadie –enarcó una ceja viendo como el moreno se frustraba pero seguía intentando alcanzar su piel.

-Pues como un favor-gruñó.

-No le pido favores a nadie- sonrió ampliamente cuando la cara de Harry no podía verlo ya que estaba demasiado ocupada lamiendo una porción de cuello, pero por poco tiempo. Draco lo volvió a apartar.

-Bueno Draco-bufó cansado- pues entonces tómatelo como algo que queremos ambos.

-Lo que yo deseo Potter no es…-Harry lo hizo callar con un mordisco en la yugular.

-Si dejo que hables te vas a oponer a todo lo que diga, así que estate calladito y sólo habla cuando tengas que gritar.

-Potter… ¿Te das cuenta a quien le estás haciendo todo esto? –mantenía sus manos en los brazos de Harry con los ojos fuertemente cerrados. ¿Esto era una alucinación?

- No me lo recuerdes –siseó lamiendo la clavícula del rubio.

-A mí sí me interesa que lo recuerdes- dijo dejándose lamer por el otro sin oponerse mucho- No soy algo desechable.

-¿No puedes callarte por un momento?-farfulló el moreno dejando de atacar para mirarlo a la cara. Draco frunció el cejo.

- No puedo, no- infló sus mofletes graciosamente mirando hacia la pared.

-¿He de hacer que te calles acaso?

-¿Por qué haces que todo suene tan….?

-¿Indecente?
-¡Sí! Osea… ¡Estas esperando que me abra de piernas de nuevo y justo hace un rato casi me violan!-casi gritó el rubio.

-¡Es por eso que no me he podido aguantar más!

-Te pone que… ¡Oh por Merlín Potter que bajo caíste! –dijo Draco pensando que a Harry le ponía que casi lo violaran.

-¿¡En que estas pensando, zopenco!? ¿Sabes cómo me sentí cuando no volviste? ¡Te fui a buscar y te vi ir con el imbécil ese! ¡Encima dejas que te alcoholice y te manosee!- Draco abrió al boca enfadado y sorprendido.

-¡¿Que qué?! ¡Intenté apartarlo de mí por todos los medios pero no traía mi varita!

-Si no llego a aparecer yo ahora mismo estarías follando con el –una bofetada impactó en la mejilla del moreno.

Harry agarró fuerte las muñecas del rubio contra la almohada.

-¡¿Te crees que me dejo follar por todo lo que se mueve o qué?!-gritó el Slytherin.

-Eso solo lo sabes tú, porque podrías haber mentido– esas palabras estaban doliendo demasiado.

-¡Para tu información maldito Gryffindor egocéntrico, tu violación fue mi primera vez, imbécil! ¡Ya te lo dije!

-¿Y tengo que creerte?

-¡¿Qu-?!

Harry soltó el agarre del rubio y bajó de la cama llevándose las manos a la cabeza apartando los mechones que le caían por la cara andando de un lado para otro del cuarto.

-¡¿Porqué siempre acabamos así?! –Preguntó el moreno- Nos enfadamos, tú te vas, yo te busco y luego pasa lo que pasa.

-¡Eres tu el que viene!- se quejó el rubio.

-¡Porque tu jamás cederías!

-¡Soy Slytherin!

-¡Y yo Gryffindor!

-¡Lo que zoys ez unoz idiotaz! –gritó Alastair desde el otro lado de la puerta. Tanto grito lo habían despertado y este se había acercado hasta el dormitorio escuchando toda la serenata- ¡Como no oz arregléiz para mañana y oz eztéiz dando los croizzant como doz imbécilesz juro que dezpotrico todo de cada uno!

Los pasos del chico yéndose los alertó de que volvían a estar solos.
Hablar… ¡Era algo que el dichoso gato no podía hacer! Si el gato hablaba…

-Vale…-Harry se dejó caer en una silla beis- ¿Tú o yo?

-Tú.

¿Para qué pregunto? Se dijo el Gryffindor

Tras una larga charla y otra advertencia de Alastair cuando los gritos volvieron a reinar en la habitación por un mal comentario de Draco, el rubio acabó confesando que el moreno no le era tan indiferente.

-¡Vale, vale lo admito! Me atraes algo -dijo el rubio pensando que ni loco iba a decirle que estaba enamorado de él.

-Tu a mi…-parecía pensar que decir- tampoco me eres indiferente -consiguió decir el moreno tras unos segundos de silencio mientras miraba hacia la puerta. Alastair los había amenazado dos veces en menos de 10 minutos y si el niño gato hablaba el rubio se iba a enterar de un par de cosas que...

-Bien, nos toleramos. Fin - ¿Pero qué tipo de conversación estamos teniendo en estos momentos? se preguntó Draco -Me voy a dormir -anunció zanjando el tema mientras se tapaba lo poco que se veía de su entrepierna por la oscuridad de la habitación.
Se tumbó en la cama nuevamente rezando por que el moreno se decidiera de una buena vez. ¿Sofá o cama?

-Soy un puto hipócrita -se dijo a si mismo Draco. Le negaba a Harry sexo cuando en realidad él ansiaba tenerlo.

-Si...Em... -balbuceó Harry poniéndose en pié - Yo me vuelo al sofá.

¡¿Qué?! ¡No me jodas maldito Gryffindor! -gritó mentalmente el rubio viendo como este llegaba a la puerta. Carraspeó un par de veces antes de hablar para posiblemente cavar su propia tumba.

-Esta cama es enorme -comentó Draco lo suficientemente alto como para que el moreno lo oyera.
Harry que ya tenía una mano en el pomo de la puerta quedó inmóvil al haber oído aquel comentario. Sonrió virando su cuerpo para encaminarse a su nuevo nido de los sueños.
En el camino comenzó a despojarse del pantalón, incluida la ropa interior. Subió a gatas al colchón ante la atenta mirada del rubio que se lo estaba comiendo con la mirada.

-Si me pones un sólo dedo encima, te mato -amenazó la serpiente con las mejillas sonrojadas. ¿No decía que él no dormía nunca desnudo?

Tras dicha advertencia le dio la espalda al moreno, el cual lo observó con detenimiento. Sabía de buena fuente que su piel era tan aterciopelada que ni las mejores telas de las Indias se podían comparar. Piel albina y bellos rubios que se oscurecían en una sola zona del cuerpo, esa que iba a intentar volver a ver.
Bufó con una sonrisa ladeada quedando boca arriba mirando al techo sin ni siquiera molestarse en tapar sus partes púdicas.

Suspiró manteniendo consigo mismo una conversación mental. Draco Malfoy, con su arrogante carácter y descaro le gustaba, desde hacía bastante de echo.
Realmente lo ocurrido en la mansión Black sucedió porque él así lo quiso, no por una crema de Snape. Aunque se sintió algo diferente tras haberlo embadurnado de ella, apreció que todo lo que sentía estaba a punto de explotar y salir por algún lado. Echarle la culpa al potingue era lo más sensato.

Harry se imaginó diciéndole la verdad a Draco;

-¡En verdad Draco, te he follado porque llevo varios años matándome a pajas por ti!
Se echó a reír ante tal estúpida idea sin darse cuenta de que al lado el rubio se estaba preguntando de que se reía tanto.

Cuando dejó de reír como un idiota frunció el cejo aún mirando al techo cayendo en la cuenta de algo: ¡Estaba en la misma cama que el rubio y para colmo de males lo tenía a escasos centímetros sin poder ponerle un solo dedo encima!

-Dedos... -siseó Harry.
Por otro lado Draco se sentía nervioso. Tenía a Harry demasiado cerca y los constantes roces de pies hacían que una tormenta eléctrica le recorriera la espalda sin mencionar que su amiguito recién estaba comenzando a montar la campaña sin motivo alguno...

Notó un movimiento tras de sí cuando algo húmedo se posó en su cuello haciéndole abrir los ojos poniéndose más rojo que la grana.

¡Me está haciendo un chupón! -gritó mentalmente el rubio.
Esa humedad llamada lengua le recorría el cuello con parsimonia provocándole escalofríos ya que se llegó a colar hasta en su oreja. Unos dientes mordisquearon el cartílago de esta para luego chupar la zona descendiendo nuevamente por la yugular dando pequeños mordiscos que le hicieron jadear.

Milésimas de segundos después se giró sorprendido. Un reflejo demasiado lento...

-Potter... ¿Me lo parece o además de ciego eres sordo? -una de sus manos tapó el bulto que se escondía bajo las sabanas. ¡El último mordisco casi lo mata de placer!

-No te puse ni un dedo encima -sonrió Harry- y no veo que te estuvieras quejando.

-¿Qu-?- sus quejas fueron acalladas con un húmedo beso que no se vio venir haciéndole quedar con un impulso de Harry, bajo el cuerpo de este.
La húmeda lengua del Gry se enroscó en la del otro luchando por ser la líder haciendo perder el norte al rubio durante unos segundos.

Mordió el labio inferior del Sly hasta dejarlo escarlata para luego tirar de él con los dientes. Draco quedó inmóvil esperando alguna sujeción de manos por parte del otro, pero eso nunca llegó, sólo un arduo beso que lo dejó sin aliento. Posó sus manos sobre el pecho del moreno retirándolo suavemente dejando colgando un hilo de saliva que comunicaba ambas bocas preguntándole con la mirada “qué estaba haciendo”. La de Harry demasiado desesperada por volver al contacto atacó nuevamente a esos rojizos labios que no se resistieron en absoluto hasta que los dientes del Gry emprendieron un camino de mordiscos suaves por todo el cuello del albino.

-Esp…- el Sly estaba algo nervioso- Un momento Harry -¡Mierda, lo he llamado Harry! Pensó el rubio espantado.

Pero el moreno siguió enfrascado en la tarea de lamer, chupar y morder cada resquicio de piel de Draco, así que le contestó un simple “¿uhú?” que en el idioma de las personas vendría siendo un “¿Sí?”.

-Potter, tenemos que…-jadeó al sentir unos dulces colmillos arañar su piel- hablar. Dejar algo en claro –Harry bufó pero siguió a lo suyo esta vez montándose sobre la pelvis del rubio apoyando ambos antebrazos a los costados de la cabeza rubia hundiendo de buena gana la mata de pelo azabache en donde lo había dejando antes de cambiar posición.

-¡Potter! –gritó Draco al verse imposibilitado para apenas moverse.

-No te estoy tocando con las manos Draco. Fue la condición que pediste, ¿no?-le susurró al oído.

-Eso fue…global –balbuceó. ¿Acaso quiere volverme loco con solo su boca?

-Veamos Draco…-Harry apartó su boca del cuello del otro para encararlo. Lo vio sonrojarse de tal manera que se le antojó encantador.- ¿Tu quieres verdad? –El aludido alzó una ceja – No te disgusta para nada lo que estoy haciendo y no mientas porque este –hizo un sutil movimiento de cadera que casi mató al amiguito del rubio-lleva un rato saludándome.

El Sly chasqueó la lengua inclinando levemente la cabeza hacia otro lado maldiciendo por lo bajo. Harry le tenía donde quería.

-¿Te burlas de mi?

-Solo voy a decirlo una vez serpiente rubia –anunció el moreno.-Jamás me burlé de ti ahora ni de tu condición sexual en antaño, de hecho cuando lo hiciste público me dieron ganas de cruciarte porque al parecer no eres del todo consciente de todos los que te comen con la mirada en el castillo-suspiró e inhaló aire- Llevo tanto tiempo haciendo ver que te odio que…

-¿Haciendo ver? –preguntó el rubio no entendiendo muy bien.

-¿Acaso eres cortito? El día que me di cuenta que me atraías –Draco abrió los ojos de par en par- casi me tiro de mi torre. Fue cuando tuvimos que compartir duchas Slys y Grys. Yo siempre quedo el último por eso cuando te vi entrar en el vestuario con ese semblante tan pacifico y angelical, cosa extraña en ti, para luego sacar una minúscula toalla creo que un cable se me rompió por ahí dentro y me flechaste del todo- Harry observó la cara sorprendida del rubio- No te violé exactamente –el rubio alzó una ceja- para mí no era violación, era más bien, bueno si lo era pero con buena fié. O sea…-se intentó explicar Harry- ¡Quería poseerte! Y esa crema no es que me obligara a hacerlo pero me animó bastante, era como un subidón de energía o algo así, no sabría explicarte –la dura mirada del Sly lo estaba acorralando un poco- ¡Me dejaste casi desmadejado en la cama con tanta crema puritana!-Gritó- Así que entérate de una vez por todas Draco Malfoy –el aludido sólo podía observar los ojos del moreno, tan sinceros…-Estoy convencido de que me gustas y el simple hecho de ver como otro te pone un dedo encima me crispa tanto los nervios que si no es porque tengo algo de auto control ya habría matado al rubiales del callejón y al imbécil del bar.

-¿Nos estabas viendo, verdad? –preguntó el rubio refiriéndose al suceso del callejón.

-Solo el final –susurró quedamente- y fue más que suficiente.

Draco se echó a reír, esa risa que provoca que tus ojos se humedezcan y lagrimeen. ¡El moreno se estaba declarando! Draco estaba que no se lo creía e incluso imaginó el momento de contárselo a Blaise que no sabía por qué seguro se lo tomaba demasiado bien.

-¿Te burlas no? ¿Este sentimiento es recíproco o tengo que oblibiarnos? A ti por oír a tu peor pesadilla que te ama y a mí por hacer el ridículo más espantoso de mi vida mientras me miras con cara divertida-aclaró.
¿Esto es real, Merlín? Baja y pellízcame en donde más me duel2… ¡Definitivamente me...me…me quiere! ¡Oh Merlín, espera…! No sé qué decirle…

Quedaron mudos durante unos minutos que se hicieron tensos para el moreno por la espera y al rubio tremendamente ridículos, porque sólo tenía que decirle “yo siento lo mismo” pero esas palabras no salían así como así, ya que nunca esperó que Harry…

-Bien, va a ser que el obliviate es la mejor opción-siseó con un nudo en la garganta disponiéndose a bajar de encima del rubio cuando este lo aferró por la mano.

-Un momento…Si me oblivias juro que te mato y luego voy yo detrás. ¿Cómo esperas que reaccione? ¡No todos los días la persona que te gusta siente lo mismo que uno! –el Gry abrió los ojos desmesuradamente. ¿Había oído bien?

-Tú… no, debo haber oído mal –rió el moreno negando con la cabeza-Olvídalo todo.

-¿Eres un terco idiota que aparte de ciego es sordo? ¿No has oído lo que te acabo de decir?-como un resorte se incorporó de la cama aferrándose a los brazos fuertes del moreno, pasó una de sus manos tras el cuello de este e hizo lo único que haría entender al torpe del Gryffindor.
Aproximó sus labios a los rojizos intentando colarse hasta en el alma del otro a través de una sola mirada cargada de deseo. Fue un beso casto sin lugar a dudas, de no más de tres segundos seguido de una retaria de pequeños besitos en la comisura de los labios. Se le podía llamar un beso cómplice.

-En verdad creo que somos algo infantiles e idiotas –murmuró el moreno.

-Habla por ti- el rubio sacó su lengua para burlarse. Harry se echó a reír para segundos después devolverle ese “favorcito” al rubio en forma de un tórrido beso apasionado con lengua.

El Sly enredó sus dedos en la mata de pelo castaña correspondiendo fervientemente a ese contacto mientras el otro posaba ambas manos en la estrecha cintura del rubiales acariciando cada porción de piel expuesta ya que Draco estaba desnudo, tapado mínimamente con un trozo de sabana.

Con los labios tan hinchados que parecía que se habían injertado colágeno Harry emprendió un camino de lamidas y mordidas hasta llegar al hueco entre la mandíbula y el hombro. Allí se entretuvo oyendo al otro balbucear algo como si subes más me hago gelatina. Y eso era lo que el moreno estaba intentando conseguir, dejar tan desmadejado al rubio que este no recordara su nombre a la mañana siguiente.

Subió por la parte posterior del cuello mordisqueando todo a su paso hasta colar su viperina lengua en la oreja del otro notando como un escalofrío recorría el cuerpo del rubio. Draco sintió como Harry sonreía tras haber tenido el escalofrío.

Las manos del rubio descendieron lentamente rasgando con las uñas cada trozo de piel que estas agarraban cuando Harry mordía su piel.

-¿Esto no será otro sueño verdad? –preguntó el rubio con la voz algo ronca. El moreno estaba descendiendo ahora por su pecho llegando justo a la altura de sus pezones sonrosados tan tentativos que el Sly no se pudo detener, los chupó. Este le había dejado toda la parte del cuello llena de puntos rojizos, ni la clavícula se salvó de ese ataque Harry pottiano.

-¿Esto te parece un sueño? –Preguntó tras morder el pezón que recién había chupado. Draco jadeó en respuesta.

-Somos unos desviados- murmuró divertido el rubio cuando una de las manos de Harry comenzó a acariciar su cadera- Estamos en este estado sólo con unos besos.

-Yo estoy en este estado desde que estábamos en el sofá-dijo como si nada el moreno descendiendo la mano que hacía cosquillas al rubio hasta el ombligo. Allí la mano terminó de descender lentamente surcando bajo la sábana hasta que encontró lo que estaba buscando. Sonrió cuando uno de los dedos la rozó y Draco movió las caderas, este había tenido un espasmo al sentir el dedo de Harry en su polla. Se mordió el labio ahogando un grito que se transformó en un gruñido de disconformidad cuando la mano volvía a ascender olvidando a Draco junior.
Pero el rubio no iba a dejar la cosa así, estaba demasiado encendido, demasiado harto de esperar cuando al fin podía. Alzó la cadera haciendo que ambos miembros se rozaran.

-¡Se acabó!- gruñó el moreno alzándose. El rubio se asustó pensando que este iba a irse pero para su sorpresa, Harry agarró la fina sábana y con un brutal movimiento la mandó lejos.-Te juro que si la vuelvo a sentir rozándome la incinero – El rubio iba a contestar algo pero pensó en algo mejor. Draco acababa de empujar al moreno hacia atrás quedando ahora él encima. El rubio se estiró todo él sobre este, sus penes se rozaron y cómo no, el moreno se aferró al culo del rubio y movió las caderas en un jadeo casi inaudible.

-¿Cómo hemos llegado a esto? –preguntó Draco jugueteando con la oreja del Gry.

-No lo sé ni me importa – jadeó Harry apretando más los glúteos del otro- pero esta vez juro que te fundo al colchón.

El rubio rió ante tal comentario. Era cierto que la última vez se quedaron al final de todo porque Lucius Malfoy había interrumpido sin quererlo.

-Créeme, si alguien entra por esa puerta en los próximos 240 minutos yo mismo lo desinte…¡Ahhh!…- Harry había jugado sucio y mientras el rubio hablaba él sumergió hasta el segundo nudillo de su dedo corazón en el culo del otro moviéndolo en círculos.

En represalia el Sly comenzó a gemir demasiado cerca de la oreja de Harry, bien porque sentía placer con todas esas cosas que los dedos del moreno le estaban haciendo a su ano y porque sabía que este oyéndolo de esa manera no iba a tardar mucho en ponerse a “la acción”.

Sintió como un segundo dedo se sumergía en sus profundidades y tocaba junto con el otro el punto mágico que lo hizo babear ligeramente sobre el hombro de Harry momentos antes de gemir. Comenzó a mover las caderas levemente en un movimiento ascendente y descendente sobre los dedos del otro que ahora hacían la forma de unas tijeras dentro de el provocándole algún que otro espasmo de dolor.

-Draco, creo que hoy no estoy para preliminares –murmuró Harry cuando el rubio restregó por enésima vez su pene contra la barra de hierro del otro –Te prometo que más tarde me tiro 4h lamiéndote pero ahora…-se incorporó el moreno con el rubio a cuestas quedando sentado bajo el Slytherin. No supo porqué pero una imagen del rubio abriéndose las nalgas le pasó fugaz por la mente poniéndolo mas duro.

