![]()
Hola amigos, soy Lupin. Okaa no puede subir el capitulo por eso me ha pedido que lo haga yo ^^u así que yo copio & pego y alejop XD
-----------------------------------------
Texto de hace 2 meses :
Pff si, sigo viva –por si algun@ se lo pregunta XD- Tas nosecuanto tiempo sin poder subir naaaaada al fin acabo ya el puto maldito capitulo –lo odio buaaaa snif snif- No me extenderé mucho con esto hoy…Sólo voy a poner una imagen que no pude colocar en el otro capi jejeje
Imagen de Alastair:http://img193.imageshack.us/img193/5247/alastairdehumanoooooooo.jpg
Flipadas mias del capi anterior XD:http://img245.imageshack.us/img245/1932/snapepreaojajajflipadas.jpg
---------------------
15. Lo que él ansía
Se vio arrodillada en el suelo segundos después de sentir aquél desgarramiento interno. Otra vez el dolor que le había dado en la habitación regresó y con él un Harry enfurecido que acababa de golpear al tal Cristian dejándolo inconsciente en el suelo antes de que pudiera hacer nada.
Miró al moreno que lucía distorsionado por las lágrimas e impasible frente a él, cuando Harry se le acercó para ayudarlo a levantarse no pudo evitar aferrarse a él con fuerza sollozando. Su corazón iba a dejar de latir en pocos segundos si él no hubiera llegado a tiempo, pero gracias a Merlín que apareció para salvarlo.
Draco quiso decir algo pero un nudo se le había instalado en la garganta así que todo lo que pudo hacer fue sollozar y llorar como una chica. Un momento. Le faltó muy poco para gritar asustado cuando miró sus propias manos.
Harry le puso una chaqueta fina por encima de los hombros y le prestó sus sandalias.
Draco lo miró inquieto, realmente algo andaba mal. Potter no le había mirado a la cara en ningún momento desde que lo había salvado de aquella bestia y menos hablado o eso creía él, simplemente lo obligó con acciones a usar las chanclas y la chaqueta mientras era arrastrado de vuelta al hotel.
Al entrar a su habitación de hotel el silencio y la oscuridad reinaron el lugar y esa simple palabra que costaba tan poco decir quedó colgada de un simple cuadro que acumula polvo en una esquina de la estancia, “Gracias”.

Para cuando consiguió decirla Harry ya no estaba frente a él. Lo buscó en la habitación pero no hubo suerte así que miró en el baño encontrándose con una escena que si no lo volcó el alma, a punto estaba.
Sentado al borde de la bañera estaba el moreno curándose la planta de los pies que actualmente tenía casi en carne viva por haber ido descalzo desde el puerto hasta el hotel. Paró un segundo de hacer lo que hacía cuando notó la presencia del Slytherin pero al momento continuó ignorándolo.
-Harry… -este al tener la cabeza agachada se mordió el labio reteniendo un inminente impulso rabioso-Harry…-Draco se acercó cautelosamente hasta quedar sentado en el bidet que había al lado de la bañera.
-Se suponía que ibas a decirle que no íbamos, no que tú te ibas con él –dijo el moreno con una penetrante voz mientras seguía curándose los pies. Draco apretó su vestido que ahora le iba muy justo.
-Yo… ¡Te juro que le dije pero…! –intentó explicar.
-Da igual –suspiró el Gryffindor mirándolo por primera vez desde que lo había salvado- Creo que ya no me importa.
¿Crees? ¿Que significa eso? ¿Qué antes si pero ahora no?-se preguntó el rubio.
-Descansa. Mañana contactaremos con Dumbledore si o si y si puede ser hagamos ya el ejercicio que nos dieron. No tengo ganas de seguir siendo una niñera por mucho tiempo –lanzó las gasas a la papelera encaminándose a la sala cojeando de ambos pies.
Draco lo siguió.
-¿Niñera? –Harry sonrió irónicamente -¡Yo no te pedí que me siguieras!
-Oh bueno, ¡Igual habrías preferido que no apareciera! –se giró bruscamente antes de llegar al sofá que era su destino principal sin encender la luz de la sala.
Draco quedó mudo. Sus puños se cerraron automáticamente haciendo fuerza para contenerse.
-De todas maneras no sé si habría continuado el pobre –sonrió Harry maliciosamente- No creo que le hiciera gracia eso de follar con un tío porque no sé si te has dado cuenta pero vuelves a ser tu.
-Ya lo sé – murmuró el rubio. Desde que había abrazado a Harry en el puerto lo supo, tantos dolores debían de ser por algo.
-Me voy a dormir –se dejó caer en el sofá colocando las gafas en la mesa de cristal cerrando los ojos.
Dejó a Draco allí parado con las palabras en la boca, pero eso no se iba a quedar así.
Maldito estúpido cuatro ojos que lo único que hace es darme dolores de cabeza y de otros sitios que no vienen al caso ahora… – se maldijo Draco acercándose con mala leche al moreno.
-¡Potter! –Lo zarandeó pero este no le hizo ni caso -¡Mierda Harry! –consiguió dejarlo boca arriba apoyando una pierna a cada costado del moreno quedando a horcajadas, reposando así sus manos en los laterales de la cabeza del chico ya que este se había dado la vuelta en cuando su cuerpo tocó la tela del sofá. Draco podía sentir como sus testículos rozaban la ropa del moreno ya que actualmente sus bragas habían sido desgarradas.
Consiguió capturar la atención de esos orbes verdosos que en ese momento parecían reprocharle algo.
Draco se ruborizó cuando cayó en la cuenta de la postura en la que estaban pero eso no detuvo nada de lo que quería decir.
-En primer lugar Potter yo me negué, pero algo me hizo cambiar de parecer en el último momento-recordó ese sentimiento de rabia al sentirse no amado por el hombre que tenía actualmente bajo su cuerpo- más tarde comencé a sentirme mal por la bebida y él se aprovechó de las circunstancias y casi me viola, y digo casi porque apareciste tu a tiempo –Draco lo miró terriblemente conmovido, se sentía a punto de llorar y no sabía porqué- Así que si lo que estas esperando es que te agradezca el que no me haya violado, si ¡Te lo agradezco! – intentó bajarse de encima del moreno cuando este aferró su delicada muñeca, la suya, y no la de una chica tirando suavemente de él para devolverlo a la postura anterior pero con los torsos un poco más próximos.