Imagen escena:
http://img12.imageshack.us/img12/6821/dracoabreculojummmm.jpg


Draco lo abrazaba dejando sus pezones expuestos ante la mordaz boca de Harry que no tardó mucho en saborear de nuevo los botones sonrosados de este mientas seguía dilatando al rubio hasta haber metido completamente 3 de sus largos dedos esta vez acompañados por su mano que se coló furtiva hasta dónde estaba la polla del otro y allí la agarró como si fuera algo que debía exprimir hasta la extenuación –cosa que no iba a suceder en esa ocasión pero que nadie quitaba para más adelante en otros asaltos.

Tener tres dedos revoltosos dentro de su culo y una mano masturbando su duro palo mientras una lengua revoltosa lamía sus pezones era sin duda algo definitivamente exquisito pero había algo que quería sustituir lo más pronto posible por algo definitivamente mucho mejor. Harry le obligó a quedar a cuatro patas para poder
prepararlo mejor así que este obedeció sin chistar.

-Harry…-murmuró mordiendo la almohada- hazlo ya, aunque grite –un espasmo de placer le hizo morderse el labio- si no me voy a correr…Ngg…

Dicho y hecho. Harry sacó sus dedos del tenue agujero. Besó el omoplato del rubio dulcemente y masajeó los muslos a sabiendas de lo que iba a entrar en el rubio para relajarlo un poco. Se acercó lo suficiente como para que su polla rozara el agujero del otro.
La cara de Draco ahora era de un color carmín y las gotas de sudor surcaban todo su cuerpo dándole un aire desmadejado de espaldas

Harry bufó cuando lo miró por un segundo reprimiendo las ganas de meterse de golpe. Con paciencia alineo su polla a la entrada de este y empujó lentamente. Sintió como Draco se contraía y eso era lo peor que podía hacer porque eso le daba placer a Harry. Ayudado por una de sus manos siguió adentrándose en el rubio a pesar de sus jadeos y quejidos porque cuando el moreno lo miraba para comprobar el estado del otro y conectaba con esos ojos azules que lo miraban de reojo cuando su cara estaba ladeada, estos le decían “si paras, te mato”.

Con un último empujón se metió por completo dejando momentáneamente a Draco sin aire. Harry se echó para adelante y se adentró un poco cuando el rubio dejó de morder la almohada porque lo quería oír gemir.
Aguantó como todo un héroe hasta que el rubio decidió mover las caderas –que fueron muchos minutos después-. Draco jadeó al sentir el primer empujón que le acababa de quemar el culo total y absolutamente pero aguantó el alarido porque oír gemir a su Gryffindor era algo que quería seguir oyendo aunque la carne de su culo sangrara en carne viva.

Imagen escena:http://img193.imageshack.us/img193/4080/hydperritojosjosjos.jpg

La quinta arremetida se sintió distinta. Debió ser un cambio de ángulo o que ya su culo no sentía nada por el dolor, pero en esos momentos un surtido de mariposas se concentró de nuevo en su estómago cada vez que Harry daba con el sitio correcto y este supo aquello cuando el Sly le clavaba las uñas en las manos que justo estaban entrelazadas y contraía su esfínter sin comentar los gemidos que daba. Pasaron muchos minutos en esa posición hasta que Harry lo volvió a girar porque quería verlo a la cara.

Llegó un momento en que Harry comenzó a bombear la olvidada erección el rubio haciendo maniobras porque Draco estaba aferrado a él y apenas había espacio para que la mano se colara por sus vientres. Rozó el glande con el pulgar varias veces antes de masajear por completo el tronco. Eso terminó de volver loco a Draco que estaba mordiendo el cuello del otro como si fuera un vampiro hasta que sintió una fuerte corriente eléctrica al tener la mano de Harry sobre su polla frotándola con pasmosas caricias y en su culo, el enrome falo del otro embistiendo con fuerza. Se dejó caer como una muñeca de trapo hacia atrás abandonándose con ambas manos a los lados de la cabeza empujando con sus caderas para que el otro llegara más profundo –si es que se podía.

Imagen escena:http://img38.imageshack.us/img38/6711/hydsexcama3.jpg


Semejante imagen no hizo más que poner aun más duro al moreno. El Slytherin se había dejado caer hacia atrás dándole el mando a Harry pero tal acto no hizo mas que encender al otro, pues la imagen de Draco con el pelo revuelto, ojos cerrados por el placer, saliva escurriéndose por la comisura de los labios, la piel perlada por gotas de sudor y esa bendita posición que le permitía ver como se adentraba en el otro lo esta matando en vida.
Embistió un par de veces mas hasta que se dejó caer hacia adelante con las piernas de Draco con el. Las había colgado a cada lado de sus brazos y ahora mismo el rubio estaba “totalmente abierto” para él.
El peso de su cuerpo hizo que su polla llegara mas adentro por eso con cada empujón tenía al rubio jadeando y clavándole las uñas en la espalda.
Besó la frente del otro una infinidad de veces mientras seguía con lo suyo. A cada beso el nombre del rubio surgía de los labios de Harry y como recompensa Draco contraía su ano torturando el falo del otro.
La verdad sea dicha, no estaban para jueguecitos de a ver quien duraba mas o quien lo hacía mejor por eso cuando Harry comenzó a arremeter contra Draco con empujones erráticos este supo que se iba a venir en pocos minutos. El rubio contribuyó con esa causa y se mantuvo contraído todo el rato relajando de vez en cuando el esfínter.
Ahora ya no se distinguían los jadeos de cada uno aunque si era cierto que Harry había enterrado su boca en la cavidad entre la oreja y el hombro de Draco ahogando gemidos y gruñidos.
Una de esos empujones erráticos comenzó a dar en el punto clave del rubio si o si a cada enviste. Su cuerpo comenzó a curvarse por el placer hasta que lo único que mantenía sobre la cama fueron la cabeza los codos y los pies. Gritaba como un loco cada vez que Harry rozaba el punto mágico hasta que comenzó a sentir que él también se iba a correr.

-Ha…Harry-gimió con los ojos fuertemente cerrados. El otro Gruñó en respuesta –Me…me vengo.

Nada mas decir eso sintió como si flotara pues Harry lo acababa de agarrar de los brazos alzándolo de la cama con él. No supo como Harry quedó en pie sobre la alfombra de la habitación y el sobre el pene del otro aforrándose al cuerpo del moreno con las piernas y los brazos.
Sintió como su espalda colisionaba contra la fría pared y escuchó el ruido de algo romperse en el suelo, posiblemente algún jarrón.
Harry lo besaba con pasión a la par que se lo follaba desenfrenadamente amarrándole del culo abriéndole las nalgas lo imposible. El Slytherin notó como el cuerpo del otro comenzaba a temblar y se sintió a si mismo estando de la misma manera cuando el otro susurró unas palabras que creyó haber oído mal. Se estaba quedando sin aire.
Gritaron, jadearon y gimieron como unos poseídos hasta que corrieron quedando desmadejados en el suelo, pues Harry había quedado sin fuerzas y Draco se deslizó por la pared hasta quedar en el suelo sobre el moreno.
Sus respiraciones agitadas tardaron varios minutos en establecerse y cuando esto ocurrió el Gryffindor llevó al rubio a la cama, este no tenía fuerzas ni para hacerse un café con la varita.
Le habría gustado ser dejado en la cama como algo frágil , sin embargo cayó como un saco de patatas porque Harry había gastado toda su energía en satifascerle. Rió cuando vio la cara de sastifacción del otro.

-¿De qué ríes? –sonrió Harry.

-Me acabo de comparar con un saco de patatas –el moreno lo miró perplejo.

-Da gracias que he conseguido traerte hasta aquí yo mismo-razonó el otro.

-Oh si, señor fuerte-Draco sacó la lengua.

-Estas desperdiciando un músculo que hace mejores tareas que burlarse de un pobre Gryffindors-Draco abrió la boca sorprendido y divertido a la vez. Le dio un manotazo al hombro del otro.

Estaban de lado sobre la cama mirándose mutuamente. Morfeo comenzó a rondar al rubio que estaba comenzando a cerrar los ojos aferrado a la mano del otro que lo miraba embobado.

-¿Sabes una cosa Draco?

-…¿Eh?-abrió los ojos para volver a cerrarlos.
Potter arrimó el cuerpo del rubio hacia el y lo estrechó entre sus brazos suspirando contento cuando el otro se acurrucó en su pecho con esa carita de ángel que tenía en esos momentos.
-No me importaría volver a pasar por este calvario un millón de veces si en todas ellas acabas entre mis brazos. El rubio que aun no se había dormido del todo sonrió.

-Créeme la próxima vez que suceda algo así no le daremos muchas vueltas al asunto- alzó la cabeza para besar al otro en la comisura de los labios dulcemente- hay muchos rincones en Hogwarts para profanar –sugirió alzando las cejas. Harry se echó a reír pensando en que el primer lugar que quería profanar cuando llegaran al castillo era la biblioteca.

Severus Snape despertó en la enfermería de Hogwarts con un terrible dolor de cabeza ante la atenta mirada de Dumbledore, Minerva y la señora Pomfrey.

Al abrir los ojos la luz del lugar lo cegó momentáneamente hasta que el sucesivo parpadeo de sus ojos le permitió tenerlos abiertos. Se incorporó de un bandazo cuando la imagen de Sirius apareció por su mente. Un mareo lo devolvió a la cama haciéndolo maldecir.

-Tranquilo Severus - escuchó decir al director.

-¿Tranquilo? -murmuró entre dientes- ¡Se han llevado a Sirius! ¡¿Cómo quieres que esté tranquilo?! -intentó de nuevo alzarse y aunque esta vez su cuerpo le permitió quedar sentado unas frías manos lo tumbaron de nuevo. Minerva lo miraba expectante tras haberlo devuelto a la cama.

-Severus ahora mismo a él no le sirves en tu estado - el aludido parpadeó alucinado- Debes reponerte porque el hechizo que te lanzaron bloquea tus sentidos y en ese estado no vas a ir a ninguna parte -sonó mas a una madre que a su compañera de trabajo.

-Se han llevado a Sirius por mi culpa - con el antebrazo tapó sus ojos que a punto estaban de derramar lágrimas- Debí haberle...

-No te mortifiques -no pudo verlo pero Dumbledore ahora miraba por una de las empedradas ventanas de le enfermería hacia algún lugar del exterior- Solo debes descansar y créeme, el está bien.

Severus abrió los ojos bajo su brazo.

-¿¡Han contactado!? ¡¿Que quieren de él?! -se inquietó alzándose.

-Severus...-Pomfrey que recién se metía en la conversación dijo todo con aquel tono de voz- Llevas cuatro horas inconsciente así que descansa -la mirada fiera de la enfermera lo acojonó un poco.

-¡Pero...! -intentó objetar.

-¡Se acabó! -dijo Minerva. Apuntó con la varita a Snape y le lanzó un hechizo para dormir. Dumbledore la miró asombrado.

-Deberías haber esperado un poco mas...-suspiró el hombre enredando su larga barba albina con los largos dedos.

-Si espero mas sale volando por la ventana con el palo de esa litera -una barra de hierro de una de las camas que había estropeadas yacía sobre el muro que había a menos de dos metros de ellos. Dumbledore se echó a reír.

-¿Que te hace... tanta... gracia? -una voz jadeante irrumpió en la sala.

-Vaya -dijo en un fingido asombro el anciano- deberías presentarte a las olimpiadas mugles como mínimo. Has hecho un record corriendo desde allí abajo hasta aquí.

El hombre que momentos antes jadeaba emprendió camino hasta la cama del profesor de pociones con algo de inestabilidad. Al comprobar el estado del moreno suspiró.

-Veamos Sirius Black -Minerva lo encaró- ¿Cómo diantres conseguiste escapar?

-Si, estoy bien Minerva, de lujo -dijo con sorna.
La mujer gaznó algo inteligible frunciendo el cejo.

-Ya, ya... Será mejor que te sientes Sirius -la mujer le ofreció una silla y este se dejó caer abatido sobre ella.

-No tengo muchos recuerdos de lo sucedido porque fue todo demasiado rápido -comenzó a declarar- .Estábamos en la dirección que nos dijiste y allí se encontraba Harry -El hombre mayor giró tan bruscamente la cabeza hacia el hombre que Pomfrey pensó que iba a tener que soldar algún hueso- Pero era un Harry falso- Dumbledore bufó- . Sev estaba todo el rato advirtiéndome pero yo, idiota de mi, cómo siempre no le hice caso. De repente unas personas aparecieron en el lugar, aturdieron a Severus y... -entrecerró los ojos y miró al director- Esto no te va a gustar nada.

-¿Que ocurrió Sirius...?-el director esperaba una respuesta.

-Estábamos equivocados, pero totalmente -todos lo miraron sin entender.

-¿A qué te refieres? -minerva alzó una ceja.

-Hemos estado haciéndoles pasar por un calvario para nada -bufó sonriendo de medio lado ante la mirada de terror del albino.

-Explícate -ordenó el anciano.

-Esos que han estado alborotando todo, esos que han estado matando a gente y esos por los cuales nosotros encerramos a Harry y a Draco trabajan nada más y nada menos que para una sola persona - Dumbledore acortó la distancia que había entre ambos y lo aferró por los hombros.

-Quién... -los ojos del anciano no eran ni una cuarta parte de lo serenos que solían ser.

-Él ha vuelto. Aunque mejor dicho, nunca se fue -todos se horrorizaron. Sirius viró para aferrar la mano de Severus y besarla-. Se tomó demasiadas molestias en montar este teatrito del colgante para despistarnos de su verdadero objetivo.

-¡Qu-! -pero minerva no llegó a decir nada pues se tapó la boca horrorizada.

-Y lo que quiere no es ni a Harry ni a Draco. Su plan es tan macabro que jamás se nos habría ocurrido imaginar tan siquiera que estaba maquinando desde la sombra...-hizo una pausa- Él mismo me lo ha dicho y he escapado gracias a que sus secuaces son unos ineptos con la varita -llevó la mano de Severus a su frente aferrándola entre sus dos manos- Con lo que tiene en mente nos va a destruir porque nadie va a ser capaz de hacer algo.

-¡Sirius no des más vueltas y dime ya de que hablas! -Dumbledore no estaba para rodeos.

-Voldemort ha revuelto todo solamente para una cosa, acercarlos, unirlos y no, no los quiere a ninguno de los dos...-una sombra lúgubre cubría la mitad del rostro del animago- lo que él ansía con tanto fervor para aniquilarnos a todos es al hijo que Harry y Draco van a tener.



A muchos kilómetros del castillo y en una lujosa habitación de hotel, el cuerpo de un hombre estaba a punto de cambiar...Un espermatozoide llegaba victorioso tras un largo esfuerzo a un ovulo especial que en circunstancias normales no debía existir y penetraba la membrana celular de este dejando solamente afuera lo que vendría siendo la cola.

La pareja del que estaba teniendo estos cambios internos besó la nuca del otro y lo estrechó entre sus brazos desde la espalda posando una de sus manos en el abdomen del rubio adormilado.

-¿Estas despierto? -murmuró Harry.
-Mas o menos...-gorgoreó el rubio
-¿Sabes qué? -el rubio contestó con un "¿Uhú?".-No sé porqué pero ahora cuando te estoy tocando la pancita siento una calidez enorme -mordió dulcemente el cuello de Draco.

-Si, ahí abajo-dijo tajante el otro. Harry rió.

-No, bueno si pero no...¿Oye Draco, a ti te gustaría ser padre? -El aludido abrió los ojos como dos bombillas. Giró un poco el cuerpo y cuello para decirle algo.

-No seas estúpido Harry -este lo miró sorprendido- Estoy contigo ¿Como voy a ser padre si ambos somos hombres? -bufó rodando los ojos para volver a la posición anterior a la pregunta.

-Yo no he preguntado si te gustaría tener un hijo conmigo...-dijo el moreno. La idea le vino cuando vio a Alastair por primera vez. Draco bufó.

-Si, me gustaría -murmuró- pero va a ser imposible -dijo mirando a la pared.

-A mi me gustaría tener hijos- abrazó mas al rubio que se tensó como la cuerda de un piano.

-El día que tengas un hijo yo no estaré contigo -el moreno alzó un poco la cabeza para observar la perspectiva del rubio que recién se daba cuenta tenía una mirada triste.

-Oh, sí estarás -aseguró Harry- En otra vida te reencarnarás en una preciosa rubia y yo me enamoraré de ti, te haré mía y tendremos muchos rubitos con ese humor tan característico de su madre -Draco estalló en carcajadas ante semejante cuadro.

-¿Estas oyendo las tonterías que dices? -preguntó el Sly. La respuesta le llegó con un beso tras la oreja, y otro más abajo, y uno más en el cuello-.Si...hijos...-murmuró el rubio encarando a Harry de cuerpo entero dándose la vuelta- A ti lo que te gusta es la manera en la que se hacen.

-Oh bueno, ¿y a quien no? -respondió pícaro arrasando con los labios del otro iniciando nuevamente un ciclo.

Entre beso, caricias y demases Draco consiguió decir algo.

-Serán morenos y esperemos que no tengan tu tozudez -Harry volvió a empujar haciendo sollozar al otro por el gusto.

-Mientras sean tuyos me da igual como sean -lamió los labios del otro volviendo a introducirse en Draco.

-Mientras sean tuyos -repitió Draco mientras se dejaba llevar por la pasión que aquella noche se había instalado en la habitación más tozuda que el propio Gryffindor mientras que en el vientre del Slytherin una nueva vida está a punto de nacer.


Fin.

Nooooo es broma, no se acaba aun XDDDDDD aun queda un poco jejeje aunque lo que os interesaba ya está “solucionado” XD ale, no estaba muy puesta en la escena sexual ._.u y mira que me vi películas para ver si me inspiraba pero nada xDDD al final me pasé a lo de Severus y la escena way la hice lo último U_Uu
Espero que os haya gustao este capi y que la larga espera haya valido algo la pena U_U

A ver cuando os traigo el próximo XDDD 


miércoles 4 de noviembre de 2009

Se suspende la Vendetta 1 mes (minimo)

Bueno...medio año sin pasarme por aki...y aunque lo hago para una mala noticia me alegra saber que esto aun sigue vivo  XDDD

La mala noticia no es que no acabaré nunca la vendetta como me han comentado hace un rato, nop nop, es que me van a operar de la muñeca y estaré ausente ps como un mes o así (no se cuanto, la verdad T,T) y no podré tocar na que tenga que requerir muñeca y mano U_Uu xq me puede quedar exa polvo y eso es lo que menos quiero. Tenerme paciencia xfis T.T


Biku, agarantha, R-Uki,Minori, Lemdrake,mimio...grax de verdad, si no llegais a estar ahi cuando me decidí a operarme no se que habría exo XDDDD

Volveré, como vuelve el sol cada mañana *O*






miércoles 16 de septiembre de 2009

FINAL DE LA ENCUESTA


Llegó el final de una encuesta que puse desde que inicié el blog :P
Había dos opciones y la verdad, la cosa iba bastante empatada pero luego una pilló el turbo jajajaja
La pregunta era si Cristian del capitulo 14 había llegado a violar a Draco y segun la gente:







a) Si y lo mataré!!! TT_TT     16 (36%)
b) No ¬¬u pobre de Okaa...         28 (63%)



Para saber si acertasteis solo debeis leer el capi 15 que esta mañana mismo subiré jjejeje







viernes 11 de septiembre de 2009

14. ¿A caperucita se la comió el lobo?

Pf....EM... yo debería andar bajo alguna baldosa escondida de vustras armas y todo eso XDDD Siento no haber podido actualizar antes Ç_Ç LO CHIENTOOO!!!
Este trabajo mio no me deja tiempo ni para rascarme la cabeza y cuando tengo tiempo allí escribo parte del fic XDDD de Echo el final de este lo escribí en tres dias alli U_Uu He tenido que pasar 10 paginas a mano al pc (se me ha echo terriblemente eterno T.T)

Oh, el blog ya alcanzó los capis de las webs asi que ahora iremos a la par XxDD



Espero que este capi os guste ...y espero que no querais matarme...por lo que ocurra...esto...

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La vendetta


12. ¿A caperucita se la comió el lobo?



Draco se sentía morir en cuanto cayó en esos brazos fuertes que en una ocasión le rodearon aunque ahora los brazos rodeaban otro tipo de cuerpo, el de una chica.
La toalla cayó al suelo dejando ver el albino cuerpo de una joven de 17 años levemente sonrojada y húmeda por un largo baño.