Las hebras rubias le colgaban grácilmente por la frente y Harry las apartó con la mano que no lo retenía colocándolas tras las orejas del chico aunque algunas rebeldes volvieron a caer y Harry sonrió.
-Yo me quejo de mi pelo pero el tuyo también…
-Mi pelo no es un nido de pájaros Potter –una frase que no sonó sardónica para nada ya que Draco sonreía un poco.
-Debería decir que siento el haberte seguido pero no es así –dijo de pronto el moreno soltando la muñeca del chico.
-Y yo no debería haberme ido, así no tendrías que haberme seguido…-suspiró el Slytherin.
-Eso no ha sonado para nada Slytherin –ironizó Harry con Draco aún a horcajadas.
-De vez en cuando somos capaces de decir cosas como las que decís vosotros –dijo alzando la cabeza altivo pero teatrero- Tan Gryffindor, lanzándose de cabeza al vacío…
-Sólo nos lanzamos de cabeza cuando hay algo importante que salvar- tocó el medallón que colgaba del cuello del rubio haciéndolo sentir triste- no lo olvides Malfoy.
-Claro Potter –dijo alzándose pero sin salirse de encima- ¿Porqué mas iba a ser?-murmuró algo abatido.
-Tampoco olvides que lo que es mío no es de nadie más -sonrió ahora incorporado gracias al soporte de sus brazos en el sofá. Draco alzó una ceja.
-Que yo sepa aquí no hay nada tuyo Potter –miró desde su perspectiva a los ojos del moreno.
-Hay varias cosas que son mías Malfoy – una mano vagó por la línea que separaba los glúteos del rubio apartando parte del vestido para rozar la entrada – Esto es mío –aseguró y con la otra mano tocó el pene del Slytherin sobre la tela- y esto también – Draco se tensó ante los toques. La mano del moreno serpenteó por el torso del rubio que respiraba agitadamente pero que no se le salía de encima hasta llegar a sus labios – Esto también es mío- aseguró mientras que con la otra mano rozaba el muslo del rubio- Pero hay algo que no sé yo si… - Draco alzó una ceja. Manoseo por toda la cara ¿Así eran los Gryffindors?
-¿Hay algo mío que no creas que es tuyo? –ironizó entrecerrando los ojos amenazante volviendo a apoyar sus manos a los costados de la cabeza de Harry.
Harry viajó la mano que había tocado sus labios hacia su pecho.
-¿Esto ya es mío o tengo que matar a alguien para ello? – La sangre de Draco bombeo con fuerza sobre humana dejando que sus oídos simplemente oyeran un tenue pitido. Su corazón latió con un ritmo acelerado y sus mejillas se tiñeron de un carmesí oscuro.
-Ahora mismo no te has puesto ninguna pomada ni has tomado ninguna poción y se supone que el que anda “contento” soy yo. ¿Se puede saber que dices? –sonrió de lado.
Quedaron mirándose a los ojos un buen rato aguantando la tensión que sus cuerpos y sus mentes traían hasta que Draco comenzó a notar un leve tirón en sus partes más intimas. Mirar a Potter a los ojos lo estaba poniendo malo así que como Slytherin que era intentó huir pero nuevamente el moreno se lo impidió dejándolo más pegado a su cuerpo Harry acababa de rodearlos con sus brazos y aunque Draco se revolvió lo máximo que pudo Harry pasó una de sus manos por el costado el rubio hasta que la dejó en las lumbares y presionó para que tuvieran más contacto.
Imagen escena:
http://img27.imageshack.us/img27/2811/hydsof.jpg
Draco que tenía el cuerpo casi fundido con el del moreno no pudo más que gemir al notar como su pene rozaba la tela del pantalón del otro.
-¿Te has dado cuenta de que ha faltado poco para que te violaran?-preguntó a bocajarro el moreno con gesto serio en su mirada dejando al rubio patidifuso.
Draco se tensó ante aquél recordatorio.
-Aún estas esperando algo de mi ¿Verdad Potter?-lo miró enfadado el rubio.
-De ti no se puede esperar nada, Malfoy-lo instó para que se saliera de encima.
-¿Sabes qué Potter? ¡Que te jodan! –dijo molesto el rubio antes de irse a la habitación en cinco zancadas. ¿A qué venía todo aquél palabrerío de “esto es mío” y después todo aquello?
¿Tantas ganas tenía de que le diera las gracias otra vez o es que esperaba algún pago por el rescate?
Con esa pregunta se despojó e sus ropas que Merlín bendito ¡Aún llevaba el vestidito puesto!
Lo incineró con su varita antes de que este tocara el suelo, cerró la puerta con aquél material de hierro (un pestillo) y desnudo como su madre lo trajo al mundo se metió en la ducha de la habitación.
El agua relajó sus tensados músculos que en tan solo un día habían cambiado de complexión.
Colgó el mango de la bañera en su sitio dejando que las gotas cayeran sobre su pelo al fin rubio, cuello y espalda, al fin masculinos.
Apoyó sus brazos sobre la cerámica de la pared agachando la cabeza y cerrando los ojos. El agua se sentía tan bien…Pasó un buen rato en esa postura recordando desde su huída desde la casa Black hasta ese momento, más tarde se enjabonó.
Cuando su mano pasó sobre su amiguito una sonrisa tonta se formó en sus labios.
“Al fin volviste quedito amigo”-pensó.
En cuanto el agua se llevó los restos de jabón de su cuerpo salió de la ducha enrollándose en una toalla y se fue a la habitación con el sólo pensamiento de dejarse caer en la cama para dormir a pierna suelta desnudo sin encender siquiera las luces y sin percatarse de un pequeño detalle de ojos verdes.
Se sentía cansado. Recordaba lo sucedido casi una hora antes y su cuerpo se tensaba cual cuerda de violín.
Dormir le era prácticamente imposible así que decidió ir a la pequeña nevera que había en una habitación.
Cuando cruzó por delante del sofá se le hizo extraño no encontrar al moreno durmiendo en el.
-¿Se habrá ido? –preguntó siguiendo su camino algo culpable.
Encendió la luz de la pequeña estancia y rebuscó en la nevera algo dulce para llevarse a los labios. Esa manteca de cacahuete que había en una esquina le era demasiado gustosa.
Con el bote de manteca bajo el brazo volvió a la habitación. Había salido de ella desnudo esperando encontrarse al moreno pero no hubo suerte.