Harry sintió por primera vez en su vida el cuerpo de una mujer desnuda bajo su toque no pudiendo evitar estremecerse queriendo tocar mas e indagar por cada rincón de ese cuerpo, pero algo le puso los pies sobre la tierra.

-Potter, cómo no dejes de manosearme la teta en lo que cuento uno le hago a Pansy un bolso con las tiras de tu piel.

-Deberías tener mas cuidado al salir de la ducha y no, no te estaba manoseando la teta o lo que sea que te haya implantado la poción –ups, pillado..

Draco lo miró desconfiado con las mejillas sonrojadas.

-Arregla eso mientras me cambio en la habitación-recogió la toalla del suelo tapándose todas sus partes visibles-¡Y no entres hasta que yo salga! –lo amenazó apuntándolo con un dedo.

-Claro… cómo si te fuera a violar…-murmuró.

-¡Ya lo hiciste!- le gritó la chica desde lo lejos dando un portazo a lo que se suponía era la habitación principal.


Potter se llevó una mano a la frente masajeando las sienes, estaba cansado de tanto trajín con la persecución y para colmo la lluvia lo había calado hasta los huesos. Miró el grifo que funcionaba mal y con sólo movimiento de varita este se detuvo de inmediato haciendo que el agua cesara. Ahora tendría que recoger el baño si no quería que la señora de la limpieza los maldeciera en la mañana.


Entró a la habitación en vista de que había pasado una hora y que Draco no había salido de ella. Con mucho sigilo abrió la puerta y miró por la rendija que esta dejaba, pero sólo pudo ver el tocador porque desde ese ángulo nada más se podía ver.

Asustado por el echo de que los hubieran seguido terminó de abrir la puerta de golpe trastabillando un poco con la alfombra que decoraba el suelo de la habitación encontrándose a la rubia dormida enrollada entre las sabanas de la cama. Resopló algo relajado.

-Maldito Slytherin…-murmuró con una leve sonrisa en su rostro.


Pocas horas más tarde esa habitación que antes de que sus inquilinos la habitaran había estado sumisa en un silencio cadencioso ahora vivía una batalla campal.






-No pienso dejar que tú elijas mi ropa. Merlín… ¡sólo hay que ver cómo vistes!

-¿Que tiene de malo mi ropa? –tironeó de su camisa seca gracias a un hechizo.

La rubia alzó una ceja.

-¿Todo?- obvió. Harry rió irónico.

-Mira, tú desayuna tranquilo, digo tranquila –se corrigió ante la atenta mirada de la rubia-y yo voy a comprar ropa para ambos.

-No rosas, no estampados, no flores y no rojos –una afilada mirada al moreno le dejó claro que nada eso debía comprar- y no tafones – apuntilló con un par de galletas rellenas de chocolate en la boca viendo como el moreno se iba.

-Le diré a la dependienta que voy a vestir a mi abuela –la puerta se cerró aislando los insultos que la rubia le dedicaba.




Había atinado lo suficiente con la ropa cómo para que Draco se dignara a ponérsela.
La dependienta rió cuando Harry le dijo todo lo que no debía comprar pero lo mas gracioso fue cuando tenía que decir la talla de la chica. ¿Qué talla usaba Draco?


-¿Cómo has sabido mi talla? –preguntó la rubia encerrada desde el dormitorio principal.

-Existen personas que trabajan…”Marie”. ¿Tú no sabes que es eso, no?

-¿Acaso lo sabes tú? – la puerta se abrió dando paso a una chica totalmente distinta a la de hacía unas horas atrás, estaba demasiado guapa para el gusto del moreno.
Lucía unos tejanos blancos ajustados al muslo y una camiseta moderna de manga corta azul cielo con un estampado de frases inglesas en purpurina.
El calzado se veía cómodo, pues unas manoletinas debían ser cómodas –pensó el moreno cuando las compró rezando con atinar en el número.

El pelo lo traía suelto cayendo por sus hombros, liso como la seda y lo observaba. De echo se observaban mutuamente…

Harry ya se había cambiado e iba casual como siempre, despeinado o peinado, nadie sabía del cierto…Tejanos normales y camiseta negra. Una maldita camiseta negra que le marcaba TODO.

Draco reprimió las ganas de saltarle encima.

-¿Y ahora que vamos a hacer? –preguntó Marie, esa transformación de Draco que había acabado en mujer sin haberlo querido apoyada en el marco de la puerta con brazos y piernas cruzados.

-Debemos contactar con Dumbledore , con mi padrino o alguien de nuestro bando.

-¿Y cuando lo hagamos, qué? –Harry lo miró interrogante.

-Volveremos, seguramente…O…-dudó- Estaremos un tiempo por esta ciudad ya que aquí nadie nos conoce.

-No podemos quedarnos aquí de por vida Potter…

-James –corrigió- en todo caso Windor, que es mi supuesto apellido aquí-Draco lo burló haciendo una imitación del chico al hablar.

-Mira…”James” –la propia rubia rodó los ojos- se supone que ya llevamos un tiempito conviviendo o cómo quieras llamarlo y no hemos avanzado nada en ese tema que tu y yo sabemos.

-¿Tema? –la mente calenturienta de un joven de 17 años se activó recordando escenas que no debería recordar, al menos a esas horas de la mañana.

-James…¡¿Por qué cojones crees que nos persiguen?!

-¡Oh, oh vale! Bueno, solo hicimos el Prometo pero una vez así que no se…-se sentó en el sofá acariciando a Harry jr que ronroneaba feliz.

-¿Tu sabes realmente en que consistía la práctica del ejercicio que el director nos mandó?

-Eh…¿algo de contacto físico?

-¿Te da miedo tocarme después de haberme desmadejado aquél día?- alzó una ceja.

Harry lo miró sonrojado. Bien era cierto de que algo de vergüenza le daba, pues aun no se explicaba cómo pudo haber echo semejante atrocidad.

-No sólo me negué yo, señorita.

-Mira…-suspiró al recordar su negativa rotunda respecto a lo mencionado- vamos a anular el prometo cuando vengamos de ir a comprar unas cosas –Harry lo miró suspicaz- para ti –recalcó- e intentaremos el ejercicio porque si nos pillan y no tenemos un mínimo de lazos nos van a dar bien por el culo.

-Eso ya lo hice yo – ¡¡¡Aaaaaaaaaaaaahhh mierda de lengua sueltaaa…Tú, maldita viperina que dices cosas que no debes!!!

Draco sonrió de lado y descruzó brazos y piernas dirigiéndose a la puerta.

- Harry necesita que lo vea alguien porque no para de vomitar desde que llegamos. Vamos a comprar y no, no me diste bien.





-Y esa es la razón por las que los dragones defienden el nido de sus crías a toda costa – terminó Hagrid. Miró a sus alumnos que más que atender parecían estar en los brazos de Morfeo y suspiró.

-Nos quedan…-miró el reloj de arena que había puesto sobre una piedra- cómo unos treinta minutos así que como no estáis mucho por la labor me vais a hacer una redacción de 4 hojas pergaminos sobre los dragones y sus crías.

Toda la clase pareció despertar de ese insomnio reclamando que no podía hacer eso porque era demasiado aburrido, pero el gigante plantó pies en la tierra y cómo profesor que era, por primera vez en su estancia en el castillo se impuso a ellos con autoridad.

-Granger…-Pansy se acercó sigilosa a la muchacha sentándose disimuladamente en una piedra con forma circular y plana tras ella.

Cuando Hermione supo quien le hablaba dejó de escribir en su pergamino.

-Dijimos que en público nosotras no nos llevamos, Pansy- susurró lo mas bajo posible, Ron andaba cerca de ella sentado junto a Neville.

-Las normas están para saltárselas, además si no es por algo importante yo no habría decidido hablarte ahora –Pansy no pudo ver la expresión de la castaña pero supuso que estaba refunfuñando- Ha ocurrido algo- Con eso, la atención de la morena era total y privadamente suya.

-¿Que ha ocurrido? –apretó sutilmente la pluma.

-Primero, controla los posibles impulsos que tengas cuando te lo diga.

-Si te has vuelto a acostar con Blaise no hace falta que me expliques los detalles, con lo de la última vez ya tuve para vomitar durante una semana –Pansy sonrió. Nunca pensó encontrar una buena amiga en Gryffindor.

Todo había ocurrido un poco antes, seis meses para ser exactos, de todo aquél incidente con Draco y su salida del armario apresurada.
Les tocó hacer un trabajo de herbología juntas ya que ese día Ron estaba en la enfermería tras haberse comido en un arranque de celos 5 cajas de ranas de chocolate y Harry había sido “colocado” con uno de los alumnos transferidos ese año.

Se miraron con desprecio mutuamente la primera vez, pero conforme pasaban los días y sus quedadas en la biblioteca pasaban se iban dando cuenta de que aun siendo de diferentes casa eran demasiado similares, excepcionando esa obsesión de Hermione por saberse todo.

Buscando plantas curativas fue que su primera conversación “extra clases y trabajos” surgió. Ron había pasado como un huracán por la biblioteca pidiéndole explicaciones a Hermione sobre un tal Abraham y cuando se fue la cosa surgió. El tema fue de lo más evidente, Hermione se medio exasperó y le preguntó a Pansy en un arrebato si los de su casa eran tan imbéciles y celosos cuando gustaban de una chica que ni siquiera dió una respuesta.

Pansy pensaba que se estaba quedando con ella o que era algún tipo de trampa, pero no… Y acabaron poniendo verdes a todo ser con algo colgando entre las piernas.
Mas adelante si se veían en algún lado a solas hablaban e incluso por las noches quedaban en los jardines para hablar un poco, pues si hablaban frente a otros la cosa podía volverse turbia. ¿Slytherins y Gryffindors amistosos?



-Anoche atacaron la casa de Black. Potter y Draco andan desaparecidos- a Hermione se le cayó la pluma al suelo reprimiendo las ganas de gritar y salir corriendo del lugar para ir a buscarlos.

-¡¿Cómo entraron?! –preguntó exaltada lo mas bajo posible mirando hacia Ron. Si él se llegara a enterar…

-No lo se.

-Dice la verdad – Blaise se había acercado sigilosamente. Cómo estaban en las ultimas filas de asientos de piedra, cabía la posibilidad de que nadie se diera cuenta de que dos Sly estaban hablando sin matarse con un Gry –no se cómo se entera esta chica de todo.

Las dos quedaron rígidas impactadas por esa intrusión en la conversación “discreta”.

-Sabía que le dirías que su amigo había desaparecido. Aun siendo una serpientita tienes corazón- se burló divertido pero amistoso- así que cuando te vi desaparecer supuse donde estarías…

-También cabía la posibilidad de que ya lo supiera –la morena Sly contestó.

-Imposible. Habría estado tirándose de los pelos y el gatito pardo –se refería a Ron- se habría arrancado la piel a tiras. Yo no vi que sucediera ninguna de esas dos cosas así que no lo sabían.

-Tú sabes demasiado – lo escudriñó la Sly con la mirada.

-No tanto como tu.

-Debemos…aquí no podemos hablar de esto. Quedemos en otro lado o algo –sugirió la Gryffindor.

-Delante del despacho del director a las 7.

-¿Acaso quieres preguntarle directamente a él, Zabini? –Hermione miró al frente buscando miradas pero nadie los observaba.

-Si esperas que Black o Snape suelten prenda…

-Tengo que decírselo a Ron.

-Vale –aceptó el chico- pero haz que parezca un accidente.

-¿El qué?

-Su suicidio –sonrió sardónico.


El día se le hizo eterno a Hermione. Ron la encontraba extraña y cuando esta lo cogió por banda para contarle lo sucedido este se horrorizó de tal manera que se tuvo que sostener en uno de los pilares de las paredes.

Cuando Pansy los vio llegar se imaginó la escena.

-No me lo digas, casi te llevan a la enfermería –le habló al Gry.
-¡Cállate! –La chica comenzó a reír falsamente. Que divertido era meterse con el pobre.

Blaise apareció unos minutos mas tarde preguntándole lo mismo. Al final todos entraron al despacho del director y este se preguntó porque Ron estaba de morros.


-Veamos chicos…-llevaban 15 minutos plantados en el despacho esperando respuestas- La situación no es de lo mas alentadora –suspiró- y no se como narices se enteró esa chiquilla –murmuró mirando a Pansy disimuladamente.

-Queremos saber –exigió Hermione con cara de enfado. ¡¿Cómo era posible que no les dijeran nada?!

-Atacaron –todos lo miraron expectantes- no sabemos cómo pero consiguieron entrar a casa de Black pero por suerte escaparon, o eso creemos-Pansy alzó una ceja.

-¿Y desde que desaparecieron hasta ahora que habéis hecho?

¿Acaso esa chiquilla le estaba reprochando algo? Se preguntó el director.

-Buscarlos, obviamente –alzó la barbilla en modo desafiante- Pero como las apariciones dependen de los recuerdos del que las realiza o del que va con el “canal” no sabemos exactamente a donde fueron a parar.

-Las propiedades Malfoy deben quedar descartadas –comentó Blaise- Si buscan a Draco seguramente estarán rondándolas.

-Y Harry sólo tiene como 3 sitios a los que ir y también se pueden descartar –Habló Ron pensativo.

-¿Habéis pensado en la posibilidad de que estén en un sitio en donde no hayan estado? – todas las cabezas viraron al cuadro de Dylis Derwent, directora de Hogwarts en 1741.

-¿No hayan estado? ¿Se puede hacer eso?-preguntó Hermione.
-No es aconsejable pero si se puede –le explicó el director.

-Pues entonces vamos listos. A Draco le encanta la fotografía así que pueden estar en cualquier lugar-dijo Blaise.

-A Harry no le va mucho el tema pero de vez en cuando se queda mirando una foto más tiempo de lo usual-comentó Hermione algo preocupada

-Sólo nos queda esperar a que contacten porque de esta manera no los encontraremos en la vida –suspiró Pansy.

-Por cierto…me agrada ver a Gryffindors y Slytherins juntos. ¿Cuándo acabó esa absurda Vendetta de casas? –preguntó el cuadro. Llevaba demasiados años colgada en ese despacho cómo para saber algo del exterior ya que era reacia a moverse del sitio.

Ron puso cara de asco ante tal comentario, Hermione se miró las uñas y Pansy tosió casi ahogándose.

-Señora…-Blaise intentó leer el nombre de la mujer en la plaquita del cuadro- Derwent. Pase el tiempo que pase, Slytherins y Gryffndor jamás se llevarán bien – Dumbledore iba a objetar- de momento.

-Todo depende de Draquito y sus ganas absurdas de venganza –susurró Pansy a su compañero de casa.

-¿Que murmuráis? –preguntó Hermione alzando una ceja. Aunque esa pregunta era más que autoritaria, iba directa a Pansy pero disimuladamente.

-Cosas de serpientes –sonrieron los chicos.




En las ramblas de Barcelona, el paseo estaba completamente repleto de vendedores ambulantes y una bonita pareja se paseaba en busca de algo entre la multitud.

-Deja de cogerme la mano –se quedó la chica tironeando, pero el agarre no cesaba.

-Hay que disimular.

-Pues disimula en que somos “amigos”.

El moreno sonrió burlesco al ver el sonrojo en las mejillas del rubio.

-Disimula –volvió a repetir el moreno y Draco se volvió a repetir en su mente que Harry James Potter estaba cogiéndole la mano a “una chica” en ese momento y no a “él”. Aunque si fue capaz de violarlo…

Refunfuñó lo suficiente para que Harry notara su disconformidad pero no volvió a intentar el agarre.

-He estado pensando…-murmuró el moreno mirando en todas direcciones.

-Yo mas bien diría que has estado buscando –Harry sonrió de lado.

-Debemos contactar hoy. Cuando he salido a comprarte ropa le he preguntado a la recepcionista sobre algún lugar del exterior intimo al que podamos ir esta noche y…

-¿¡QUÉ!? –su calor corporal subió medidas indescifrables mirándolo perplejo.

No me digas que quiere volver a…. Que por mi perfecto pero… ¡Un momento!...He dicho que por mi… Estoy perdiendo fusible…-se lamentó el rubio.

-Que debemos contactar, y no grites tanto - cayó en la cuenta de una cosa, Draco había entendido otra cosa- ¡Oh no! ¡ESO NO! –recalcó por si acaso aunque últimamente…- Digo de contactar con Dumbledore. Si contactamos alejados de donde estamos es menos probable de que nos encuentren si nos localizan el llamado –Draco abrió la boca que formó una “o” sonrojandose al entender que había estado pensando mal, para no variar.

-¿En que habías pensado? –Harry no supo porqué pero en cuando preguntó eso miró hacia otro lado sonrojándose un poco.

-En nada…

-Si ya… Pues que se…

-¡Hola parejita! –un chico conocido se plantó frente a ellos asustándolos sobremanera -¡Hey, parecéis aterrorizados! –rió el chico del Bar de la noche anterior.

-¡Christian!-sonrió la rubia.

-Vaya, te acuerdas de mi nombre –Draco rió bajo la atenta mirada disimulada de Harry al cual se le había pasado por la mente la idea fugaz de llevarse a Draco de las ramblas en ese preciso instante.

-Hola – sonrió tirante el Gryffindor.

-Veo que os estáis paseando con más tranquilidad que anoche. ¿Tenéis ya sitio en el dormir no?

-Claro –Draco soltó la mano de Harry que no estuvo lo suficientemente atenta como para re-engancharla de nuevo, quedando solitaria – Gracias a tus indicaciones y a tu tiempo conseguimos encontrar uno y nos alojaremos allí por un tiempo.

¡Hey rubio! ¡¿No me jodas que le estas coqueteando delante de mis narices!? –pensó alarmado Harry- Esto… ¿Y yo porque me altero tanto?

-No fue nada, necesitabas ayuda y yo estaba allí para vosotros.

-Bueno… -Si, definitivamente Harry quería llevarse a Draco “Marie” lejos – nosotros íbamos a…

-¿Y cuanto tiempo os quedareis por estos lares?

-Pues…-Draco dudó- No sabemos exactamente. Hasta que vengan a buscarnos, supongo –Cristian la miró con un brillo extraño en los ojos.

-¿Qué os parece si os invito esta noche a algunas copa? –sonrió encantadoramente. A Harry el estómago le vomitó por una eternidad.

-¡Claro!- aceptó entusiasmado Draco. Parecía adaptarse demasiado bien a ese cuerpo pensó el Gry.

Oh un momento…-miró a Harry y “ZAS” volvía a tener esa cara de pocos amigos ¿Qué le sucede a este ahora?

-¿No? –giró hacia el moreno preguntando amablemente aunque su mirada decía algo así como “Más te vale aceptar porque lo puedes pasar realmente mal cuando lleguemos”.

-Si…Claro –dijo no muy convencido. Había entendido el mensaje pero por no ponerse a discutir en frente del toca narices ese…

-Pues os veo a las 23h en la puerta de mi bar, ¿Ok?

La pareja asintió viéndolo marchar más feliz de lo normal y prosiguieron en su búsqueda de un veterinario para Harry jr porque no se encontraba muy bien y vomitaba todo el rato desde esa mañana.
Encontraron un veterinario que les dio Malta de Jalea real. “Su gato anda vomitando pelo y de todo porque no toma algo para las bolas de su pelo”

Al pasar la puerta que daba a su habitación Harry tuvo que abrir la boca.

-Parecías estar en celo.

Draco había estado de “buen humor” desde el encuentro con el chico del bar y de camino al hotel no se habían cogido de la mano ni habían hablado más que un ¡Si, vamos, esa no tiene estilo”

El Slytherin lo miró indignado. ¡¿CELO!?

-A mi no me compares con la comadrejilla arrastrada que parecía una lapa pegada a tu pierna y con tus Howconquistas –frunció el cejo- Cristian me gusta –soltó- Y no pienso darte explicaciones de nada porque no eres nada mío ni te pertenezco así que no pongas esa cara de querer matar a alguien.