Abrió la tapa enterrando uno de sus dedos en la manteca dulce. El primer lengüetazo se le hizo casi orgásmico por ello comenzó a enterrar cada vez con más ansia sus dedos en el tarro. Su lengua chupó lascivamente cada rincón de su dedo índice y corazón cuando se los llevaba a la boca. ¡Ese movimiento era un crimen!
-Merlín… ¿Y este hambre?- se preguntó el rubio viendo el frasco casi vacío.
Apartó la manteca a un lado dispuesto a intentar dormir nuevamente cuando un ruido de tela moviéndose lo alarmó obligándolo a abrir los ojos de nuevo dejándolo de una pieza en la cama.
Notó como algo se arrastraba por la cama acercándose a él lentamente.
Cuando ese peso estaba tan sumamente cerca que si estiraba la mano seguro que lo palpaba viró su cuerpo quedando el rubio encima del intruso.
-Alastair, que haces lev…-sus palabras murieron en sus labios, pues otros de un sabor distinto, café, estaban devorando los suyos… ¡Y Alastair no era!
Esos labios que tan sólo había probado en una ocasión hacía un tiempo y que tantos recuerdos le traía. Esos labios que si era por él, jamás probarían otro sabor que no fuera el suyo.
La luz de la luna que se colaba furtiva tras la ventana de la habitación permitía distinguir la silueta del ladrón de besos.
A ese beso no se le podía llamar beso robado ya que Draco instintivamente al segundo de sentir esa calidez sobre los suyos dejó salir su lengua en busca de algún trofeo.
Finalizó con un sonoro chupón en el labio inferior del rubio que ahora permanecía inmóvil en la cama a cuatro patas sobre el intruso.
-¿Esta vez que escusa tienes? –murmuró con un voz ronca el rubio.
-Ninguna – esa voz profunda pero a la vez agitada resonó en la habitación en un susurro- y eso es una puta mierda- Este empujó al rubio de nuevo a la cama para quedar sobre él obligando a sus alientos entremezclarse de tal aproximación entre sus cabezas.
-¿Qué se supone que buscas, Potter?-no quería mirarle a los ojos porque si no, estaba perdido.
-Mierda, no lo sé…-susurró hundiendo la nariz en el cuello del Slytherin aspirando el aroma a jabón que este desprendía-pero eso que has hecho con los dedos me ha matado.
Draco apartó con ambas manos al moreno de su piel dejándolo con cara de sorprendido.
-¿De veras crees que voy a dejarte hacer lo que te dé la gana cuando te dé la gana?
-Tómalo como el pago de una “deuda” –intentó morder el cuello del rubio pero este fue más rápido y lo volvió a apartar.
-No le debo nada a nadie –enarcó una ceja viendo como el moreno se frustraba pero seguía intentando alcanzar su piel.
-Pues como un favor-gruñó.
-No le pido favores a nadie- sonrió ampliamente cuando la cara de Harry no podía verlo ya que estaba demasiado ocupada lamiendo una porción de cuello, pero por poco tiempo. Draco lo volvió a apartar.
-Bueno Draco-bufó cansado- pues entonces tómatelo como algo que queremos ambos.
-Lo que yo deseo Potter no es…-Harry lo hizo callar con un mordisco en la yugular.
-Si dejo que hables te vas a oponer a todo lo que diga, así que estate calladito y sólo habla cuando tengas que gritar.
-Potter… ¿Te das cuenta a quien le estás haciendo todo esto? –mantenía sus manos en los brazos de Harry con los ojos fuertemente cerrados. ¿Esto era una alucinación?
- No me lo recuerdes –siseó lamiendo la clavícula del rubio.
-A mí sí me interesa que lo recuerdes- dijo dejándose lamer por el otro sin oponerse mucho- No soy algo desechable.
-¿No puedes callarte por un momento?-farfulló el moreno dejando de atacar para mirarlo a la cara. Draco frunció el cejo.
- No puedo, no- infló sus mofletes graciosamente mirando hacia la pared.
-¿He de hacer que te calles acaso?
-¿Por qué haces que todo suene tan….?
-¿Indecente?
-¡Sí! Osea… ¡Estas esperando que me abra de piernas de nuevo y justo hace un rato casi me violan!-casi gritó el rubio.
-¡Es por eso que no me he podido aguantar más!
-Te pone que… ¡Oh por Merlín Potter que bajo caíste! –dijo Draco pensando que a Harry le ponía que casi lo violaran.
-¿¡En que estas pensando, zopenco!? ¿Sabes cómo me sentí cuando no volviste? ¡Te fui a buscar y te vi ir con el imbécil ese! ¡Encima dejas que te alcoholice y te manosee!- Draco abrió al boca enfadado y sorprendido.
-¡¿Que qué?! ¡Intenté apartarlo de mí por todos los medios pero no traía mi varita!
-Si no llego a aparecer yo ahora mismo estarías follando con el –una bofetada impactó en la mejilla del moreno.
Harry agarró fuerte las muñecas del rubio contra la almohada.
-¡¿Te crees que me dejo follar por todo lo que se mueve o qué?!-gritó el Slytherin.
-Eso solo lo sabes tú, porque podrías haber mentido– esas palabras estaban doliendo demasiado.
-¡Para tu información maldito Gryffindor egocéntrico, tu violación fue mi primera vez, imbécil! ¡Ya te lo dije!
-¿Y tengo que creerte?
-¡¿Qu-?!
Harry soltó el agarre del rubio y bajó de la cama llevándose las manos a la cabeza apartando los mechones que le caían por la cara andando de un lado para otro del cuarto.
-¡¿Porqué siempre acabamos así?! –Preguntó el moreno- Nos enfadamos, tú te vas, yo te busco y luego pasa lo que pasa.
-¡Eres tu el que viene!- se quejó el rubio.
-¡Porque tu jamás cederías!
-¡Soy Slytherin!
-¡Y yo Gryffindor!
-¡Lo que zoys ez unoz idiotaz! –gritó Alastair desde el otro lado de la puerta. Tanto grito lo habían despertado y este se había acercado hasta el dormitorio escuchando toda la serenata- ¡Como no oz arregléiz para mañana y oz eztéiz dando los croizzant como doz imbécilesz juro que dezpotrico todo de cada uno!
Los pasos del chico yéndose los alertó de que volvían a estar solos.
Hablar… ¡Era algo que el dichoso gato no podía hacer! Si el gato hablaba…
-Vale…-Harry se dejó caer en una silla beis- ¿Tú o yo?
-Tú.