Tras decir eso tuvo que sostenerse en el marco de la puerta. EL colgante había “lanzado” una ola de calor doloroso a su pecho y el aire de sus pulmones se extinguió momentáneamente. Si esos eran pocos problemas un dolor agudo en sus supuestos “ovarios” lo terminaron de rematar.

-Oh si, ahora finge que te da fatiga discutir conmigo –Harry rodó los ojos pasando de largo a “Marie” ahora arrodillada en el suelo ¿Porqué le molestaba tanto eso que Draco le acababa de decir?

El Gryffindor entró a la habitación en busca del pobre gatito para darle la malta dejándola atrás. Se sacó la camisa en eso que entraba por la puerta y la lanzó a tomar viento sobre la cama con rabia retenida. Un quejido lo alertó de que estaba ocurriendo algo en el pasillo.

Se asomó por la puerta y la vio allí, en donde la había dejado con su teatrito pero esta vez echa un ovillo en el suelo aferrándose a su bajo vientre.

-¿Estas bien? –preguntó dudoso.

-¿A ti…te parece…que estoy bien?-gimió casi sin airé. Cabe decir que el moreno se mató por llegar a dónde estaba la chica tomándola por los hombros incorporándola del suelo. Draco dejó caer su cabeza hacia atrás dejándola descansar momentáneamente en el hombro del Gry. Estaba intentando soportar todos aquellos dolores que sentía en el cuerpo pero eran tan fuertes que prefería 12 crucios a eso- Arde…-se quejó- Aire…

Harry lo alzó llevándolo a la cama en brazos. Pesaba menos aquella vez…-pensó el moreno.


Lo tumbó y como acto reflejo posó su mano en la frente para tomarle la temperatura. Tenía fiebre y por un momento, más bien nanosegundo, la chica ya no era chica, si no Draco. Parpadeó varias veces pensando que aquello había sido una visión y al volver a mirar quien estaba en la cama era “Marie”, la chica en la que se había convertido el Slytherin. Por un momento sintió a su corazón latir desbocado con la sola idea de volver a ver a Draco chico.

¿No me habré enamorado del todo de él, no? –se preguntó el moreno rascándose apresuradamente la cabeza.

La realidad era y aunque a Harry le jodiera y lo negara mil veces ante Hermione que era muy sagaz para esos temas, que Draco Malfoy le atraía desde hacía varios años. Cuando se dio cuenta de dicho sentimiento ya lo seguía con la mirada a cualquier lado que el rubio fuera sin mencionar las de veces que tubo que sacarse del medio a algún que otro estorbo (de ahí que hubiera estado saliendo con un cuarto de castillo). Lo que no se imaginó en la vida fue aquella reacción en la clase de pociones con el veritaserum. De primeras el siempre era la cobaya y no el científico loco y tener a Draco Malfoy sentado frente a ti dispuesto a escupirte cada uno de sus secretos si tu se lo pides era algo bastante tentador, pero la respuesta a la pregunta que tontamente salieron de sus labios no se la esperó a pesar de que pinchó lo suficiente como para que el rubio la escupiera porque seamos francos… al Gryffindor le interesaba saber si el rubio bateaba hacia su campo o no.

Se sintió mala persona cuando lo vio salir corriendo de ahí recibiendo una criticona mirada por parte de Hermione y una sonora carcajada de Ron, pero esta ceso del golpe que la chica le propinó.

Lo que peor llevó –y no fueron años de enamorío “no correspondido”- fue que cuando lo el rubio hizo pública su inclinación no daba abasto para sacarse a las moscardas puñeteras de encima del rubiales, así que algo desesperado una noche hizo algo, se coló en los sueños del Slytherin, varias veces pero solo una vez consiguió hacer algo decente. Lo mas gracioso del asunto era que Draco se acabó dejando acorralar en un muro bajo el toque de Harry. ¡De él!

Más tarde Harry acabó auto convenciéndose de que el rubio era una pura obsesión y que en verdad no le gustaba aunque cada noche soñara con él, por eso cuando llegaron a casa de Sirius Black y se enteraron que tendrían que convivir un cierto tiempo a Harry eso se le hizo un infierno, tanto que lo acabó violando de tanta retención…

Necesito que me internen en San mugo –murmuró.

-¿Que te sucede?- preguntó.

Draco hizo gestos con los labios sin lograr decir nada entonces Harry le tomó el pulso preocupado.

-¡Vas aceleradísimo!

-“isima”- corrigió la chica.

-Si tienes fuerzas para corregirme es que no estás tan mal, maldición-suspiró.

-Sólo fueron unos segundos eternos. Creí que me iba a morir de dolor, de echo aún me duele un poco –se quejó.

El moreno lo observó preguntándose a que se refería con esos dolores repentinos. Draco que parecía poder leer su mente le solventó la duda.

-De repente el colgante comenzó a arder y mis pulmones se vaciaron de aire. ¡Luego más debajo de la pelvis parecía que me estaban acuchillando!- Harry no pudo contener una sonrisa ladeada.

-¿De que te ríes tu ahora?

-Veamos Draco… Ahora este una chica y por deducción tienes algo llamado ovarios y espero por Merlín que a ti no te den esos arrebatos que le dan a Hermione cuando le llega la semana…-la chica abrió los ojos desmesuradamente dándose cuenta de la situación.

-La…te refieres a…e…

-Si, a eso –se sonrojó.

Draco intentó cambiar de tema.

-Aún no se porqué esta mierda –tiró sin ganas del colgante- arde de vez en cuando.

-Piensa que llevas a cuestas a un cabronazo de cuidado con muy mala ostia, puede que esté furioso por alguna razón –Draco bufó.

-Je…razón…Oh si, ¿Que su mayor dolor de cabeza está justo a menos de 1 metro y no se lo puede cargar?

-Pues que se de porrazos contra un muro imaginario o que se compre un amigo, así nos ahorra el tener que exterminarlo.

-Echo, echo… Vochotroch lo choluchionaich todo con golpes…-una voz no familiar hizo saltar a Draco de la cama aún con dolores y a Harry ponerlo a la defensiva sacando la varita de algún lugar de su indumentaria apuntando hacía la puerta.

Un crio de pelo revuelto de mas o menos 4 años los observaba desde la puerta con el ceño fruncido envuelto en una toalla gracilmente.

-Me habeich dejado cholo en echta habitación chintiendome mal y cuando volveich ni och acordaich de mi. Papi y mami chon maloch…

-¿Eh? –Harry lo miró como se mira a un calamar super gigante mientras Draco aún estaba intentando entender que sucedía.

Miró hacia el niño pequeño examinándolo detenidamente, algo le decía que le era familiar ¿Pero de qué?


Harry aun lo apuntaba con la varita pensando en si los habían descubierto o no. Su corazón se le quería salir del pecho y el bombeo de su sangre lo notaba en cada parte de su cuerpo.

-Mami, dile a papi que deje de apuntachme con chu palo de madera.

-¿Mami?- el Gryffindor miró a Draco descolocado.

-¡Que mami ni que…!-gritó asustada la chica- Soy un hombre ¡Hombre!

El niño los miró pensativo.

-Erech una chica mami “Draco”-sonrió malicioso el niño- Al menoch ahora chi lo erech.
Erech el chico rubio que me cuidaba, me hablaba cada noche de cochach –miró a Harry fugazmente- me acariciabach la panchita y te enfadabach cuando iba ala habitación de papi…-los dos chicos lo miraron confundidos- ¿Tengo que maullar para que me creas?

-¿Harry?- El aludido lo miró de reojo preguntando un quedo “qué”- ¡Harry!- Draco se llevó las manos a la cabeza impresionado.

-¿Se puede saber que te sucede?-le preguntó el Gry.

-Es Harry- obvió la chica.

-¿Qué Harry? Yo soy Harry… ¿Intentas volverme loco?

-Es mi gatito ¡Idiota!

-…

Draco salto al suelo pero algo lo detuvo en seco,

-¿Cómo se del cierto que eres “mi Harry”?

El niño rodó los ojos preguntándose si eso se iba a alargar mucho tiempo.

-Papi te hichoo piiiiii y piiiiiii…Pero rechulta que a ti el piiii de papi te gustaba y piiiii y piiii y el abuelo Luchius dijo algo sobre…

-¡Vale ,vale!-lo detuvo Draco- ¡Eres mi coxita! –el niño saltó a sus brazos- ¿Pero como has conseguido transformarte en humano?

-Ech una tranchformachión parechida a la de la abuela Remuch, pero echta es mi primera –sonrió dulcemente aferrando a su “madre” mientras esta le acariciaba ese nido de pájaros que tenía por pelo. Ahora ya sabía de qué le sonaba, miró a Harry que ya había bajado la varita.

-¿Así que tu eres esa bola de pelo andante que se adueñó de mi suéter de lana, la que duerme en mi almohada dejándomela plagada de pelos y la que siempre anda en todos lados pero en ninguno a la vez?

-Mmm...…¿Chí?- obvió el niño-No había manera de dechiros que me chuchedía echto chiendo un felino. Bueno…yo nechechito ropa, ¿no?

Draco se dejó caer en la cama aliviado y Harry respiró al fin tranquilo.

-Cuando digamos de reponer gastos nos vamos a arruinar- farfulló Harry mirando al pequeño - ¿Quién diremos que es?

-Hermano – respuesta rápida por parte la chica, pero el pequeño hizo un pucherito poniendo ojos tristes -¡Ah no! No me mires con esos ojos que…que, que…-demasiado adorable- Mamá y papa no puede s…-puchero de nuevo con lágrimas asomándose. Draco miró medio rendido a Harry y este bufó.

-No colará pero bueno –el moreno negaba con la cabeza.

-¡¡¡Yupiii!!!- saltó a la cama arrastrando a los dos adolescentes haciéndolos caer en ella dejándolos bien juntitos.

El niño se incorporó un poco para decirles algo.

-Mi nombre ech Alastair.





-¿Sirius estas seguro de que en esta casa habitaban algunos de los encapuchados?

-Según la información que nos ha dado Dumbledore si y habla mas bajo porque podemos tener compañía- Severus le hizo burla.

-Deberíamos haber venido con más gente de la orden, que últimamente se andan tocando las pelotas-se quejó Severus.

-Eso lo haces tú y muy bien por cierto –guiñó un ojo pellizcando la nalga de Snape. Este dio un pequeño saltito fulminándolo con la mirada.

Pararon en seco cuando una luz prominente de una de las habitaciones superiores les llamó la atención. Olía perfectamente a la palabra “trampa” pero estaban solos y les tocaba comerse lo que viniera.
Agarraron con firmeza sus varitas y como si se tratara de un cuerpo operativo de la policía muggle entraron a la habitación que estaba desierta de enemigos, desierta pero con Harry Potter sentado en una silla atado y vendado.

-¡Qu…!¡Espera Sirius! –Snape agarró a su amante por el brazo cuando lo vio abalanzarse haca Potter.

-¡Sev es mi sobrino! –se quejó el animago al verse inmovilizado por el profesor.

-¡No lo sabemos! Recuerda que andan desaparecidos.

-¡Por eso mismo!

-Sirius…Piensa que puede ser un engaño. El multijugos se lo venden hoy en día a crios de cuatro años y conseguir algo de Potter no es difícil.

-Pero…¿Y si es él?¡No puedo dejarlo ahí! Si fuera Draco tú…-le recriminó.

-Si fuera Draco yo habría actuado tal y como estoy actuando. Cabeza fría Black, se juega mas de un pellejo en todo este asunto –Sirius frunció el ceño pero acabó cediendo.

-Revelo Incantatem- Severus apuntó al techo de la estancia y miles de líneas verdosas aparecieron por tola la habitación trazándola de un lado a otro pero al recibir el hechizo del profesor desaparecieron desintegrándose –Demasiado fácil- murmuró cuando Harry comenzó a moverse.

-¿Harry? –preguntó Sirius. Severus chasqueó la lengua.

-¿Si…Sirius? –balbuceó. Black miró a su amante que permanecía impasible a su lado.

-¿Desde cuando el enemigo te reconoce con una venda en los ojos?-preguntó el animago. Severus pensó “desde que saben que vas a ir”.

-¿Qué ha sucedido Harry –preguntó Severus.

-¡Snape¡ ¡Draco! –el chico pareció alterarse.

-Tranquilo Harry –Sirius se iba acercando lentamente ante la atenta mirada de su amante que le decía un claro “no” con un gesto de cabeza.

-¿Porqué no me ayudáis? –Preguntó el capturado- S Draco se lo han llevado y nos han separado una vez han conseguido sacarme de la mente lo que querían.

-No te preocupes Harry, ahora te soltaremos.

-No, no lo haremos, Sirius ven aquí ahora mismo.

-¡¿Qué?! – gritó el Gryffindor menor.

En vista de que el padrino de Potter había quitado la venda de los ojos al chico y que no se movía de su sitio Severus lo fue a buscar aferrándolo por un brazo para arrastrarlo un par de metros del otro.

-Tu no eres Potter y que conozca yo mejor a Potter que tú –miró enfadado a su amante- tiene mérito-Sirius alzó una ceja.

-¿Cómo que no soy Harry? ¿No me ves? ¿Acaso la cicatriz se borró?

-Has cometido 3 errores – el moreno menor abrió los ojos sorprendido.-Primero, a mi Potter nunca me llama Snape, ni de lejos Severus, como mucho me dice profesor y su tu fueras Potter me habrías dicho que no te llamara “Harry”.Segundo, Potter no llamaría a Malfoy Draco, por lo menos delante de alguien y el sabe mejor que nadie el porqué y tercero, ¿Cicatriz? Para reconocer a Potter este nunca habría mencionado su cicatriz, la aborrece y habría usado algo como algún que otro secreto de cuando le enseñé legemerancia, que no fueron pocos.

El moreno menor parecía enfadado y alguien aplaudió a sus espaldas dejándolos rígidos del susto.

Lo siguiente pasó muy rápido. El Harry sentado de la silla se alzó zafándose de sus ataduras y sonriendo maléficamente. De su espalda emergió una serpiente gigante bastante conocida para Severus que lo último que vio y escuchó antes de caer en una aplastante oscuridad fue la terrorífica imagen de Harry desfigurándose gracias a los trozos de carne que se le caían de la cara hasta llegar a ser alguien totalmente inesperado, Voldemort, a la par que oía la voz de Sirius gritando, pero esa voz sonaba demasiado lejana.



-Entonces ahora tenemos un hijo…-medio caviló Draco alisándose un vestido blanco mirando cómo se peinaba Harry ese nido de pájaros por el espejo.

-Tal parece…Así que tus planes nocturnos de han estropeado.

-Oh no, el niño tiene un padre –sonrió maliciosamente.

-¡No pienso quedarme sólo con él! –dejó por imposible su pelo y viró furioso encarando a la chica.

-Iré a decirle que no podemos ir –bufó Draco.

-Y te vienes inmediatamente- la miró intensamente.

-Chii y papi y mami tene que contachtar- balbuceó el niño.

-Para lo pequeño que es y lo inteligente que salió – pensó Draco poniéndose unas sandalias con unas margaritas que habría arrancado de no ser por la mirada que le había echado Harry cuando este lo comentó.

-Te echperamoch mami – el niño sonrió sentado en el suelo jugueteando con una pelota de cascabel liliácea.



El chico la miraba como el lobo miraba a caperucita en cuanto la vio llega.

-¡Marie! –la saludó.

-Hola Cristian – sonrió.

-¿Y…? –parecía haber borrado de su mente el nombre del “novio” de la chica.

-¿James? –preguntó Draco.

-Si – Se notaba a mil leguas que le importaba un pepino el nombre del chico.

-Pues no ha podido venir porque nuestro hi…

-¡Pues nos vamos tu y yo! –sonrió mas que contento haciéndola colgar de su brazo.

-Espera, James me…

-Oh venga…Así te enseño el puerto y conoces el ambiente nocturno-insistió- Tu novio parece un carca y yo prometo traerte de vuelta pronto.

-Em...no se…- en el fondo Draco sabía que no le iba a dejar marchar tan fácilmente y cómo él no era nada para Harry acabó accediendo.

Fueron andando a todos los sitios y Draco agradeció enormemente el haberse puesto aquellas sandalias tan cutres pero cómodas. Cristian no hacía más que darle copas a la chica y estaba bebió las 5 primeras pero las demás las iba tirando disimuladamente al suelo, sobretodo al notar esa insistencia del chico por beber y beber.

Entraron a un local que era brutal con gente de lo mas variada al igual que la música que sonaba. No era un sitio enorme pero se estaba muy bien.

Eran las 3 de la madrugada y Draco decidió salirse fuera del local. No sabía que hora era pero esa última copa obligada a ser bebida por el chupitero que le había invitado le hizo ver el mundo boca abajo.


¿Te encuentras bien? –Cristian la siguió.

-Más o menos…

-¿Sabes una cosa? .Marie lo miró con ese brillo en los ojos que te da la bebida cuando vas contento – Se que ese tío es tu novio , pero si tu quieres yo…-se le comenzó a acercar lentamente acorralándola en la pared. Posó una mano sobre el muslo de la chica y la otra en la cintura.

-Va a ser que no quiero –consiguió decir esquivando un beso en los labios del chico que iba algo chispado.

-Venga…si lo estas deseando –Draco comenzó a reír al oír eso. ¿Deseando?

-Será mejor que me lleves a la rambla, es tarde y Potter…

-¿Potter?

-James –corrigió. Estaba viendo doble.

-¿Ese y tu realmente son pareja? No pegáis ni con imanes .otra vez se le arrimó intentando besarla pero volvió a fallar.

Draco lo empujó lo suficiente como para salir de su acorralamiento contra la pared.

-¿Él y yo? – algo se instaló en su pecho haciéndolo arder en la ira. ¿Él y Potter? Ese jamás se fijaría en él siendo quien era – Por supueeeeeeeeesto –ironizó- ¡Tenemos hasta un hijo! –fue el turno de Cristian para reir.

-Venga anda –la agarró del brazo arrastrándola a el nuevamente – si no querías nada conmigo no haberte venido- Eso repugnó al Slytherin.

-¡Oye! – intentó empujarlo pero el chico se le tiraba encima de nuevo e incluso comenzó a apretar el agarre de la muñeca.

La chica asustada forcejeó n cuanto se vio arrastrada a un callejón y el vestido que llevaba no era suficiente protección siendo medio arrancado de un jalón. Intentó gritar pero sus chillidos fueron opacados por la mano del chico.

¡Me he dejado la varita, mierda! –gritó Draco para si mismo lamentándose -¡¿Voy a ser violado?!

La mano que recién había sacado las braguitas del juego se coló en una parte de su anatomía que n el mismo conocía y que menos había tocado alguien. Se sintió asqueroso.

Pateó cuando unos dedos rebuscaron por ahí abajo perno no hubo manera de evitar que se colaran.

Aquel duelo tan amigable del bar se había transformado en una bestia que iba a violarlo sí o sí.

Algo cálido rodó por sus mejillas cuando los recuerdos de su primera “violación” le vinieron a la mente.
Recordó aquél cuerpo calido, aquellas manos que no tenían nada que ver con estas, esos ojos verdes como la menta observándolo con detenimiento, esos toques que aunque en un principio no fueron deseados a final de cuentas casi fueron aclamados, pero con Cristian no sentía nada, bueno sí, un tremendo asco.

Escuchó el cierre d algo y una cosa ardiente rozó su muslo. Inmediatamente su cuerpo se tensó porque ya sabía que era lo que le estaba rozando insistentemente la pierna y por Merlín no lo quería.

Fue forzado a abrirse de piernas mientras que ese loco le mordía el cuello, sintió una punzada ardiente de nuevo en sus supuestos “ovarios” y la cabeza de algo rozar sus labios sexuales. Un intenso ardor le recorrió el cuerpo dejándole sin apenas fuerzas.

Las lágrimas se suicidaban al llegar a su quijada cuando algo lo hizo gritar de dolor haciéndolo revolverse como podía encima del chico para quitárselo de encima, al menos la mano ya no le tapaba la boca pero tampoco podía gritar porque algo la había desgarrado y eso la había dejado sin voz.