¿Para qué pregunto? Se dijo el Gryffindor
Tras una larga charla y otra advertencia de Alastair cuando los gritos volvieron a reinar en la habitación por un mal comentario de Draco, el rubio acabó confesando que el moreno no le era tan indiferente.
-¡Vale, vale lo admito! Me atraes algo -dijo el rubio pensando que ni loco iba a decirle que estaba enamorado de él.
-Tu a mi…-parecía pensar que decir- tampoco me eres indiferente -consiguió decir el moreno tras unos segundos de silencio mientras miraba hacia la puerta. Alastair los había amenazado dos veces en menos de 10 minutos y si el niño gato hablaba el rubio se iba a enterar de un par de cosas que...
-Bien, nos toleramos. Fin - ¿Pero qué tipo de conversación estamos teniendo en estos momentos? se preguntó Draco -Me voy a dormir -anunció zanjando el tema mientras se tapaba lo poco que se veía de su entrepierna por la oscuridad de la habitación.
Se tumbó en la cama nuevamente rezando por que el moreno se decidiera de una buena vez. ¿Sofá o cama?
-Soy un puto hipócrita -se dijo a si mismo Draco. Le negaba a Harry sexo cuando en realidad él ansiaba tenerlo.
-Si...Em... -balbuceó Harry poniéndose en pié - Yo me vuelo al sofá.
¡¿Qué?! ¡No me jodas maldito Gryffindor! -gritó mentalmente el rubio viendo como este llegaba a la puerta. Carraspeó un par de veces antes de hablar para posiblemente cavar su propia tumba.
-Esta cama es enorme -comentó Draco lo suficientemente alto como para que el moreno lo oyera.
Harry que ya tenía una mano en el pomo de la puerta quedó inmóvil al haber oído aquel comentario. Sonrió virando su cuerpo para encaminarse a su nuevo nido de los sueños.
En el camino comenzó a despojarse del pantalón, incluida la ropa interior. Subió a gatas al colchón ante la atenta mirada del rubio que se lo estaba comiendo con la mirada.
-Si me pones un sólo dedo encima, te mato -amenazó la serpiente con las mejillas sonrojadas. ¿No decía que él no dormía nunca desnudo?
Tras dicha advertencia le dio la espalda al moreno, el cual lo observó con detenimiento. Sabía de buena fuente que su piel era tan aterciopelada que ni las mejores telas de las Indias se podían comparar. Piel albina y bellos rubios que se oscurecían en una sola zona del cuerpo, esa que iba a intentar volver a ver.
Bufó con una sonrisa ladeada quedando boca arriba mirando al techo sin ni siquiera molestarse en tapar sus partes púdicas.
Suspiró manteniendo consigo mismo una conversación mental. Draco Malfoy, con su arrogante carácter y descaro le gustaba, desde hacía bastante de echo.
Realmente lo ocurrido en la mansión Black sucedió porque él así lo quiso, no por una crema de Snape. Aunque se sintió algo diferente tras haberlo embadurnado de ella, apreció que todo lo que sentía estaba a punto de explotar y salir por algún lado. Echarle la culpa al potingue era lo más sensato.
Harry se imaginó diciéndole la verdad a Draco;
-¡En verdad Draco, te he follado porque llevo varios años matándome a pajas por ti!
Se echó a reír ante tal estúpida idea sin darse cuenta de que al lado el rubio se estaba preguntando de que se reía tanto.
Cuando dejó de reír como un idiota frunció el cejo aún mirando al techo cayendo en la cuenta de algo: ¡Estaba en la misma cama que el rubio y para colmo de males lo tenía a escasos centímetros sin poder ponerle un solo dedo encima!
-Dedos... -siseó Harry.
Por otro lado Draco se sentía nervioso. Tenía a Harry demasiado cerca y los constantes roces de pies hacían que una tormenta eléctrica le recorriera la espalda sin mencionar que su amiguito recién estaba comenzando a montar la campaña sin motivo alguno...
Notó un movimiento tras de sí cuando algo húmedo se posó en su cuello haciéndole abrir los ojos poniéndose más rojo que la grana.
¡Me está haciendo un chupón! -gritó mentalmente el rubio.
Esa humedad llamada lengua le recorría el cuello con parsimonia provocándole escalofríos ya que se llegó a colar hasta en su oreja. Unos dientes mordisquearon el cartílago de esta para luego chupar la zona descendiendo nuevamente por la yugular dando pequeños mordiscos que le hicieron jadear.
Milésimas de segundos después se giró sorprendido. Un reflejo demasiado lento...
-Potter... ¿Me lo parece o además de ciego eres sordo? -una de sus manos tapó el bulto que se escondía bajo las sabanas. ¡El último mordisco casi lo mata de placer!
-No te puse ni un dedo encima -sonrió Harry- y no veo que te estuvieras quejando.
-¿Qu-?- sus quejas fueron acalladas con un húmedo beso que no se vio venir haciéndole quedar con un impulso de Harry, bajo el cuerpo de este.
La húmeda lengua del Gry se enroscó en la del otro luchando por ser la líder haciendo perder el norte al rubio durante unos segundos.
Mordió el labio inferior del Sly hasta dejarlo escarlata para luego tirar de él con los dientes. Draco quedó inmóvil esperando alguna sujeción de manos por parte del otro, pero eso nunca llegó, sólo un arduo beso que lo dejó sin aliento. Posó sus manos sobre el pecho del moreno retirándolo suavemente dejando colgando un hilo de saliva que comunicaba ambas bocas preguntándole con la mirada “qué estaba haciendo”. La de Harry demasiado desesperada por volver al contacto atacó nuevamente a esos rojizos labios que no se resistieron en absoluto hasta que los dientes del Gry emprendieron un camino de mordiscos suaves por todo el cuello del albino.
-Esp…- el Sly estaba algo nervioso- Un momento Harry -¡Mierda, lo he llamado Harry! Pensó el rubio espantado.
Pero el moreno siguió enfrascado en la tarea de lamer, chupar y morder cada resquicio de piel de Draco, así que le contestó un simple “¿uhú?” que en el idioma de las personas vendría siendo un “¿Sí?”.
-Potter, tenemos que…-jadeó al sentir unos dulces colmillos arañar su piel- hablar. Dejar algo en claro –Harry bufó pero siguió a lo suyo esta vez montándose sobre la pelvis del rubio apoyando ambos antebrazos a los costados de la cabeza rubia hundiendo de buena gana la mata de pelo azabache en donde lo había dejando antes de cambiar posición.
-¡Potter! –gritó Draco al verse imposibilitado para apenas moverse.