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Draco habrá sido violado realmente o la autora nos quiere hacer sufrir porque si ? muojojojo


-Okaa desaparece por si acaso- xDDDD

Espero que os haya gustado U///Uu y gracias por tener tanta paciencia conmigu T,T


Nos leemos en el próx capi!


jueves 3 de septiembre de 2009

13. Cambiando de identidad

Bue...siento tardar nuevamente aunque esta vez he actualizado antes del mes XDDD Ya sabeis, el trabajo... Ç_Ç -Okaa en un rincón oscuro sollozando- peeeero bueno, he conseguido tenerlo a tiempo aunque es un poco mas corto de lo que os he acostumbrado, no llega a 6000 palabras U_Uu
Ahora sabremos que sucede con estos dos perdidos por ahí XD
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La vendetta


11. Cambiando de identidad



¡Merlín era impotente y por eso le estaba jodiendo de esa manera tan cruel! Pensó Draco muy seguro mientras veía resbalar las gotas de lluvia por su cuerpo frente a un escaparate.

Habían aparecido en un lugar desconocido bajo un diluvio que lo estaba calando hasta los huesos y encima se había aparecido semi vestido…pero lo peor de todo es que la poción lo había transformado en una chica cuando debería haberlo doblado como chico y Potter lo miraba extraño.

Observando detenidamente sus nuevas facciones y cuerpo reflejado en el cristal empezó a cagarse en todos los magos habidos y por haber. ¿Por qué todo le salía tan mal? ¿Acaso había matado a alguien en una vida anterior?

¡¿Nooooooo porqué a miii?! ¿Qué te hice, eh?-Temiendo lo temible Draco se tocó “la parte” de su anatomía que podía haber desaparecido. Contuvo el aire cuando no notó absolutamente nada…todo era “liso”- ¡¡¡Noooooooooo,nooooo,noooooooooo mi cosa!!!¡La he matado! ¡Desde siempre juntos y ahora la fusilo, la cuelgo de un palo, la pongo al sol para achicharrase!

Harry también estaba que no salía de su sorpresa y la cara que estaba poniendo la rubia “rubio” reflejaba un conflicto interno o algo parecido ¿No había dicho que iba a doblarse el cuerpo? ¿Había entendido mal? ¿La poción estaba caducada? Con todo ese surtido de preguntas en la mente el moreno se acercó a Draco insistiéndole en que se pusiera los pantalones que aun sostenía en las manos,”pantalones de hombre” pero por tercera vez el rubio lo ignoró inmerso en esa nueva imagen que daba a la gente ignorando varios ojos que se posaban en su figura.




Tocó con la fría y húmeda mano que tenía su nuevo rostro, su nariz, los labios que por suerte seguían igual, sus ojos que seguían del mismo color, pero sus cejas estaban mucho mas finas y delineadas, sus pestañas mucho mas largas, su nariz mucho mas pequeña, las orejas mas redondas y los pómulos algo mas marcados.

Su pelo había crecido hasta más allá de los hombros y su color había variado ligeramente pasando de un rubio platino a un castaño claro que seguramente reflejado con los rayos del sol pasaría por rubio oscuro.

Acarició sus propias manos bajo la atenta mirada de Harry y de todo aquél que se cruzase “normal, estaba con una camisa, sin sujetador y con un boxer en mitad de un paseo” y las miró preguntándose si seguiría teniendo la misma fuerza que siendo chico.
Sus ojos volaron a sus dos pronunciantes cachos de carne que se habían instalado en mitad de su pecho y se pegaban a la camisa empapada, haciendo visibles unos puntiagudos pezones. Instintivamente se tapó el pecho con las manos sonrojándose.

¡Epp…Draco Malfoy no actúes cómo una chica porque no lo eres! Se reprendió. Pero no dejó de taparse el pecho.

En esta ocasión cuando notó que tenía a Harry tras él trabajando en no dejar que sus piernas fueran vistas por alguien comenzó a ponerse los tejanos. Cómo era obvio le iban estrechos de cadera y piernas ya que Draco no tenía esas curvas así que el tejano le quedó perfectamente ajustado dándole un aire sexy junto la camisa blanca empapada.

-Potter –la voz femenina emergió paralizando nuevamente a Draco. Iba a tener que acostumbrarse a sonar así por un tiempo hasta que los efectos se fueran.

Un momento –Draco quedó tieso en el sitio- ¡En ningún lado salía nada del tiempo de duración de la poción! ¿¡¡¡Qué he hecho!!!? ¿¡Y porque soy una chica!?

-Malfoy… ¡Malfoy! – una voz familiar lo zarandeaba por los brazos – ¡Sal de tu estupor y reacciona! ¿Tengo que recordarte que nos persiguen para matarnos? –susurró bien cerca sintiéndose extraño al notar unos bultos contra su pecho.

-¿Y yo tengo que recordarte que te quiero bien lejos de mi cuerpo?- le dio un empujón separándolo de él un buen trecho y se abotonó el pantalón.
Seguían mojándose pero eso no importaba mucho ya que lo primero era inspeccionar la zona y averiguar a donde habían ido a parar.

-Será mejor que te quedes en algún sitio sin moverte con la bolita mientras yo voy a…

-¿Bolita?

-Si, el gato. No me gusta llamarlo por mi nombre. –Draco entrecerró los ojos dispuesto a discutirle eso.

-Ni lo intentes – buscó con la mirada algún sitio en el que resguardarse pero o todo estaba cerrado o lo que había abierto eran bares repletos de gente chillando a coro de vez en cuando – Mierda…no podemos quedarnos así en la calle y tú menos con las pintas que tienes…-lo miró mejor- ¡Abróchate la camisa que te están mirando! –él mismo se la abotonó sin dejarlo hacer un movimiento mirando hacia los lados en busca de pervertidos.

-Potter, creo que se y puedo abotonar una camisa – el moreno lo miró a los ojos quedándose quieto con las manos en la camisa del Slytherin. Draco alzó una ceja…pero se hacía tan extraño ver a “esa chica” haciendo los mismos gestos del rubio…Definitivamente no era lo mismo.

Pero es mejor- el subconsciente de Harry salió a flote.

¡Tú cállate mente pervertida! No entiendo como puedes ser yo y yo tú…

Ah…amigo…Pero es mejor ò_ó Porque de esta manera…

Grrrrrrr

-¿Se puede saber que miras Potter? –Harry salió de su debate personal – ¿Nunca viste a una chica? –preguntó algo irritado y no sabía porqué exactamente.

-¿Eh? No… no es… es solo que se me hace raro – Harry enarcó una ceja involuntariamente preguntándose si había dicho bien la respuesta. Draco lo miró dubitativo.

-Me pregunto que vamos a hacer – el rubio volvió a mirarse en el escaparate.

-Tú quedarte aquí esperándome mientras voy a averiguar.

-¿Y porqué tengo que..? – una mirada asesina lo hizo enmudecer momentáneamente.

-Yo iré y tú te quedas –frunció el cejo. A vista de otros parecían una pareja discutiendo.

-¡¿Es que acaso sabes dónde estamos?! –preguntó furioso el rubio, bueno rubia.

-¡¿Lo sabes tú?! -Escupió. Draco gimió pataleando.

-¡Pero no puedes dejar a una chica en mitad de un paseo en la noche!

-¡Tú no eres una chica!

-¡Ahora si y si grito te patearán el culo! –lo amenazó viendo como un par de personas que salían de un local se les quedaban mirando al oír tanto griterío.

Harry se mordió el labio por no atizarle un mamporro.

¿Por qué a mi, eh Merlín? ¿Tanto te aburres que tienes que venir a complicarme la vida “aun más”? se compadeció a si mismo.

-Vale, tu vienes pero abróchate la camisa –Draco frunció el cejo pero se abotonó hasta el último botón de esa calada prenda- Me pregunto dónde cojones estamos… -le echó un vistazo al lugar. Lloviendo cómo llovía no pudo ver mucho mas que locales cerrados, bares repletos de gente y las carreteras vacías- ¿Te suena a ti de algo este lugar?- el rubio, ahora rubia… negó con la cabeza abrazándose a si mismo. Tenía frío.

Siguió a Harry cojeando por todo el paseo de arriba abajo en busca de algo, no sabía que. Observó con detenimiento a cada persona con la que se cruzaban por si eran los atacantes que los perseguían pero ninguno se les abalanzó así que estaban a salvo, por el momento.


-Necesitamos un sitio para pasar la noche hasta que pensemos que hacer -murmuró el moreno buscando.

-¿Qué buscamos exactamente?

-Un hotel, hostal, un local, me da lo mismo.

-No tenemos dinero para pagar un lugar, idiota.

-Mierda –eso era cierto.

Draco trastabilló cayendo al sueño de rodillas. Harry lo observó bufando. Sólo le faltaba una rubia torpe y rellenaba el cupo de lotería, pensó.

Pero el gesto en la cara de la chica le hizo darse cuenta de algo. Alguna cosa no iba bien. El Slytherin se alzó sin levantar la vista al moreno que lo estaba ayudando a ponerse en pié.

-Te hiciste daño –no fue una pregunta.

-No –de un manotazo se soltó del agarre del moreno- Sólo tropecé, me he de acostumbrar a este cuerpo - ¡Excusaaaaaaaaaaaaas!

-¡¿Que es eso?! –gritó alarmado Draco al ver un cacharro grande pasar muy cerca de ellos con un muggle dentro.

-Un coche.

-¿Un qué? –preguntó desorientado. Esta ciudad era muy rara.

-Es un medio de trasporte muggle, por eso sé del cierto que no estamos en el mundo mágico – al ver la cara de lela que se le había quedado a la chica siguió explicando- En el mundo mágico usamos tele transportadores, la aparición, el tren de hogwarts y la red flu para ir de un sitio a otro, sin embargo en el mundo muggle se usas cosas como esas –señaló a otro coche que pasaba por el asfalto derecho del paseo- llamadas coches, o esas –señaló una moto roja que estaba custodiada por una cadena en una farola- o bicicletas. También se usan aviones y…

-Vale vale –cortó –coche…-susurró.

-Si y es peligroso, así que no te aventes sobre ninguno de los mencionados o irás derechito con Merlín.

-Oh…que sitio más raro –caviló en silencio.

-Mira, allí hay un letrero que nos puede ayudar a saber en dónde hemos ido a parar.

Un panel en mitad del paseo con un mapa de la zona podía ayudar a cualquier extranjero o hasta los mismos ciudadanos de la ciudad.

-¿Y bien? –preguntó Draco cuando ya estaban frente al plano- Porque yo no entiendo ni una jodida letra – se cruzó de brazos molesto porque tenía la esperanza de saber en dónde estaban.

-Em…Baru…ba… -intentó decir Harry leyendo el letrero del cartel- Baruse…

-¿Sabes leer? –preguntó dudosa la rubia.

-Claro que sé idiota. Pero de este idioma no entiendo nada…Baruse…

-¿Llegas a ver las letras? –volvió a bufar la rubia. Harry no contestó, los cristales de sus gafas estaban guarreados.

-¿Conoces alguna ciudad que empiece así? Baru…

-Baruselona –terminó la rubia harta de ver los intentos del moreno por interpretar las letras- Pone Baruselona y si tu no sabes ni como se llama la ciudad es que no la has pisado en tu vida, y yo menos pero se leer –burla a la vista.

-¡Yo se leer! –Harry aguantaba a Harry jr dentro de su sudadera para que no se mojara- son mis gafas que están guarradas y si a eso le sumamos que está lloviendo…

-Ya… ¿y Baruselona dónde coño está? –preguntó buscando en el mapa.

-En…no lo pone.

-Joder… Perdido en…

-Perdida –corrigió el moreno burlesco. Draco lo asesinó con la mirada.

-Perdida en una ciudad desconocida con un gilipollas. Definitivamente debí cargarme a alguien en otra vida porque este es un castigo demasiado fuerte.

-Perdóneme usted princesita, si quiere la dejo con el primero que pase y así la pierdo de vista –Draco se acercó en un arrebato de furia cogiéndolo por el mentón.

-Cómo intentes algo como eso juro que…- paró en seco con su amenaza.¿Se está riendo? Ahhhhhh Gritó para si mismo desesperado al ver cómo el moreno sonreía de lado. Con un movimiento brusco dejó de sostener la barbilla del otro, una marca rojiza quedo visible en la carne del moreno- Eres un estúpido – siseó.

-Soy tantas cosas que… -ironizó.

-Busquemos un sitio en el que pasar el resto de la noche. No me apetece vagar con estas pintas por una ciudad que ni conozco y por si fuera poco calado hasta los huesos.

-Si, pero ¿En dónde habrá un hotel o algo?

-Potter, el problema principal es…bueno da igual, déjalo –suspiró.

Perdidos en una ciudad desconocida, con un idioma desconocido, sin un solo billete en el bolsillo y calados hasta los huesos, esa era la estampa que traían consigo.

-Potter…-llamó la chica.

-¿Qué…?

-Allí hay un texto en ingles –la rubia señaló el cartel de un bar que tenía colgado un menú de tapas en su idioma. Sin esperar a que Harry dijera nada Draco se acercó al sitio que parecía de un nivel medio.
Abrió la puerta no sin antes despejarse la cara del pelo mojado y buscó.
No sabía que tenía que buscar, se suponía que alguien que hablase su idioma. Antes de acercarse a decir nada se percató de que varias de las luces estaban apagadas y que no había nadie excepto un chico tras un largo mostrador que le habló, pero Draco no entendió nada.

Lo miró con cara de “¿Eng?” y balbuceó un perdona en un perfecto inglés.

El chico castaño “la miró” de arriba abajo. Las pintas que traía no eran muy normales a esa hora de la noche, parecía que había escapado de algún lugar y que la lluvia la había atrapado.

-¿Estas bien? –preguntó el joven
-¡Oh dios!- se alegró el rubio al entender lo que el chico le estaba diciendo. ¡Hablaba inglés!- Perdona pero… sucede que…-Harry entró por la puerta aún más empapado que la rubia mirándola enfadado. El castaño de la barra frunció el cejo.

-Gracias por no esperar.
-¡Potter, habla inglés! –ignoró el enfado del mago. Este abrió un poco la boca y buscó a la persona que hablaba su idioma. Cuando los ojos del otro chico se encontraron con los suyos vio desconfianza en ellos.

-¿Podrías ayudarnos? –preguntó secamente el moreno.

-Depende – una escueta respuesta. Harry endureció su mirada, no podía fiarse ni de su sombra.

-Tenemos un problema y ese problema viene con una historia que no podemos contar. Hemos aparecido en esta ciudad y nos gustaría saber en dónde estamos exactamente.

El castaño los miró receloso tardando más de lo usual en contestar. ¿Que tipo de consulta era esa?

-¿En serio no sabéis en dónde os encontráis?

-No –contestaron al unísono.

El castaño miró hacia la calle preguntándose si era una broma de la televisión.

-Sentaros- les pidió. Estos accedieron (Harry receloso) –¿Queréis una cola?

-¿Una qué? –preguntó inocente la rubia.

-No gracias – se apresuró a decir el Gryffindor – no tenemos dinero ni para agua.

El chico les sonrió sincero negando con la mano despreocupadamente.

-No importa, es mi bar así que yo os invito.


Harry estaba que se retorcía de la risa al ver como Draco observaba detenidamente la lata de coca-cola que tenía frente a él sin saber que hacer con ella.

Harry acabó abriéndosela pudiendo ver un brillo infantil en los ojos de la chica.
Que decir de cuando Malfoy dio el primer sorbo…

-Gracias.

-Bueno… -el chico se acomodó en un taburete que arrastró desde algún rincón escondido de la barra. Él también se abrió una lata de coca-cola y le dio un sorbo- No se que os ha ocurrido pero me gustaría saber de dónde sois.

-Londres –el moreno pareció tomar la cabeza de la conversación.

-Bueno, no está tan lejos pero sin un euro no creo que lleguéis ni a 6 manzanas de metro –sonrió divertido- Mirar, estáis en Barcelona y eso está en España.

-Oh…-esa fue la simple respuesta de Harry.

-¿Me puedes explicar cómo hemos llegado aquí?-siseó lo mas disimuladamente posible la chica a su compañero de escuela, casa y de ya veremos qué. Este le dio un golpe con el pié.

-Pues si que estamos lejos… ¿Sabes de algún hostal u hotel para poder pasar lo que queda de noche y día de mañana?

-¿no decías que no teníais dinero? ¿Cómo pensáis pagar un hotel o hostal? –el chico enarcó una ceja.

-No tenemos dinero porque no lo hemos sacado aun del cajero –mintió el moreno- ¿Aquí debe haber cajeros, no?

La persona que los estaba ayudando se desternilló de risa. Menudos personajes se había topado.

-Y tanto, y tanto, ese cartel negro de colores azul y amarillo de allá al fondo que no se si llegas a ver es uno. Bajando un poco más allá del cajero verás un hotel que hace esquina. No es barato pero es el único que se me ocurre en estos momentos que esté por aquí cerca.

-Bueno – Harry se bajó del taburete obligando a la rubia a bajarse también cuando la cogió del brazo- Muchas gracias… eh…

-Christian –les sonrió el chico -¿Vosotros sois…?

-James y…-¿Cómo se iba a llamar Draco en ese mundo?

-Marie –contestó salvando la situación el rubio.

-Entonces James, Marie...si tenéis algún problema de orientación o cualquier duda venir aquí y preguntarme. Abro el bar de 21 a 5 de la mañana. Siento no tener un paraguas para dejaros…

-No importa, lo tendremos en cuenta – sonrió la rubia demasiado amigable.

-Nos vemos –se despidieron dirigiéndose al cajero.



-¿Si que te ha caído bien, no? –gruñó el moreno mientras miraba fijo hacia la puerta del cajero que aún se le antojaba lejos...

-¿Caer bien? Bueno, nos ha ayudado. Mala persona no debe de ser.

-Ya…-farfulló.

Draco detuvo a Harry antes de entrar al cajero por el brazo.

-¿Cómo vas a sacar dinero de ahí? ¿Tienes dinero?

-Em… voy a hacer algo que...- los ojos de la chica se abrieron ante lo que se le había pasado por la mente.

-¡No puedes!

-¿Prefieres quedarte durmiendo en la calle con la que esta cayendo?

-No pero… -bajó la voz- robar un banco son palabras mayores niñito que vivió –Harry hizo una mueca de asco al oír su mote “favorito”.

-Lo devolveremos.

-Devolverás-corrigió.

-Devolveremos –corrigió nuevamente con una mirada inquisidora recibiendo un insulto apenas audible que pasó por alto “sólo por esa vez”.


Estropear un poco las cámaras de seguridad del banco fue bastante fácil y hacer que el cajero escupiera dinero sin cartilla o tarjeta también lo fue. Cuando vio salir los billetes de 20, 50,100 y 500€ la culpa lo rondó con madera de palo pero hizo de tripas corazón y lo tomó guardándoselo en el pantalón. Mas le valía al hotel andar cerca porque papel mojado no sabía si servía…




Efectivamente a 2 calles al sur había un imponente bulevar de 9 pisos a la vista que hacía esquina llamado Le meridien. Se veía bastante bonito y algo costoso pero era normal, era hotel de 5 estrellas o eso ponía el cartelito enmarcado en la entrada. “Menos mal porque este no se yo si se metería en uno de 2 o 3” pensó el moreno.

Al entrar una recepcionista pelirroja que más que mujer parecía un león con las greñas que llevaba alzó la mirada de su revista de moda y les sonrió, era la recepcionista. Estos aun algo incómodos con eso de estar en un lugar desconocido y con el problemita de Draco…

Menos mal que el gato abulta poco – pensó el Gryffindor tocando el pequeño bulto que traía bajo la sudadera- porque como no nos dejen tener mascota…

El lobby era muy amplio sostenido por unas columnas plateadas y las paredes estaban decoradas en negros o arreglos florales muy modernos haciendo juego con los sofás estratégicamente colocados en las vidrieras laterales que dejaban ver las calles exteriores.

Imagen del Lobby original, también se puede apreciar las habitaciones:

http://www.iceportal.com/brochures/partners/3166/Brochure.aspx?mediaid=299928


La mujer los examinó de cerca algo reticente.

-Buenas noches –sonrió hablando en un perfecto español.

-Em… ¿Do you speak English? –preguntó Harry rezando para que la respuesta fuera un sí.

-Yes- volvió a sonreír.

A partir de ahí la conversación y la reserva de una habitación se mantuvo en un nítido ingles. Al principio Draco no tuvo reparo en discutir delante de la chica sobre que quería una suite digna de su apellido, pero Harry absteniéndose a golpearlo porque a ojos ajenos era una chica, lo hizo razonar no sin sonrojarse hasta la médula. Luego discutieron si la habitación traía una cama o dos…

-Perdone…no sabemos si estaremos mas días…si es así habría algún problema si…

-Oh…tenemos descuentos para parejas que están de visita y quieren quedarse un tiempo.

-¿Y de cuanto hablamos?

-De mil veinte euros. Se ahorran 366 –calculó la chica mirando la pantalla del ordenador- y les entra comida y cena.

No cabe decir que aceptaron la oferta.

Necesito unos datos para tener en el ordenador –les comunicó la chica cuando estos accedieron a tomar la habitación. Los dos se miraron – Nombre y apellidos.


Los dos mintieron acerca de sus nombres y apellidos cambiando el primer apellido de Harry por Windor y para Draco Tilman. Cuando pagaron los dos suspiraron al no notar extrañada a la mujer para nada del dinero usado, dos billetes de quinientos euros y uno de veinte por una habitación de una semana pagada en metálico.

-¿No traen equipaje? –preguntó la chica mirando por encima del mostrador.

-Lo trajimos cuando vinimos pero sucedieron unas cosas y ahora no podemos tenerlo con nosotros, nos tocará comprar nuevos atuendos –suspiró Draco actuando tan perfecto que bien podía dedicarse al teatro o a hacer películas.

-Si pobre…que mal lo pasaste –ayudó Harry intentando no reír cuando pasó su mano en una caricia por la cabeza del rubio ahora trasformado en chica y este lo miró con furia oculta.

-bueno, no se preocupen. Arriba del paseo, en una enorme plaza hay un centro comercial y una calle llamada el paseo del ángel está repleta de tiendas de ropa. De las comidas no tiene que preocuparse ya que entran en el precio de la habitación.

-Muchas gracias –le sonrió Draco- Mi primera compra será un paraguas – la recepcionista y él rieron el chiste mientras Harry los miraba aburrido. Quería ducharse e irse a la cama cuanto antes.

La muchacha les entregó las llaves de la habitación y llamó con un gesto al botones que por primera vez desde que comenzó a trabajar allí no tubo que llevar equipaje.



Descubrieron que el botones era un tipo alegre y que le tocaba el turno aburrido, el de la noche. Más alto que ellos dos y a diferencia de ellos que iban calados hasta los huesos con ropa puesta al libre albedrío, iba enfundado en un niquelado uniforme amaranto de chaqueta abotonada y de zapatos negros charol con un peinado corto de raya lateral algo pasado de moda. No llevaba gorrito.

El chico le sonreía mas a Draco que a Harry y cuando hablaba se dirigía siempre a “ella”, cómo si Harry no existiera. Eso puso de mal humor al moreno que refunfuñaba para sus adentros cosas cómo “si supieras que es un chico, que le van las pollas y que es mío…” su cavilación mental se detuvo en lo último pensado. ¿Mío?.

Llegaron a la habitación 219 al botones no le quedó de otra que despegarse de la rubia que había notado el interés por su persona. Evidentemente también notó el enfado del moreno por eso actuó tan sumiso frente al empleado.

-Si necesitas, digo necesitan cualquier cosa…

-Gracias…

-Julio.

-Gracias Julio –Draco estaba que podía hacer un anuncio profident con tanta sonrisa, no parecía él “en carácter”.

-Si gracias –se despidió Harry arrastrando a la rubia dentro. Harry jr se había portado muy bien hasta el momento sin maullar pero le estaba arrancando la piel a tiras. Cuando la puerta se cerró su mente terminó la frase .Por nada Y el gato dio un salto encima de la cama.

-Espero que sepas dividir cosas –dijo Draco desde algún lado de la estancia.

-¿A que te refieres? –pregunto el Gryffindor entrando a la habitación en dónde se encontraba el rubio.

-A esto –una norme cama de matrimonio con sábanas negras estaba plantada en mitad de la habitación.




-Sev, entiendo que estés preocupado por tu ahijado créeme, yo lo estoy por mi sobrino, pero eso no quita que tengamos “nuestras necesidades…” –enfatizó mientras tocaba el flácido pene del moreno que no se empalmaba ni con varillas de acero.

-No entiendo como tu sí puedes- miró el babeante miembro de su amante que saludaba al que se le pusiera delante.

-Fácil – besó el estómago del profesor de pociones que había sido obligado a sentarse en un butacón de piel- Harry y Draco no son tontos- besó otro resquicio de piel- y saben manejárselas bien. –Mordió la oquedad del ombligo- Es evidente que no los han capturado – arañó la piel lampiña con los dientes mientras ascendía a por una de las tetillas descubiertas por la camisa que minutos antes había sido jalonada-y cuando puedan nos avisarán –mordió la tetilla haciendo estremecer al moreno que miraba sorprendido todo lo que hacía su perrito – si quieren –sonrió entes de morder de nuevo esa tetilla que se estaba poniendo mas dura conforme la mordía y lamía- Porque yo creo que aprovecharán y…

-¡Sirius! –golpeó flojamente la cabeza de su amante con el dorso de la mano.

-¡No descartes esa posibilidad! – se quejó mordiendo en represalia.

-¡Por Merlín Sirius, los buscan para hacerlos polvo y tu piensas que ellos andan “echándolos”!

-Es una muy buena manera de hacer ejercicio –ronroneó sentándose sobre el regazo del moreno – ¿Que tal si nosotros nos hacemos “polvo”?- rodeó el cuello de Sirius con los brazos dejando sus labios muy cerda de los del otro.

-Créeme, yo ya lo estoy.

-¡Pero Sevi…!- puchereó.
-Ay Salazar…que gatito me fuiste a poner en el camino…-comentó sonriendo.

-Soy un perro, cegato –lo corrigió.

-Los perros no beben leche –sonrió de lado.

-Las crías si –Afirmó Sirius entusiasta.

-Pero tu eres toooodo un adulto…

-Bueno, piensa que quiero mi biberón si o sí con mi leche. Seré un gatito por un día –restregó su culo contra el pene del moreno que gimió ante el contacto duro. Sirius mordió suavemente el labio de su amante para después navegar en la boca del otro culminando el esperado encuentro de sus lenguas que bailaban extasiadas frotándose una con otra.

-El biberón está algo caliente…-susurró Severus cuando por un segundo sus bocas se separaron.

Los colmillos de Sirius se dejaron ver tras una sonrisa demasiado entusiasta.

-Te voy a exprimir como a la vacas –canturreó.

-Eso espero –sonrió llevando una mano a la cabeza del moreno guiándolo hacia abajo.


A Sirius le encantaba ver cómo su amante se negaba al principio pero después de un buen rato siendo persistente sabía que iba a tener lo suyo y eso lo excitaba. Claro que, con Severus Snape nada puede predecirse.

Agarró ligeramente la polla del moreno pensando qué podía hacer en esta ocasión para oír gemir a Sev. Cuando un leve jadeo rebotó en las paredes de aquella sala supo que podía hacerle un favor al mundo y sumergirse esa banana en la boca.

Con la viperina lengua que tenía lamió la punta del pene del otro mientras lo veía cerrar los ojos respirando algo agitadamente. Y era normal, llevaban un tiempo sin poder hacer absolutamente nada y Sirius estaba que se subía por las paredes, así que si se Sev se corría pronto iba a ser algo totalmente normal.

Chupó la cabeza e introduciéndosela en la boca y la mordió ligeramente ahogando un gemido por el súbito agarre que Severus le había echo en el pelo.
Jugueteó con los testículos, mordisqueó el frenillo mientras bombeaba con la mano y se la metió en la boca lentamente subiendo y bajando al cabo de un rato algo frenéticamente la cabeza sobre ella presionándola con los labios.

-Mierda Sirius, me voy a…

-¿Fia? –quiso preguntar si ya se iba a correr, pero con la polla en la boca apenas se pudo entender algo.

Posó las manos que estaban masajeando los testículos en la rodilla del Slytherin emprendiendo un ascenso tortuoso hasta la cadera para seguidamente seguir hacia la derecha y dejarla en la zona lumbar buscando algo, todo eso lo hacía aun con el pene de Sirius en la boca.

El moreno se percató de las intenciones de su amante así que ayudado por los posabrazos de la butaca consiguió alzarse un poco para dejar que ese dedo viajara a dónde tenía que viajar. La sensación de cosquilleo no tardó en aparecer pues Sirius paseaba su dedo corazón por hendedura del culo de Sev.

Rozó varias veces el fruncido anillo que sabía lo iba a llevar a al gloria en pocos minutos –los justos para volverse loco y empotrarlo allí-.
Severus gimió en protesta porque ninguna de las veces en que ese dedo había rozado su año había echo el intento de entrar.

-Sirius te juro que si haces que me corra en los próximos minutos vas a estar quitándote espinas del culo por un largo tiempo.

El aludido sonrió aun con el falo en la boca y sin hacer caminito ni nada metió en dedo a presión. El ronco gemido que escuchó le indicó que eso se sentía bien.
Ese arito estaba algo estrecho –normal, no follaban…cómo para no estarlo- pero el no estaba para tonterías de dilatación así que a toda pastilla introducía y sacaba ese dedo como si algo lo hubiera poseído.

Severus lo hizo meter dos dedos al poco rato y a los pocos minutos ya tenía tres dedos tocando ese punto crucial que lo hacía gemir como una perra en celo.
Un shock eléctrico recorrió su columna cuando Sirius se volvió a meter la polla en la boca succionando duramente mientras se lo follaba con los dedos moviéndolos en todas direcciones.

El Sly estaba que se iba a caer del sofá si seguía resbalándose en la búsqueda de más profundidad y Sirius hizo un movimiento que lo hizo gritar desgarradoramente para seguidamente correrse.
Convulsionando sin poder parar se quedó desmadejado mientras el otro tragaba todo lo que podía.


Se relamió los labios y besó el ombligo del moreno cómo diciéndole “ahora me toca disfrutar a mí”.

Claro que eso nunca llegó a ocurrir porque la puerta sonó dejándoles el tiempo justo para tapar a Sev con una manta –la cual iba a ser utilizada para follar en el suelo…

-Siento interrumpir lo que estéis haciendo – Dumbledore les hablaba desde la puerta ahora abierta – pero necesito que vengáis inmediatamente a San mugo conmigo.

-¡¡¡Y una puta mierda que lo sientes!!!-le gritó mentalmente Sirius acordándose de toda la generación del director. Cada vez que se iban a poner al tema siempre los acababa interrumpiendo y eso le estaba crispando los nervios al animago.

-¿Qué ha pasado? –aun reponiéndose del orgasmo Severus pudo componerse.

-Hay uno de los encapuchados ingresado –Sirius se irguió- Debemos ir sacarle información cómo sea antes de que…

-¿En que estado se encuentran esa persona?-preguntó Severus.

-Digamos que...de hoy no pasa.




Al cabo de un rato Dumbledore, Minerva y ellos dos se aparecieron en San mugo.
El Director sabía perfectamente a que planta y sala debían ir así que simplemente todos lo acabaron siguiendo.

San mugo realmente era como un laberinto si uno no se orientaba decentemente y a la entrada había un cartel con la especialidad de cada planta, por eso Sirius se extrañó cuando el ascensor descendía y descendía pasando de largo el subsuelo 1 y 2 llegando a un subsuelo 5 inexistente en aquél cartel.

-¿Desde cuando aquí hay una quinta sub-planta?- Preguntó mas para si que para los demás.

-Desde siempre –fue su amante el que le desveló cómo iba la cosa- Otra cosa es que la gente lo sepa –las puertas del ascensor se abrieron y mientras Severus le explicaba a Sirius que la planta -3 -4 y -5 eran usadas para casos extremadamente especiales.

Sirius comprobó lo especial que eran cuando para poder entrar a la sala que querían tenían que pasar por 4 controles de seguridad incluyendo una probadita de veritaserum de tiempo reducido.

-Es aquí –señaló Albus. Una puerta metálica era lo que los separaba de la persona a la que iban a sacarle la información.

-¿Quien entra primero?

-Todos Sirius. Cuando antes sepamos lo que queremos mejor porque si nos llevan mucha ventaja estamos acabados.

-No si…desaparece un loco y le salen setas –murmuró el animago mientras entraba dispuesto a acabar aquella visita lo antes posible.


Dos horas mas tarde salían de San Mugo a toda prisa con la cara desencajada y demasiados nerviosos. Cualquiera habría dicho que habían cometido un crimen…




-¿Oye Potter como mierda se detiene esta cosa?

-¡Cuantas veces te he dicho que no me llames así!

-Oh si…”James” –enfatizó el nombre- ¡¿Cómo mierdas se para esto?! –gritó asegurándose de que ahora si le iba a hacer caso.

Al abrir la puerta del baño una humareda de vapor le empañó los cristales de las gafas negándole toda visión.

-¿Que cojones ha pasado aquí? –preguntó manoteando al aire.

-Que estaba yo tan tranquilo en la bañera cuando me quedé dormido y al despertar…

-¿Te has quedado dormido en la bañera? ¿Estas loco?-gritó perplejo.

-Deja de sermonearme, ¿si? Cuando desperté ya estaba esto así y no tengo cojones a parar el grifo y el agua se…-notó como una mano tanteaba su brazo y que sin querer rozó su pezón. No acostumbrado a aquél cuerpo sintió como una corriente eléctrica azotó su columna haciéndolo gemir sin poder evitarlo. Se llevó la mano a la boca asustado.

-¿Draco? –Harry ya comenzaba a ver algo gracias a que la puerta al estar abierta ayudó bastante a que el vapor se disipara.

El Slytherin sorprendido ante tal reacción de su cuerpo dio un manotazo a la mano del moreno y emprendió una huida fallida al dormitorio para encerrarse. No contó con el agua que se había salido de la tina aun estaba por el suelo haciéndolo resbalar.
Los reflejos de buscador de Harry salvaron a la “rubia” de un buen golpe contra el lavamanos de mármol.
Cuando se sintió resbalar supo que iba a desparramarse por el suelo así que cómo acto reflejo cerró los ojos acabando en los brazos del Gry que inevitablemente palpó por primera vez el cuerpo desnudo de una mujer.

Imagen de la escena:

http://img35.imageshack.us/img35/1963/harryydracod.jpg

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Okita dice:

Ains...se que esta vez no he estado a la altura de las espectativas =_=u dije que pondría varios arts y no he puesto un huevo,vamos... Ç_Ç
Espero que no os haya aburrido y aunque no lo parezca esto que esta ocurriendo tiene mucho que ver con el posible desenlace en un futuro asi que estar atent@s a lo que ocurre xD

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¿Qué habrán echo Dumbi, Minerva, Snape y Sirius en esa habitación para salir despavoridos de San mugo?
¿Será Draco capaz de no caer en la tentación de nombre Harry? ...todo eso en el próximo capi ^_-



martes 1 de septiembre de 2009

Más lenta que Neox en matrix O_O

Hoy es un dia tan mierdoso que ni ganas man dao se escribir algo mas del fic =.=u llevo casi un mes de retraso y aun me queda....
Se que soy pesada en decirlo pero en verdad no me da para mas el tiempo, me gustaría tener el reloj que dumbi le da a hermi en los libros de HP para poder usarlo xDDDDDDDDDDD

El mayor problema que se me presenta a parte del tiempo es el tener que pasar lo que escribí en folios al pc...(se me hace eternamente interminable, una pagina me mata XDDD) por eso dos personas se han ofrecido a ayudarme a pasar una parte que tengo terminada T_T Mandragora y Lupiana (graciaaaaaaaaaaas, os contrataré como mis asistentes XDDDD)

Si todo sale bien,esta semana SÍ lo publico de una buena vez aunque no abarcará todo lo que yo quería y en vez de 5 capis pa acabar el fic serán 6 XDDDDDDDDDDD (no quiere terminar jajaja)

Eso es todo U_U muchas gaxias por comentarme en la web onde publico y aki *O* soy suppa happy!!!

Tenerme paciencita snif snif

No hay leer mas XDDD




jueves 20 de agosto de 2009

12. Un gran problema

Gomeeeeeeeeeeeeeen!!!!!!! x10.000
Llegar a casa medio dormida y tener que ponerte con el pc es malo XD medio año en frente del teclado y no escribir un carajo es para pegarme U_U y encima mi amiga Slurk dejándome comentarios cuando no estaba conectada XDDD ains…Slurk te kero Ç_Ç
Se me ha hecho eterno el capitulo y eso que es uno de los mas cortos y si os digo en cuantos días lo lo escribí me pegáis XDDD cof cof cof ¬¬u


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10. Un gran problema


Decir que todos habían dormido mal esa noche en Grimmauld Place habría sido una mentira del tamaño de Hogwarts. Todos habían dormido perfectamente excepto un rubio con cara de Zombie que justo entraba al salón de la primera planta encontrándose con todos ya bien despiertos y desayunando felizmente, estampa que no pasó desapercibida para el Sly.

Aún con los ojos entrecerrados y un vestuario puesto al buen albedrío pudo advertir que todos los ojos estaban fijos en su persona.

-Bien ¿Qué he hecho ahora? – ironizó sintiendo como sus primeras palabras del día brotaron demasiado pastosas. Aún estaba algo dormido.

-¡Dray! Pensábamos que no ibas a levantarte en toda la mañana –sonrió amistosa la morena mientras untaba mermelada de mora en una rebanada de pan tostado.




-Y yo pensaba que erais una ilusión –murmuró sentándose en la primera silla que vio. El sonido que producía el mascar de unos cereales a su lado disminuyó considerablemente hasta extinguirse. Cogió la jarra con zumo de naranja para verter un poco del contenido en el vaso que su mano izquierda sostenía y viró los ojos hacia donde provenía aquél ruido de cereales que habían sollozado en la boca de alguien. Bien pudo haber escupido el zumo cuando su mente procesó al 100% la figura que tenía al lado.

Ron Weasley, estupefacto – al igual que Potter- ante la presencia de Draco en la “zona Gry” de la mesa con una cuchara repleta de cereales a medio camino de su boca, la cual estaba ligeramente abierta entonces se dio cuenta de que sus amigos y los Gry estaban separados por una silla vacía. Draco volvió a mirar hacia la mesa e ignorando “forzadamente” que tenía al Weasley al lado y a Potter en frente comenzó a desayunar como si eso fuera su pan de cada día.
Hermione, que se había quedado petrificada con el vaso de zumo de calabaza en la boca intentó algo….

-Malfoy, ¿Te importaría pasarme la mantequilla? –palabras firmes en un tono suave. Truco viejo.

El rubio la miró ya con la tostada en la boca y buscó la mantequilla con los ojos. Cayó en la cuenta de que Potter también la tenía a mano pero no dijo nada, se la pasó tranquilamente.

Blaise que pensaba que le habían dado un alucinógeno por presenciar tal escena se dijo que eso no podía ser. La mesa era rectangular y en total había 8 sillas, 3 ocupadas en un lateral por los Gryffindors y dos en el otro extremo ocupadas por Blaise y Pans.




Imagen de la escena:

http://img213.imageshack.us/img213/1459/mesahp.jpg


-Gracias –Hermi siempre tan educada.

-Nyooo… ¿Y porque estas tan lejos de mi Dray? –Preguntó Pansy haciendo un puchero –Ya no me quieres… -Pansy en modo teatrera calándose hasta el tímpano al rubio.

Draco imaginó como le daría de comer a la chica…


Imagen de la escena:

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-¿Te doy de comer yo?-Preguntó el novio de la chica intentando que dejara la “pataleta”.

-¡Nyoooo! –Harry dejó de comer la magdalena observando la escena. Ron ya no comía y Hermione simplemente sonreía.