-No te estoy tocando con las manos Draco. Fue la condición que pediste, ¿no?-le susurró al oído.
-Eso fue…global –balbuceó. ¿Acaso quiere volverme loco con solo su boca?
-Veamos Draco…-Harry apartó su boca del cuello del otro para encararlo. Lo vio sonrojarse de tal manera que se le antojó encantador.- ¿Tu quieres verdad? –El aludido alzó una ceja – No te disgusta para nada lo que estoy haciendo y no mientas porque este –hizo un sutil movimiento de cadera que casi mató al amiguito del rubio-lleva un rato saludándome.
El Sly chasqueó la lengua inclinando levemente la cabeza hacia otro lado maldiciendo por lo bajo. Harry le tenía donde quería.
-¿Te burlas de mi?
-Solo voy a decirlo una vez serpiente rubia –anunció el moreno.-Jamás me burlé de ti ahora ni de tu condición sexual en antaño, de hecho cuando lo hiciste público me dieron ganas de cruciarte porque al parecer no eres del todo consciente de todos los que te comen con la mirada en el castillo-suspiró e inhaló aire- Llevo tanto tiempo haciendo ver que te odio que…
-¿Haciendo ver? –preguntó el rubio no entendiendo muy bien.
-¿Acaso eres cortito? El día que me di cuenta que me atraías –Draco abrió los ojos de par en par- casi me tiro de mi torre. Fue cuando tuvimos que compartir duchas Slys y Grys. Yo siempre quedo el último por eso cuando te vi entrar en el vestuario con ese semblante tan pacifico y angelical, cosa extraña en ti, para luego sacar una minúscula toalla creo que un cable se me rompió por ahí dentro y me flechaste del todo- Harry observó la cara sorprendida del rubio- No te violé exactamente –el rubio alzó una ceja- para mí no era violación, era más bien, bueno si lo era pero con buena fié. O sea…-se intentó explicar Harry- ¡Quería poseerte! Y esa crema no es que me obligara a hacerlo pero me animó bastante, era como un subidón de energía o algo así, no sabría explicarte –la dura mirada del Sly lo estaba acorralando un poco- ¡Me dejaste casi desmadejado en la cama con tanta crema puritana!-Gritó- Así que entérate de una vez por todas Draco Malfoy –el aludido sólo podía observar los ojos del moreno, tan sinceros…-Estoy convencido de que me gustas y el simple hecho de ver como otro te pone un dedo encima me crispa tanto los nervios que si no es porque tengo algo de auto control ya habría matado al rubiales del callejón y al imbécil del bar.
-¿Nos estabas viendo, verdad? –preguntó el rubio refiriéndose al suceso del callejón.
-Solo el final –susurró quedamente- y fue más que suficiente.
Draco se echó a reír, esa risa que provoca que tus ojos se humedezcan y lagrimeen. ¡El moreno se estaba declarando! Draco estaba que no se lo creía e incluso imaginó el momento de contárselo a Blaise que no sabía por qué seguro se lo tomaba demasiado bien.
-¿Te burlas no? ¿Este sentimiento es recíproco o tengo que oblibiarnos? A ti por oír a tu peor pesadilla que te ama y a mí por hacer el ridículo más espantoso de mi vida mientras me miras con cara divertida-aclaró.
¿Esto es real, Merlín? Baja y pellízcame en donde más me duel2… ¡Definitivamente me...me…me quiere! ¡Oh Merlín, espera…! No sé qué decirle…
Quedaron mudos durante unos minutos que se hicieron tensos para el moreno por la espera y al rubio tremendamente ridículos, porque sólo tenía que decirle “yo siento lo mismo” pero esas palabras no salían así como así, ya que nunca esperó que Harry…
-Bien, va a ser que el obliviate es la mejor opción-siseó con un nudo en la garganta disponiéndose a bajar de encima del rubio cuando este lo aferró por la mano.
-Un momento…Si me oblivias juro que te mato y luego voy yo detrás. ¿Cómo esperas que reaccione? ¡No todos los días la persona que te gusta siente lo mismo que uno! –el Gry abrió los ojos desmesuradamente. ¿Había oído bien?
-Tú… no, debo haber oído mal –rió el moreno negando con la cabeza-Olvídalo todo.
-¿Eres un terco idiota que aparte de ciego es sordo? ¿No has oído lo que te acabo de decir?-como un resorte se incorporó de la cama aferrándose a los brazos fuertes del moreno, pasó una de sus manos tras el cuello de este e hizo lo único que haría entender al torpe del Gryffindor.
Aproximó sus labios a los rojizos intentando colarse hasta en el alma del otro a través de una sola mirada cargada de deseo. Fue un beso casto sin lugar a dudas, de no más de tres segundos seguido de una retaria de pequeños besitos en la comisura de los labios. Se le podía llamar un beso cómplice.
-En verdad creo que somos algo infantiles e idiotas –murmuró el moreno.
-Habla por ti- el rubio sacó su lengua para burlarse. Harry se echó a reír para segundos después devolverle ese “favorcito” al rubio en forma de un tórrido beso apasionado con lengua.
El Sly enredó sus dedos en la mata de pelo castaña correspondiendo fervientemente a ese contacto mientras el otro posaba ambas manos en la estrecha cintura del rubiales acariciando cada porción de piel expuesta ya que Draco estaba desnudo, tapado mínimamente con un trozo de sabana.
Con los labios tan hinchados que parecía que se habían injertado colágeno Harry emprendió un camino de lamidas y mordidas hasta llegar al hueco entre la mandíbula y el hombro. Allí se entretuvo oyendo al otro balbucear algo como si subes más me hago gelatina. Y eso era lo que el moreno estaba intentando conseguir, dejar tan desmadejado al rubio que este no recordara su nombre a la mañana siguiente.
Subió por la parte posterior del cuello mordisqueando todo a su paso hasta colar su viperina lengua en la oreja del otro notando como un escalofrío recorría el cuerpo del rubio. Draco sintió como Harry sonreía tras haber tenido el escalofrío.
Las manos del rubio descendieron lentamente rasgando con las uñas cada trozo de piel que estas agarraban cuando Harry mordía su piel.
-¿Esto no será otro sueño verdad? –preguntó el rubio con la voz algo ronca. El moreno estaba descendiendo ahora por su pecho llegando justo a la altura de sus pezones sonrosados tan tentativos que el Sly no se pudo detener, los chupó. Este le había dejado toda la parte del cuello llena de puntos rojizos, ni la clavícula se salvó de ese ataque Harry pottiano.
-¿Esto te parece un sueño? –Preguntó tras morder el pezón que recién había chupado. Draco jadeó en respuesta.
-Somos unos desviados- murmuró divertido el rubio cuando una de las manos de Harry comenzó a acariciar su cadera- Estamos en este estado sólo con unos besos.
-Yo estoy en este estado desde que estábamos en el sofá-dijo como si nada el moreno descendiendo la mano que hacía cosquillas al rubio hasta el ombligo. Allí la mano terminó de descender lentamente surcando bajo la sábana hasta que encontró lo que estaba buscando. Sonrió cuando uno de los dedos la rozó y Draco movió las caderas, este había tenido un espasmo al sentir el dedo de Harry en su polla. Se mordió el labio ahogando un grito que se transformó en un gruñido de disconformidad cuando la mano volvía a ascender olvidando a Draco junior.
Pero el rubio no iba a dejar la cosa así, estaba demasiado encendido, demasiado harto de esperar cuando al fin podía. Alzó la cadera haciendo que ambos miembros se rozaran.
-¡Se acabó!- gruñó el moreno alzándose. El rubio se asustó pensando que este iba a irse pero para su sorpresa, Harry agarró la fina sábana y con un brutal movimiento la mandó lejos.-Te juro que si la vuelvo a sentir rozándome la incinero – El rubio iba a contestar algo pero pensó en algo mejor. Draco acababa de empujar al moreno hacia atrás quedando ahora él encima. El rubio se estiró todo él sobre este, sus penes se rozaron y cómo no, el moreno se aferró al culo del rubio y movió las caderas en un jadeo casi inaudible.
-¿Cómo hemos llegado a esto? –preguntó Draco jugueteando con la oreja del Gry.
-No lo sé ni me importa – jadeó Harry apretando más los glúteos del otro- pero esta vez juro que te fundo al colchón.
El rubio rió ante tal comentario. Era cierto que la última vez se quedaron al final de todo porque Lucius Malfoy había interrumpido sin quererlo.
-Créeme, si alguien entra por esa puerta en los próximos 240 minutos yo mismo lo desinte…¡Ahhh!…- Harry había jugado sucio y mientras el rubio hablaba él sumergió hasta el segundo nudillo de su dedo corazón en el culo del otro moviéndolo en círculos.
En represalia el Sly comenzó a gemir demasiado cerca de la oreja de Harry, bien porque sentía placer con todas esas cosas que los dedos del moreno le estaban haciendo a su ano y porque sabía que este oyéndolo de esa manera no iba a tardar mucho en ponerse a “la acción”.
Sintió como un segundo dedo se sumergía en sus profundidades y tocaba junto con el otro el punto mágico que lo hizo babear ligeramente sobre el hombro de Harry momentos antes de gemir. Comenzó a mover las caderas levemente en un movimiento ascendente y descendente sobre los dedos del otro que ahora hacían la forma de unas tijeras dentro de el provocándole algún que otro espasmo de dolor.
-Draco, creo que hoy no estoy para preliminares –murmuró Harry cuando el rubio restregó por enésima vez su pene contra la barra de hierro del otro –Te prometo que más tarde me tiro 4h lamiéndote pero ahora…-se incorporó el moreno con el rubio a cuestas quedando sentado bajo el Slytherin. No supo porqué pero una imagen del rubio abriéndose las nalgas le pasó fugaz por la mente poniéndolo mas duro.
Imagen escena:
http://img12.imageshack.us/img12/6821/dracoabreculojummmm.jpg
Draco lo abrazaba dejando sus pezones expuestos ante la mordaz boca de Harry que no tardó mucho en saborear de nuevo los botones sonrosados de este mientas seguía dilatando al rubio hasta haber metido completamente 3 de sus largos dedos esta vez acompañados por su mano que se coló furtiva hasta dónde estaba la polla del otro y allí la agarró como si fuera algo que debía exprimir hasta la extenuación –cosa que no iba a suceder en esa ocasión pero que nadie quitaba para más adelante en otros asaltos.
Tener tres dedos revoltosos dentro de su culo y una mano masturbando su duro palo mientras una lengua revoltosa lamía sus pezones era sin duda algo definitivamente exquisito pero había algo que quería sustituir lo más pronto posible por algo definitivamente mucho mejor. Harry le obligó a quedar a cuatro patas para poder
prepararlo mejor así que este obedeció sin chistar.
-Harry…-murmuró mordiendo la almohada- hazlo ya, aunque grite –un espasmo de placer le hizo morderse el labio- si no me voy a correr…Ngg…
Dicho y hecho. Harry sacó sus dedos del tenue agujero. Besó el omoplato del rubio dulcemente y masajeó los muslos a sabiendas de lo que iba a entrar en el rubio para relajarlo un poco. Se acercó lo suficiente como para que su polla rozara el agujero del otro.
La cara de Draco ahora era de un color carmín y las gotas de sudor surcaban todo su cuerpo dándole un aire desmadejado de espaldas
Harry bufó cuando lo miró por un segundo reprimiendo las ganas de meterse de golpe. Con paciencia alineo su polla a la entrada de este y empujó lentamente. Sintió como Draco se contraía y eso era lo peor que podía hacer porque eso le daba placer a Harry. Ayudado por una de sus manos siguió adentrándose en el rubio a pesar de sus jadeos y quejidos porque cuando el moreno lo miraba para comprobar el estado del otro y conectaba con esos ojos azules que lo miraban de reojo cuando su cara estaba ladeada, estos le decían “si paras, te mato”.
Con un último empujón se metió por completo dejando momentáneamente a Draco sin aire. Harry se echó para adelante y se adentró un poco cuando el rubio dejó de morder la almohada porque lo quería oír gemir.
Aguantó como todo un héroe hasta que el rubio decidió mover las caderas –que fueron muchos minutos después-. Draco jadeó al sentir el primer empujón que le acababa de quemar el culo total y absolutamente pero aguantó el alarido porque oír gemir a su Gryffindor era algo que quería seguir oyendo aunque la carne de su culo sangrara en carne viva.
Imagen escena:http://img193.imageshack.us/img193/4080/hydperritojosjosjos.jpg
La quinta arremetida se sintió distinta. Debió ser un cambio de ángulo o que ya su culo no sentía nada por el dolor, pero en esos momentos un surtido de mariposas se concentró de nuevo en su estómago cada vez que Harry daba con el sitio correcto y este supo aquello cuando el Sly le clavaba las uñas en las manos que justo estaban entrelazadas y contraía su esfínter sin comentar los gemidos que daba. Pasaron muchos minutos en esa posición hasta que Harry lo volvió a girar porque quería verlo a la cara.