-¿Se puede saber que ha sucedido en este tiempo que no he estado con vosotros?-le preguntó a su amigo con el cejo fruncido. Blaise lo miró no entendiendo – ¡Antes no estaba tan consentida!

-¡Porque el consentido eras tú! – Reprendió la morena – Ya no me mimas, ya no me cuidas, ya no me quieres… ya no…

-¿Acaso eres una mascota? –el rubio dio otro mordisco a su tostada pensando en lo mono que estaba Harry Jr acurrucado en ese suéter de lana- dile todo eso a tu novio que para algo está a parte de para cogerte en cada esquina, en cada mesa, en cada silla en cada… – Con este comentario sucedieron tres cosas: Hermione escupió el zumo de melocotón que se acababa de llevar a la boca, Harry se puso perdido del zumo de Hermione porque justo se había abalanzado a coger avena del lado donde estaba Ron en el momento preciso y Draco recibió una colleja regalo de Blaise que resonó en todo el comedor.

Todos quedaron paralizados momentáneamente. Harry con cara de “voy a matar a alguien”, Ron conteniendo la risa, Hermione con el zumo escurriéndose por la barbilla, Pansy colorada mirando a su novio, el novio asustado por lo que acababa de hacer y Draco…Draco estaba pensando en como sería el crimen perfecto.

-Se me había olvidado mencionar la torre de Gryffindor, pero bueno…es algo sin importancia. Me pregunto de quien sería la cama…

-¡¡¡Draco!!!

-¡¿Que follasteis en nuestra torre?! –Se alarmó Harry-¿Cuándo fue eso?

-Cuando Dumbledore hizo las casas mixtas por 2 semanas – todos miraron a Hermione que acaba de contestar demasiado rápido – supongo-se embutió una galleta velozmente.

-Si, exacto –se apresuró a contestar Pansy mirando de reojo a Hermione.

-¡Pans! –se quejó Blaise.

-¡¿Qué?! –Reprochó- fue divertido –la morena sonrío tontamente mientras recordaba.

-Si…y yo tapando todas vuestras escapaditas…- el rubio bebió un sorbo de su zumo el cual estaba por acabarse- En una me pasé casi una hora escuchando a Sprout hablar de unos malditos hierbajos para demencias…seguido del discursito del chupa caramelos del porqué no debía abusar del poder de prefecto y no es que abusara…sólo intentaba que no me pusieran unas sucias garras encima –algo inevitable hizo que su mirada buscara la de Harry y en efecto, estas se encontraron pero dejaron de conectar al momento -Esa es una que me debéis “aún”-apuntó.

-Dray, agradecería que no fueras diciendo en donde nos lo montamos – se quejó apenada la chica después de darse cuenta de que los Gry estaban al lado- además tu también nos debes una y bien grande – la morena alzó una ceja dándole a entender que no se olvidaba del tema del librito de las narices. Aunque realmente no lo habían echo como un favor, pero si se tenía que defender de alguna manera…

-Si se trata de favores creo que yo voy en cabeza –comentó Hermione como si en esa mesa nadie fuera enemigo de nadie – si por cada favor estos dos me dieran 5 galeones a estas alturas ya tendría una fortuna considerable en mi cuenta bancaria – Ron se quejó alegando que era ella la que se ofrecía servilmente- No querido…-debatió la chica encarando al pelirrojo- ¿Quien fue el que vino a mi cuando los exámenes de pociones? ¿Quién vino a mí cuando tu libro de encantamientos se evaporó y quien te lo volvió a recrear? ¿Quien….

-Vale, vale… Te he entendido- masculló el chico notando arder su cara- Por cierto, ¿no notáis como que nos observan?

-Vale que sea un elfo Weasley pero no es invisible y no espía –atacó Draco. Todos lo miraron como a un gato con 4 cabezas.

-No me refiero a eso Malfoy –arrastró el apellido- Desde ayer que noto que nos observan, o esa sensación me dio cuando miré por al ventana anoche.

-Ron…te voy a tener que prohibir beber leche de calabaza…

Todos rieron por lo bajo dejando el tema absurdo de lado.

-¿Y la boquita de oro? –preguntó casual Blaise. Ya que no sabía cómo todos podían estar hablando más o menos civilizadamente, ¿que importaba si a lo tonto uno se enteraba de cosas de los adversarios?

-La boquita de oro no se salva – sonrió irónica la muchacha mirando al aludido que justo estaba limpiándose los restos de zumo desde que esta lo había bañado con el.

-Tú tampoco –puntualizó el moreno – Esto esta pegajoso…-el dedo quedaba algo pegado a su cara si tocaba. ¡Maldito zumo!

-Si si, pero la vez que Angie Sthevenson te dejó en calzones en mitad de el pasillo quien fue la que…

-¡Hermione!-la amenazó el moreno.

-Uis, esto se pone interesante –canturreó Pansy sentándose en la silla vacía que había entre Potter y ella quedando frente a Draco al otro lado de la mesa. Ron la miró aturdido – Veamos Potter… ¿Cómo acabaste de esa guisa y cuantos “favores”-hizo un gesto de comillas con los dedos- le has pedido a Granger?

Harry que andaba refunfuñando por lo pegajoso que estaba quedó quieto al sentir esa voz tan cercana a él.

-No te importa y estoy seguro que no los mismos que le pides tú a Zabini –¡¡¡Pero a mi si!!! Se quejó el rubio mudo- Dejemos esto aquí-dejó la servilleta en la mesa dispuesto a levantarse para irse pero una pregunta lo detuvo.

-Por cierto…-Blaise decidió meterse en medio de ese circo por un pequeño detalle del cual se había percatado- Cuantos “favores” – imitó el gesto de Pansy- le has pedido a Draco?

El rubio que acababa de rellenar su vaso con zumo llevándoselo segundos después a los labios ametralló al personal que tenía frente a él y tosió hasta quedar rojo como la grana.

-¿¡Que mierdas de pregunta es esa!? – aun tosiendo un poco consiguió preguntar.

-Una inocente. Además Potter no la ha tomado con segundas, no como tú ¿Verdad?- miró al moreno que estaba a medio levantarse y por unos nanosegundos le pareció verlo petrificarse.

-Ese tipo de preguntas “NO” tiene “segundas” –vale, si estaba algo rígido.

-Si que tiene- comentó inocente Hermione. Un cierto pelirrojo pateó su espinilla haciéndola botar de la silla. La mirada que le dirigió a Ron no fue nada en comparación con la que le dirigían a ella Draco y Harry.

-No se que tramas pero juro que voy a rellenarte con pelotas de golf –siseó disimuladamente Draco a Blaise.

-Estoy seguro que ocurrieron cosas muy interesantes –susurró divertido el Sly.

-¿Interesantes?-el rubio estaba aturdido. ¿Cómo narices había llegado a esa conclusión?

Blaise limpió la comisura de su boca con una servilleta y se alzó de la mesa.

-Con vuestro permiso…-se disculpó caminando hacía la puerta seguido de Pansy que salió escopeteada tras él pero el chico justo antes de cruzar el portón dejó en el aire una palabritas- La ovejita puede transformarse en lobo para comerse a caperucita porque a caperucita…

Todos lo miraron expectantes, pero Draco…la mirada de Draco se preguntaba algo.

-Le gustan las ovejitas que se transforman en lobo -y con una sonrisa con doble trasfondo los dejó allí.

-¿La ovejita…? -repitió Ron.

-Caperucita…-murmuró Hermione mirando disimuladamente al moreno.

-¿Quien es la ovejita?-preguntó el pelirrojo mientras cogía bizcocho de chocolate.


Harry que aun estaba a medio levantarse se alzó del todo mirando al rubio. Este fruncía el cejo de una manera bastante interesante mientras observaba la puerta. Draco frunció más el cejo y se alzó de un impulso algo brusco.

Ese Zabini debe saber algo…-pensó Harry con su mirada hipnotizada por el rubio- ¿Pero hasta dónde sabe y cómo sabe?
-Caperucita va a matar a alguien – Dijo abrupto el rubio y con eso se esfumó de la sala cómo una bala.

-…Con eso ya sabemos quien era caperucita-suspiró la chica- ¿Ron, me pasas una rosquilla?




Draco había seguido a Blaise hasta su habitación y lo había acribillado a preguntas con la voz más helada que había podido recordar en su listado de tonos Malfoy. ¿Cómo demonios pudo decir semejante palabrerío evidente?
Blaise aseguró que esa era una pequeña broma por haber ido despotricando a los cuatro vientos en dónde se ponía a “copular”.

A todo esto Pansy preguntó si había pasado algo en vista de la reacción de ambos chicos…Draco negó con un gesto pero Blaise no quedó muy convencido por la mirada suspicaz que le dirigía.

En cambio los Gry no hablaron del tema, cosa que Harry agradeció enormemente…No quería mentirles a sus amigos y decir que había violado al rubio no era uno de esos actos con galardón y chapita de oro.
Lo que sí notó fueron las miradas de pregunta muda que le hacía Hermione y una cosa era cierta, engañar a Ron con palabrerío era fácil, pero a la morena…


Les quedaban dos horas para disfrutar de la compañía de sus amigos por eso tanto Draco como Harry se pusieron al día con las noticias exteriores, los chismes del colegio –en el caso de Harry una lección de un hechizo nuevo por parte de Hermione- Ron se negó a practicarlo, ya había tenido suficiente en clase así que sólo pudo darle a Harry unas palmaditas en el hombro.

Cuando Sirius se apareció en la casa se alegró de no encontrarla quemada o destrozada –con esos jóvenes nunca se sabía- así que los reunió en el salón porque se los tenía que llevar de vuelta al castillo.

Mediante un discurso bastante decente Blaise consiguió que Sirius aceptara hacer de cartero entre los chicos y los “cautivos” así que a partir de ese momento se la iba a pasar entregando pergaminos de un lado para otro por culpa de su maldito buen acto –si ya le decía Severus que era demasiado bueno “en todo cof cof”.

Pansy reprimió las ganas de llorar y aferrarse al cuello del rubio como chinche con patas adhesivas –claro que el que Blaise la estuviera arrastrando hacia la chimenea no contaba… ¿o si?

-Draco –llamó Zabini –¿Te dio tu padre la caja que le di cuando vino a Hogwarts?

La pregunta llegó a oídos de todos pero sólo Draco y Harry se quedaron mas blancos que el papel.

-Si -articuló.

Una vez los chicos y el animago desaparecieron tras las llamaradas la casa volvió a quedar en un silencio bastante familiar para ambos y la inquietud se apoderó de ellos.

Fue inevitable que sus miradas se cruzaran al igual que fue inevitable que a Harry el corazón se le estampase contra las paredes pensando en qué hacer.
No habían vuelto a hablar del “tema” desde lo ocurrido y que Lucius Malfoy no lo matara cuando los pilló en el acto verdaderamente se consideró milagro.



FLASHBACK


-Y no te olvides de preguntarle si bla bla bla bla…-Lucius iba subiendo las escaleras que daban al primer piso de la casa Black burlándose de las palabras tan maternales de Remus- ¿Dónde diantres está la gente en esta casa? –Cambió de mano el paquete que sostenía- Veamos…era esta planta pero…- se dirigió al pasillo donde las habitaciones y probó con la primera abriéndola. Por desgracia no había nadie pero el gato pulgoso estaba estirado en mitad de la cama durmiendo a pierna suelta. Si no recordaba mal sólo quedaba una habitación de “dormir” así que sin cerrar la puerta y sin llamar a la otra la abrió. Lucius juró que la próxima vez que no llamara a la puerta antes de entrar se cortaría la mano. La escena que estaba presenciando era de esas que te harían ir al acantilado mas próximo y saltarías.


¡¡¡Harry Potter se estaba follando a su hijo!!! Un momento…¿Porqué Draco estaba atado a los postes de la cama y esa posición tan rara?

La cara de los dos chicos cuando vieron aparecer a Lucius frente a ellos fue un poema y el ruido de algo chocar contra el suelo los hizo querer morir, sobretodo a Harry que la lucidez le volvió en forma de un buen porrazo en el cerebro.

Imagen de la escena:

http://img2.imageshack.us/img2/5859/capi10luciuslospilla.jpg


-Qu…- ¡Merlín santo no puedoooooooooo! Gritó Lucius mentalmente. Tapándose la cara con una mano y virando sobre si mismo carraspeó –saca ahora mismo lo que sea que teng…¡¡¡Separaros ahora mismo!!! – sin ver apuntó con el dedo a los chicos amenazadoramente, y es que el tono que había empleado daba a entender que alguien podría morir en cuestión de segundos.

-Padre yo puedo…ouch –se quejó cuando Harry le sacó la polla de golpe- ¡Eres un bestia!

-Hasta hace un momento no te estabas que…

-¡Si dices lo que creo que piensas decir juro que voy a matarte!-amenazó Draco

-Eso lo haré yo –siseó el rubio mayor.

Harry se colocó los pantalones lo más rápido que su torpez lo dejó, recogió su varita del suelo y salió volando de allí. Al cruzar por al lado de Lucius realmente temió p su vida pero este no hizo nada más que cerrar la puerta con un porrazo que bien pudo haber desencajado el marco.

-¡¡¡Potter espera,¿¡A dónde piensas que vas!?-gritó el rubio que se seguía viendo atrapado en los postes de la cama- ¡Tienes que…!-pero Harry se había ido y ahora la imponente figura de su padre se alzaba ante él con unos ojos fríos como tímpanos.

-Y a mí haciéndome de recadero trayéndote cosas para que no te “aburras”…-murmuró molesto el ex-mortifago recogiendo la varita de Draco del suelo.

-Padre, en serio que pued…-Lucius lo hizo callar con un solo gesto.

-No necesito ni quiero tus explicaciones –bufó- ¿En que diablos estabas pensando hijo? ¡No, espera… ni me lo digas! –se retractó al instante- No quiero ni saberlo. ¿Y que cojones haces atado a los postes de la cama? ¿Te va ese tema? ¿Te ha obligado? Los ojos se Lucius estaban por salírseles de sus cuencas -No espera…mejor no me lo digas, ¡no me lo digas! –gritó algo loco cuando Draco hizo amago de responder.

-Padre, ¿quieres callar y desatarme?

-Debería dejarte así por los siglos de los siglos- siseó.

-Entonces el volvería y…

-¿¡No dije que no me dijeras nada!? Naaaaaa blaaaaaablaaaaaaa buuuuuaboooo –gritó intentando no oír lo que decía Draco haciéndose el loco.

-¡Desátame coño! –gritó mas alto el menor.


~ Un rato mas tarde ~

-Y te dejaste…- Lucius no supo cómo al final acabo oyendo todo.

-…Si.

-Eres masoca…

-…Si.

-Te gusta el niñato…

-…po-posiblemente – Si Draco decía que “si” directamente podría provocar otro shock nervioso en su padre, y ya serían 3 desde que comenzó a explicarle.
-Realmente quieres morir joven…-Draco alzó una ceja-¿¡Cómo…cómo se te ocurre dejarte!?

-Padre, sin varita yo pierdo lo mires como lo mires, con ella aun podría haber un empate –y haberlo violado yo. Pensó para si mismo frotándose las muñecas liberadas desde hacía un rato.

-Haber hijo…cuando os vimos aquí juntos el primer día, aunque traíais cara de querer mataros ya sabíamos que tarde o temprano algo así sucedería – el rubio miró a su padre sorprendido.

-¿Ahora ves el futuro?-se burló.

-Que va…pero si tengo ojo y al parecer Remus también. Supimos que sucedería y yo aun estoy digiriéndolo.

-Me sorprendió lo tuyo con…

-Ese es otro tema –dijo cortante.

-Lo que yo no entiendo es porqué se volvió así de repente.

-¿Hablas del niño “yo no he roto un plato pero voy violando a la gente”? –una mirada de “por favor déjalo ya que al final me dejé” fue regalada al hombre adulto- --

-Bueno…Pues creo que entonces no solo nosotros dos sospechábamos algo y os dieron un empujoncito- Malfoy menor lo miró desconcertado.

-¿Quieres decir que…Snape…?

-Puede que haya aplicado “algunas gotitas de algo” a esa crema porque no hacíais el maldito vínculo. No me mires así que se que no lo habéis ni intentado. Pero sólo es una suposición. Es eso o el Gryffindor realmente te quería hincar el diente- Lucius se encogió de hombros.


-Padre, no soy una carnada…-frunció el cejo.

-Para algunos eres una especie de adonis viviente, no olvides que eres un Malfoy- alzó la barbilla orgulloso.

-Y tú no olvides dejar de ser tan narcisista –rió- ¿Por cierto, que es esa caja que tiraste al suelo?

-No la tiré, sólo resbaló…-chasqueó la lengua- Me la entregó Zabini. Dijo que el no sabía donde estabas pero que seguramente yo si y que te entregara esto para que no te aburrieras aunque yo le aseguré no saber nada tampoco. No se que es.

Algo abrió la puerta haciendo que el corazón de Draco diera un vuelco ¿Podría ser Harry? Si, era Harry.

-Harry…-Llamó Draco dando palmaditas en la cama.

Una bola de pelo negro ando graciosamente hasta la cama, miró a Malfoy menor unos segundos y se subió al lecho ronroneando.

-Esa bola de pelo se parece un poco al individuo violador que duerme en la habitación contigua.

-Padre, déjalo ya…

-¡Violador, Violeitor, da igual cómo lo llame, significará siempre lo mismo y no pienso cambiarle el mote!-dijo muy seguro.

-¡No te metas con Harry! –el rubio frunció el cejo y el gato lo miró al oír ese nombre en particular- Vale que yo no quería...pero que esperabas padre…

-Esperaba que no te metiera la tranca hasta hacerte nacer champiñones en la cabeza, eso esperaba –bufó.

Draco le lanzó un cojín como respuesta a ese comentario.

-Padre, yo no cuestioné lo tuyo con Lupin –el rubio menor se alzó mirándolo serio.

-No te estoy cuestionando, solo estoy sacándome el puñal que me habéis clavado con tal escena… ¿Mira, no ves la sangre? –ironizó señalando al suelo como si hubiera restos de algo.

Draco no pudo evitar reír y su risa contagió tardíamente –pero contagió- a Lucius.

Pasaron un buen rato charlando sobre temas personales, incluyendo el temita de la pasión de Remus por montar a su “pony rubio”.

FIN FLASHBACK




-Vu…vuelvo a mi habitación –Dijo Harry impulsado velozmente a irse de la sala por ese silencio espeso.

Desde el día del incidente tanto Harry como Draco no se habían dirigido mucho la palabra, mas bien cruzaban monosílabos El moreno porque no entendía que le picó para hacer semejante acto con el rubio el cual detestaba pero no odiaba y Draco…Draco no le dirigía la palabra porque le daba vergüenza y porque aquél había sido el mejor polvo de su vida. Perdón, el único polvo hasta el momento.

Claro que desde el principio Draco pensó –y habría puesto la mano en el fuego- que todo había sido a causa de la cremita… Más tarde al enterarse de que la crema no provocaba tales efectos tan “raritos” se juró morderse la lengua –por el momento.

Decir que el presente de la casa Black estaba algo agitado era totalmente cierto, y decir que el presente de la casa de los Malfoy estaba en llamas…también lo era.



-Nnngaahh –jadeó un moreno montado sobre un albino que le aferraba los muslos con firmeza.

-Si aprietas de nuevo juro que…-el rubio hizo un intento de amenaza. Remus apretó el esfínter mientras alzaba la cadera lentamente dejando casi todo el pene del otro fuera de si y se dejó caer rudamente.

Un ronco gemido de placer inundó la habitación.

-Amor, creo que si seguimos jugando yo acabó en San mugo –siseó Lucius conteniendo las ganas de empujarse contra Remus. El moreno sonrió lascivamente – Oh mierda… ¡no hagas eso!

El castaño no pudo reprimir la risa.

-Este es tu castigo- ronroneó.

-¿Otra vez con lo mismo?

-Hasta que no me dejes tenerte te voy a hacer sufrir en cada sesión que tengamos –se estiró sobre el cuerpo del albino enterrando los codos a cada lado de la cabeza de otro dejando muy cerca sus caras- así que – sus labios rozaron una de las orejas del rubio- haz cuentas porque mi agujero no ha tenido tiempo de secarse ni un solo día desde que te lo propuse –como regalo mordisqueó la oreja del otro.