Llegó un momento en que Harry comenzó a bombear la olvidada erección el rubio haciendo maniobras porque Draco estaba aferrado a él y apenas había espacio para que la mano se colara por sus vientres. Rozó el glande con el pulgar varias veces antes de masajear por completo el tronco. Eso terminó de volver loco a Draco que estaba mordiendo el cuello del otro como si fuera un vampiro hasta que sintió una fuerte corriente eléctrica al tener la mano de Harry sobre su polla frotándola con pasmosas caricias y en su culo, el enrome falo del otro embistiendo con fuerza. Se dejó caer como una muñeca de trapo hacia atrás abandonándose con ambas manos a los lados de la cabeza empujando con sus caderas para que el otro llegara más profundo –si es que se podía.
Imagen escena:http://img38.imageshack.us/img38/6711/hydsexcama3.jpg
Semejante imagen no hizo más que poner aun más duro al moreno. El Slytherin se había dejado caer hacia atrás dándole el mando a Harry pero tal acto no hizo mas que encender al otro, pues la imagen de Draco con el pelo revuelto, ojos cerrados por el placer, saliva escurriéndose por la comisura de los labios, la piel perlada por gotas de sudor y esa bendita posición que le permitía ver como se adentraba en el otro lo esta matando en vida.
Embistió un par de veces mas hasta que se dejó caer hacia adelante con las piernas de Draco con el. Las había colgado a cada lado de sus brazos y ahora mismo el rubio estaba “totalmente abierto” para él.
El peso de su cuerpo hizo que su polla llegara mas adentro por eso con cada empujón tenía al rubio jadeando y clavándole las uñas en la espalda.
Besó la frente del otro una infinidad de veces mientras seguía con lo suyo. A cada beso el nombre del rubio surgía de los labios de Harry y como recompensa Draco contraía su ano torturando el falo del otro.
La verdad sea dicha, no estaban para jueguecitos de a ver quien duraba mas o quien lo hacía mejor por eso cuando Harry comenzó a arremeter contra Draco con empujones erráticos este supo que se iba a venir en pocos minutos. El rubio contribuyó con esa causa y se mantuvo contraído todo el rato relajando de vez en cuando el esfínter.
Ahora ya no se distinguían los jadeos de cada uno aunque si era cierto que Harry había enterrado su boca en la cavidad entre la oreja y el hombro de Draco ahogando gemidos y gruñidos.
Una de esos empujones erráticos comenzó a dar en el punto clave del rubio si o si a cada enviste. Su cuerpo comenzó a curvarse por el placer hasta que lo único que mantenía sobre la cama fueron la cabeza los codos y los pies. Gritaba como un loco cada vez que Harry rozaba el punto mágico hasta que comenzó a sentir que él también se iba a correr.
-Ha…Harry-gimió con los ojos fuertemente cerrados. El otro Gruñó en respuesta –Me…me vengo.
Nada mas decir eso sintió como si flotara pues Harry lo acababa de agarrar de los brazos alzándolo de la cama con él. No supo como Harry quedó en pie sobre la alfombra de la habitación y el sobre el pene del otro aforrándose al cuerpo del moreno con las piernas y los brazos.
Sintió como su espalda colisionaba contra la fría pared y escuchó el ruido de algo romperse en el suelo, posiblemente algún jarrón.
Harry lo besaba con pasión a la par que se lo follaba desenfrenadamente amarrándole del culo abriéndole las nalgas lo imposible. El Slytherin notó como el cuerpo del otro comenzaba a temblar y se sintió a si mismo estando de la misma manera cuando el otro susurró unas palabras que creyó haber oído mal. Se estaba quedando sin aire.
Gritaron, jadearon y gimieron como unos poseídos hasta que corrieron quedando desmadejados en el suelo, pues Harry había quedado sin fuerzas y Draco se deslizó por la pared hasta quedar en el suelo sobre el moreno.
Sus respiraciones agitadas tardaron varios minutos en establecerse y cuando esto ocurrió el Gryffindor llevó al rubio a la cama, este no tenía fuerzas ni para hacerse un café con la varita.
Le habría gustado ser dejado en la cama como algo frágil , sin embargo cayó como un saco de patatas porque Harry había gastado toda su energía en satifascerle. Rió cuando vio la cara de sastifacción del otro.
-¿De qué ríes? –sonrió Harry.
-Me acabo de comparar con un saco de patatas –el moreno lo miró perplejo.
-Da gracias que he conseguido traerte hasta aquí yo mismo-razonó el otro.
-Oh si, señor fuerte-Draco sacó la lengua.
-Estas desperdiciando un músculo que hace mejores tareas que burlarse de un pobre Gryffindors-Draco abrió la boca sorprendido y divertido a la vez. Le dio un manotazo al hombro del otro.
Estaban de lado sobre la cama mirándose mutuamente. Morfeo comenzó a rondar al rubio que estaba comenzando a cerrar los ojos aferrado a la mano del otro que lo miraba embobado.
-¿Sabes una cosa Draco?
-…¿Eh?-abrió los ojos para volver a cerrarlos.
Potter arrimó el cuerpo del rubio hacia el y lo estrechó entre sus brazos suspirando contento cuando el otro se acurrucó en su pecho con esa carita de ángel que tenía en esos momentos.
-No me importaría volver a pasar por este calvario un millón de veces si en todas ellas acabas entre mis brazos. El rubio que aun no se había dormido del todo sonrió.
-Créeme la próxima vez que suceda algo así no le daremos muchas vueltas al asunto- alzó la cabeza para besar al otro en la comisura de los labios dulcemente- hay muchos rincones en Hogwarts para profanar –sugirió alzando las cejas. Harry se echó a reír pensando en que el primer lugar que quería profanar cuando llegaran al castillo era la biblioteca.
Severus Snape despertó en la enfermería de Hogwarts con un terrible dolor de cabeza ante la atenta mirada de Dumbledore, Minerva y la señora Pomfrey.
Al abrir los ojos la luz del lugar lo cegó momentáneamente hasta que el sucesivo parpadeo de sus ojos le permitió tenerlos abiertos. Se incorporó de un bandazo cuando la imagen de Sirius apareció por su mente. Un mareo lo devolvió a la cama haciéndolo maldecir.