-Rems no juegues que ayer nos cargamos la cama…

-De ahí que estemos en el suelo – sonrió, pero no por mucho tiempo porque el rubio lo embistió, no una si no un innumerable de veces que hicieron que el moreno gritara extasiado y que de su boca cayera una leve línea de saliva.

Agarró a Lucius por los hombros mientras enterraba su cara en el cuello, el cual mordisqueaba “cuando no gritaba” .El rubio simplemente lo embestía como un caballo desbocado masajeando los glúteos del otro, estirándolos y acariciándolos, incluso una de las manos se coló entre sus cuerpos para rozar la polla del moreno y tirar de ella en una suave caricia.

El grito que dejo ir Remus se ahogó en el cuello del rubio seguido de un retalio de palabras in entendibles que salían de sus labios con cada embestida feroz.


-E-res…un…bes-ti-aaaah –consiguió decir el castaño.

-Ahora lo seré – volteó a Remus sobre el suelo quedando él encima y se lo folló hasta dejarlo lánguido y sin un ápice de energía para poder moverse tras haberse corrido una innumerable de veces los dos.

Con las respiraciones normales y enredados entre las sabanas que habían tirado al suelo al principio de todo Remus se le pego al costado como una sanguijuela pasándole el brazo sobre el pecho.

-Lu…-lo llamó en un susurro porque Morfeo lo estaba envolviendo. La respuesta que recibió fue un simple “uhu” – ¿Crees que llegarán a algo serio esos dos?

-No me hables de ese mocoso justo ahora por amor de Merlín…-gimió molesto y por eso recibió un pellizco en el costado –Aouuuch- Remus le sacó la lengua burlesco.

-¿Tanto te molesta que ellos…?

-“No me molesta que ellos…”, lo que me enturbia la sangre es saber que el único que siente algo es mi hijo. Se nota a leguas que el dichoso Potter no profesa ningún sentimiento amoroso por él.

-No estamos allí para corroborar eso Lu…-mordisqueó la tetilla del rubio- y dices todo eso porque no quieres admitir lo mas importante – Aún en la oscuridad de la habitación Remus supo que el rubio lo estaba observando detenidamente – Te aterroriza que él se convierta en tu nuero después de todo lo ocurrido…

-Un...nu… cómo vuelvas a decir esa palabra te fundo con el suelo.

-Oh…jo…jo…jo… Nueeerooo~-canturreó.

-Realmente serás un estampado prefecto en el suelo –y volvieron a tener otra sesión de sexo desenfrenado hasta que alguien irrumpió en la casa.



En la madrugada de ese día:


-Veamos…nos ha informado nuestro espía en la organización que los están buscando a sol y a sombra y que la casa Black es el punto negro de su mapa- comentó Mcgonagal apoyada en el alfeizar de la ventana.

-Eso significa que deben salir de allí inmediatamente –propuso un Sirius bastante ojeroso.

-Umm no… eso es lo que quieren o lo que esperan que hagamos –les reveló el anciano sentado en la butaca de su despacho.

-Pero tampoco los podemos tener encerrados en la mansión de por vida. Están perdiendo clases y por lo que he visto andan algo desesperados.

-Pero eso es gracias a ti Severus –le regañó Sirius-¿¡Cómo se te ocurre darles esa crema!?

-Tienen que hacer el vínculo y al paso que iban no iban a formar ni una o con un canuto. La menara de crear el vínculo ya es según cada uno.

-Bueno, he de decir que el método no fue el más adecuado pero al menos fue efectivo. Viste el aura, ¿cierto?

-Y tanto que la vi –bufó Sirius aun descontento por lo que había echo Severus- desprendían tanto morado que casi me quedé ciego cuando los revisé por la noche mientras dormían. Pero también vi otra cosa y eso ha sido hoy.

Albus alzó una ceja y Minerva lo observó con detenimiento.

-No se que han hecho pero ahora tienen un vínculo.

-Debe ser por lo de la crema –explicó Sirius.

-No, no, estoy seguro que si los ves te darías cuenta enseguida de que no es eso. Es como un fino hilo que los ata y el colgante ese cada vez está más oscuro y desprende una aura que pone los pelos de punta.

-Menos mal que ellos no son capaces de verla…-dijo la mujer agradecida.

-A Voldemort no es que le encante tener a Harry cerca –habló Dumbledore- hicieran lo que hicieran por causa de esa crema ha hecho que Voldemort se enfade un poco.

-Yo creo que mas que enfadado está que se sale del colgante para fusilarnos –dejó caer Severus.

-¿Entonces que haremos y hasta cuando los vamos a tener allí encerrados? –la mujer se llevó la mano a la boca pensativa.

-No lo se Minerva, no lo se…supongo que el justo y necesario. Ahora solo falta e…

-¡¡¡Dumbledore!!! ¡¡¡Dumbledore!!!- un hombre con túnica marrón oscura ingresó al despacho como si de un tifón se tratara llamando desesperado al hombre. Todos lo miraron preguntándose que ocurría.

-¡¡¡Han desaparecido!!!

-¿Quienes han desaparecido Thompson? – Severus se alzó.

-¡¡¡Los chicos!!! ¡¡Entraron a la casa y no sabemos si se los llevaron o si escaparon!!!

-¿¡Qué?! –gritaron todos al unísono.

Sirius se abalanzó hacia el hombre y lo cogió por la solapa de la túnica furioso seguido de Severus que intentaba calmarlo.

-¡¡¡Mierda, sólo teníais que vigilar me cago en todo!!! – el hombre aferró las muñecas del animago con la esperanza de poder respirar si conseguía zafarse de su agarre.

-¡Sirius! –tras forcejear un par de veces Severus consiguió separarlo del hombre.

-Calma Sirius…- Dumbledore se colocó entre el aparecido y Black – Explica que ha sucedido –conservó ese tono amable que le caracterizaba pero su mirada era el presagio de que si la explicación no le convencía iba a arder el mundo mágico.

-No se que sucedió. Llegué a hacer guardia y al cabo de tres horas un encapuchado de negro apareció frente la puerta de la casa y esta lo reconoció apareciendo. No sabiendo si era amigo o enemigo unos cuantos de la orden se acercaron, entonces juro por mi familia que de la túnica emanó un humo negro espeso haciendo desaparecer la silueta que ¡Los mató en el acto! Y el humo ese negro se coló en la casa y abrió la puerta – dijo atropelladamente y sin respirar- De la nada aparecieron más encapuchados que formaron una barrera y a pesar de que intentamos quebrarla no pudimos, pero si capturamos a uno en la huida – sintió como sus pulmones se llenaban de aire.

-¿Visteis si salieron con alguien? –preguntó la mujer acongojada.

-Simplemente desaparecieron o salieron volando. Al que tenemos lo derribamos de la escoba, pero señor, no había rastro de los chicos dentro de la casa y el elfo yacía petrificado en mitad del pasillo.

-¡¿Merlín, que diablos sucedió en mi casa?! –Sirius aferró los brazos que lo abrazaban en un agarre asustado por lo que le había podido suceder a su sobrino.

-Tenemos que informar de esto inmediatamente a Lucius –demandó el profesor de pociones.

-Señor ya lo hicimos –contestó el hombre

-Chicos…me temo que aún tenemos un topo en Hogwarts –anunció el anciano con el cejo fruncido y la mirada encolerizada.


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La lluvia arrasaba todo a su paso azotando cada objeto que se le presentaba por delante y las calles parecían sacadas de una película filmada en colores sepia, iluminadas por unas farolas que desprendían una luz anaranjada. Los edificios se alzaban hacia las nubes ansiosas por descargar todo el material y los pequeños rayos proyectaban figuras extrañas en los objetos de las calles que anunciaban el fuerte diluvio que se avecinaba.

La gente corría de un lado para otro resguardándose de las resbaladizas gotas que caían del cielo, unos con paraguas y otros con las bolsas de lo que habían comprado. Los que no tenían nada corrían hacia algún lugar abierto con el firme propósito de no empaparse más.

Había un punto en mitad del paseo en el que la gente se fijaba en su carrera por resguardarse de la lluvia. Había algo que llamaba la atención.

-¿Ya no nos siguen…? –jadeó un moreno que se estaba empapando al no tener paraguas.

-No – una chica sollozante respondió la pregunta- Tras cinco apariciones es normal que nos hayan –hipó- perdido la pista –volvió a sollozar aferrando el pedazo de tela que tenía en las manos.

El otro chico la miró preocupado resguardando algo abultado bajo su sudadera.

-Vamos…-buscó una palabras de consuelo- no es para tanto…supongo.

-¡¿Maldito cuatro ojos te parece poco preocupante que ahora sea una chica?!


Imagen de la escena:
http://img26.imageshack.us/img26/6959/capi10dracochicajuajajao.jpg



FLASHBACK


-Señor Harry Potter cómo no ha querido cenar hace unas horas le he guardado la cena en la nevera –le comunicó el elfo de la casa.

-En un rato me pasaré por allí –le contestó mientras jugueteaba con Harry jr. Con eso el elfo se fue remugando para sí desde cuando las cosas habían cambiado tanto.

Tardó bastante en salir de la habitación y cuando lo hizo le echó un vistazo a los resquicios de luz que salían de la puerta del Slytherin. Eso significaba que el rubio estaba dentro y que no tendría que verlo…Cada vez que sus miradas se encontraban las imágenes de lo sucedido bailaban por su mente y lo hacían sentirse más miserable de lo que ya se sentía.

-¿Quién en su sano juicio violaría a alguien? – Se reprendió-Aunque no se había resistido mucho al final tampoco…- pensando en todo nuevamente llegó a la cocina la cual encontró iluminada, una silueta yacía sentada de espaldas a el en una de las sillas mientras comía helado.

Esa silueta comía helado como si se estuviera follando a la cuchara por eso Harry se golpeó mentalmente por sentirse caliente momentáneamente. Decidió retirarse del lugar pero calculó mal y acabó golpeando una de las escobas que estaban mal colocadas al lado del mueble. El estruendo alertó al glotón de helado que se giró con la cuchara en la boca y los ojos que se le salían de las cuencas.

-¿Tan torpe eresh que no sabesh entrar a un shitio shin matar a alguien de un shushto? – Draco hablaba con la cuchara en la boca.

-Se han caído solas - las escobas abuchearían a Harry si pudieran.

-Ya…- el rubio volvió a girarse algo incomodo. Adiós a su momento nocturno diario de placer incontenido (Hablamos de comer helado de chocolate y plátano). Sabiendo como era el moreno habló antes de que huyera- No hace falta que salgas corriendo cada vez que me ves –llenó la cuchara de helado nuevamente intentando coger también de plátano-de echo ese tendría que ser yo, pero aquí me ves, comiendo helado ignorando tu presencia frente la puerta, así que si quieres entrar a comer o beber algo hazlo que para eso es esta la casa de tu padrino.

-¡No pensaba irme!-se defendió. Mintiendo pero se defendió.

-Claro –Draco rodó los ojos.

El moreno se acercó a zancadas a la nevera y sacó lo que se suponía era su cena. Costillas adobadas con puré de patatas, zanahorias a la plancha y algo azulado que no sabía que era. Miró al helado y luego al plato, helado plato, helado plato, helado plato…

-¿Hay mas de eso en el congelador? –el rubio alzó la vista del súper tazón de helado.

-Pero son pequeñas- antes de que el rubio le diera una respuesta Harry ya estaba abriendo el congelador. ¡Estaba repleto de tarrinas de helado!

-¿De dónde sacaste esa gigante? –preguntó extrañado.

-Somos magos –obvió. El moreno lo observó detenidamente hasta que cayó en la cuenta. ¡Había agrandado el helado con magia…!

-Usar magia para una cosa tan insignificante…-bufó llevándose una mirada asesina por parte del otro.


Cogió la tarrina de nata y menta. Se encaminó hacia la puerta y sin poder evitarlo se fijó en que las piernas del rubio estaban desnudas. ¡Iba solo con el boxer y la camisa mal abotonada! Un debate interno comenzó.

-Espera espera Harry ¿En que piensas? ¡Son unas simples piernas! -¡Y una mierda!- ¡¡Son unas simples piernas ò_ó!! –Que te lo crees tú…míralas…son perfectas aun siendo las piernas de un hombre. Y esos boxers le deben sentar de miedo - ¡¡Cállate mierda!! –estaba tan absorto en sus pensamientos que sin querer soltó lo último en voz alta.

-¿Que me calle? ¿Acaso abrí la boca maldito imbécil? – Draco mantenía la cuchara en la mano.

-Bueno, una cuchara no es peligrosa –pensó el moreno – Si,si te la mete hasta la traquea (la cuchara).

-No… yo…Agg olvida que existo ¿Si?

-¡Pues si el que parece que no olvida nada eres tu!

-Que m…- unos gritos que provenían de la calle alertó a los chicos.

-¿Que ha sido eso?- Draco dejó el helado en la mesa y cruzó la puerta pasando por al lado de Potter. Había alguien tras esa puerta, más bien varios, dedujo Draco al oir varias voces gritando por ¿Dolor?

-Mierda esto no me gusta nada – susurró Harry demasiada cerca del rubio que botó del susto y le dio un manotazo en el brazo en forma de protesta.

Potter agarró a Draco de la muñeca y lo obligó a subir las escaleras hasta donde estaban sus habitaciones. Draco tropezó varias veces en las escaleras porque Harry las subía de tres en tres y el de dos en dos. Justo cuando llegaron a la puerta de Harry se escuchó la puerta de abajo abrirse y varios sonido de explosión -apariciones. Un ejercito de voces se adentró en la casa fieles a una orden clara “Traerme a los chicos”.

Mientras Draco iba a su habitación a por la varita Harry puso una barrera en mitad del pasillo, así al menos tendrían algo mas de tiempo.
Se adentró en la habitación del rubio viéndolo con unos pantalones en la mano rebuscar en uno de los cajones del escritorio.

-¡Mierda Draco deja eso, van a matarnos! –el rubio no le iba a discutir sobre cómo debía llamarlo así que agarró ese frasco tan familiar del fondo del cajón.

-¿Qué vamos hacer?-preguntó el Sly dispuesto a ponerse los tejanos. La barrera del pasillo explotó.

-¡Mierda! –varios encapuchados entraron a la habitación encontrándose con las dos presas, y un gato cabreado porque le habían jodido la siesta con tanto grito, explosión y demases.

Draco alzó otra barrera protectora que les volvería a dar un poco mas de tiempo mientras los otros arremetían en contra.

-¡Tenemos que salir de aquí! –no fue una revelación lo que dijo Harry viéndose ahogado hasta el cuello, lo que salieron de sus labios fueron una firme orden que Draco acató acercándose a él. No les quedaba de otra ya que ahora podían desaparecerse gracias a que habían jodido las barreras.

No le dio tiempo al moreno de pensar el sitio al que ir que la barrera desapareció pillándolos sorprendidos y sin tiempo de reacción, ¡Esa barrera había durado mucho menos de lo que debería!

Los cuatro encapuchados lanzaron sus hechizos sonriendo maquiavélicamente. ¡Los tenían! O eso pensaron incluso hasta las dos presas, pero algo sucedió y los rayos que salían de las varitas se congelaron al igual que los encapuchados que quedaron petrificados.

Draco estaba que no salía de su asombro.

-¿Que ha…? –Miró a todos lados buscando una explicación pero Harry lo jaló fuerte a el. En ese momento un maullido provinente de los pies los asustó.

-Harry…-Draco se agachó a coger al gato, tenía que dejarlo en un lugar seguro pero eso no iba a ser posible, otro séquito de encapuchados se había plantado frente a la puerta con las varitas alzadas a punto de lanzar hechizos, así que Harry hizo lo único que pudo hacer, aferrar a Draco con gato incluido y volarse del lugar.

En todos los sitios en los que se aparecían había siempre un grupo de encapuchados que los esperaban con las varitas a punto y siempre se desaparecían de los lugares con los hechizos a punto de rozarles.
En una llegaron a la fábrica de pociones Malfoy. Ni siquiera Draco sabía orientarse en el lugar ya que nunca había puesto un pié allí y lo que los había llevado hasta ese sitio habían sido las imágenes que su padre le había mostrado del lugar que se le habían cruzado por la mente.

Con la respiración agitada buscaron un rincón para respirar algo tranquilos hasta saber que hacer.

-Aquí no estamos seguros – aseguró Draco.

-Lo se, parece que todos los lugares que pertenecen a tu familia están lleno de esos idiotas.

-Tenemos que despistarles cómo sea o si no nos van a coger.

-Pues ya me dirás como, no es como si tuviéramos un doble o algo por el estilo. –bufó Harry secándose el sudor de la frente por la carrera que se habían pegado en la aparición anterior.

Draco lo miró pensativo y cerró los ojos debatiendo.

Si uso la poción que cree para vengarme todo se va a ir a la mierda, pero si nos cogen todo se va a al mierda… ¡Joder, cuantas opciones!

-Potter, voy a hacer algo por el bien de nuestra integridad física, pero si sale mal yo acabaré muerto o vete tu a saber que.

No supo porque pero el corazón del moreno se encogió imperceptiblemente.

-¿Que vas a hacer? –preguntó cauteloso viendo como el rubio abría la mano en la que había mantenido todo el rato algo.

-¿Que es eso? – susurró Harry mirando a todos lados porque le había parecido oír unas voces.

-Esto dobla a personas- aseguró el rubio- Voy a doblar mi cuerpo y lo vamos a dejar aquí.

-¿Estas loco? –Harry aguantó un grito.

-Eso o nos cogen –Draco le sacó el tapón a la botella y se la llevó a los labios.

-¡Espera! –El Gryffindor detuvo al rubio por el brazo- ¿Qué efectos tiene, cuanto dura, que…? –preguntó atropelladamente.

Sacó la garra de Potter sobre su brazo.

-¿Desde cuando te preocupas tú por mi? –y se lo bebió. El líquido estaba tibio aunque al pasar por la garganta parecía que estaba tragando cristales en polvo –Ahora a esperar.

-¿Cuanto tarda en hacer efecto? –el gato maulló.

-Shhh Harry no maúlles que nos van a…

-¡Buscar por este lado! –una voz grave los alertó de que ya no estaban solos en el lugar.

-¿Malfoy cuanto…? Malfoy, tienes mala cara- la piel del rubio había adquirido un tono anaranjado y unas terribles ganas de vomitar lo asaltaron.

Harry jr volvió a maullar preocupado por su dueño y eso ocasionó que los encapuchados los localizaran.

-¡Joder! –alzó al rubio que se estaba transformando en una persona naranja fosforita, agarró al gato con el otro brazo y justo cuando un hombre apareció frente a ellos se desaparecieron al lugar menos esperado y allí nadie los estaba esperando.


Acababan de aparecer en mitad de un diluvio en un lugar desconocido para ambos y la gente los miraba extrañada mientras corrían de un lado para otro. Harry estaba aferrando a una persona algo mas…curveada.


FIN FLASHBACK

-¿Draco? –preguntó sigiloso Harry.

-Creo que…algo anda mal y no ha salido como esperaba – la chica viró sobre si misma para encarar al moreno.

-Yo creo que si anda algo mal y lo que te han salido ha sido dos tetas y cuerpo de mujer.


Continuará
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Originalmente tardé la biblia en sacar el capitulo Ç_Ç No tuve tiempo y pa cuando tenía fiesta solo quería dormir pero no me era posible porque las cosas de casa no se hacen solas =.=u y un día de fiesta me fui a casa de mi amigo Irie y salí desangrada de ahí XDD

Imagen de la escena:

http://img98.imageshack.us/img98/1218/capi10casairie.jpg

Ains… Ha sido un mes y algo sin publicar nada y me acuerdo de cuando publicaba cada semana y me dan ganas de tirarme por un puente.

Cómo ya dije en el anterior capi no se cuando volveré a publicar el siguiente T.T Espero no tardar mucho en poner el siguiente(esperemos que no xq yo misma me asqueo de ver que no llego ni patrás) U_U Gomen, en serio. Espero que os haya agradado el capi TwT