-Tranquilo Severus - escuchó decir al director.
-¿Tranquilo? -murmuró entre dientes- ¡Se han llevado a Sirius! ¡¿Cómo quieres que esté tranquilo?! -intentó de nuevo alzarse y aunque esta vez su cuerpo le permitió quedar sentado unas frías manos lo tumbaron de nuevo. Minerva lo miraba expectante tras haberlo devuelto a la cama.
-Severus ahora mismo a él no le sirves en tu estado - el aludido parpadeó alucinado- Debes reponerte porque el hechizo que te lanzaron bloquea tus sentidos y en ese estado no vas a ir a ninguna parte -sonó mas a una madre que a su compañera de trabajo.
-Se han llevado a Sirius por mi culpa - con el antebrazo tapó sus ojos que a punto estaban de derramar lágrimas- Debí haberle...
-No te mortifiques -no pudo verlo pero Dumbledore ahora miraba por una de las empedradas ventanas de le enfermería hacia algún lugar del exterior- Solo debes descansar y créeme, el está bien.
Severus abrió los ojos bajo su brazo.
-¿¡Han contactado!? ¡¿Que quieren de él?! -se inquietó alzándose.
-Severus...-Pomfrey que recién se metía en la conversación dijo todo con aquel tono de voz- Llevas cuatro horas inconsciente así que descansa -la mirada fiera de la enfermera lo acojonó un poco.
-¡Pero...! -intentó objetar.
-¡Se acabó! -dijo Minerva. Apuntó con la varita a Snape y le lanzó un hechizo para dormir. Dumbledore la miró asombrado.
-Deberías haber esperado un poco mas...-suspiró el hombre enredando su larga barba albina con los largos dedos.
-Si espero mas sale volando por la ventana con el palo de esa litera -una barra de hierro de una de las camas que había estropeadas yacía sobre el muro que había a menos de dos metros de ellos. Dumbledore se echó a reír.
-¿Que te hace... tanta... gracia? -una voz jadeante irrumpió en la sala.
-Vaya -dijo en un fingido asombro el anciano- deberías presentarte a las olimpiadas mugles como mínimo. Has hecho un record corriendo desde allí abajo hasta aquí.
El hombre que momentos antes jadeaba emprendió camino hasta la cama del profesor de pociones con algo de inestabilidad. Al comprobar el estado del moreno suspiró.
-Veamos Sirius Black -Minerva lo encaró- ¿Cómo diantres conseguiste escapar?
-Si, estoy bien Minerva, de lujo -dijo con sorna.
La mujer gaznó algo inteligible frunciendo el cejo.
-Ya, ya... Será mejor que te sientes Sirius -la mujer le ofreció una silla y este se dejó caer abatido sobre ella.
-No tengo muchos recuerdos de lo sucedido porque fue todo demasiado rápido -comenzó a declarar- .Estábamos en la dirección que nos dijiste y allí se encontraba Harry -El hombre mayor giró tan bruscamente la cabeza hacia el hombre que Pomfrey pensó que iba a tener que soldar algún hueso- Pero era un Harry falso- Dumbledore bufó- . Sev estaba todo el rato advirtiéndome pero yo, idiota de mi, cómo siempre no le hice caso. De repente unas personas aparecieron en el lugar, aturdieron a Severus y... -entrecerró los ojos y miró al director- Esto no te va a gustar nada.
-¿Que ocurrió Sirius...?-el director esperaba una respuesta.
-Estábamos equivocados, pero totalmente -todos lo miraron sin entender.
-¿A qué te refieres? -minerva alzó una ceja.
-Hemos estado haciéndoles pasar por un calvario para nada -bufó sonriendo de medio lado ante la mirada de terror del albino.
-Explícate -ordenó el anciano.
-Esos que han estado alborotando todo, esos que han estado matando a gente y esos por los cuales nosotros encerramos a Harry y a Draco trabajan nada más y nada menos que para una sola persona - Dumbledore acortó la distancia que había entre ambos y lo aferró por los hombros.
-Quién... -los ojos del anciano no eran ni una cuarta parte de lo serenos que solían ser.
-Él ha vuelto. Aunque mejor dicho, nunca se fue -todos se horrorizaron. Sirius viró para aferrar la mano de Severus y besarla-. Se tomó demasiadas molestias en montar este teatrito del colgante para despistarnos de su verdadero objetivo.
-¡Qu-! -pero minerva no llegó a decir nada pues se tapó la boca horrorizada.
-Y lo que quiere no es ni a Harry ni a Draco. Su plan es tan macabro que jamás se nos habría ocurrido imaginar tan siquiera que estaba maquinando desde la sombra...-hizo una pausa- Él mismo me lo ha dicho y he escapado gracias a que sus secuaces son unos ineptos con la varita -llevó la mano de Severus a su frente aferrándola entre sus dos manos- Con lo que tiene en mente nos va a destruir porque nadie va a ser capaz de hacer algo.
-¡Sirius no des más vueltas y dime ya de que hablas! -Dumbledore no estaba para rodeos.
-Voldemort ha revuelto todo solamente para una cosa, acercarlos, unirlos y no, no los quiere a ninguno de los dos...-una sombra lúgubre cubría la mitad del rostro del animago- lo que él ansía con tanto fervor para aniquilarnos a todos es al hijo que Harry y Draco van a tener.
A muchos kilómetros del castillo y en una lujosa habitación de hotel, el cuerpo de un hombre estaba a punto de cambiar...Un espermatozoide llegaba victorioso tras un largo esfuerzo a un ovulo especial que en circunstancias normales no debía existir y penetraba la membrana celular de este dejando solamente afuera lo que vendría siendo la cola.
La pareja del que estaba teniendo estos cambios internos besó la nuca del otro y lo estrechó entre sus brazos desde la espalda posando una de sus manos en el abdomen del rubio adormilado.
-¿Estas despierto? -murmuró Harry.
-Mas o menos...-gorgoreó el rubio
-¿Sabes qué? -el rubio contestó con un "¿Uhú?".-No sé porqué pero ahora cuando te estoy tocando la pancita siento una calidez enorme -mordió dulcemente el cuello de Draco.
-Si, ahí abajo-dijo tajante el otro. Harry rió.
-No, bueno si pero no...¿Oye Draco, a ti te gustaría ser padre? -El aludido abrió los ojos como dos bombillas. Giró un poco el cuerpo y cuello para decirle algo.
-No seas estúpido Harry -este lo miró sorprendido- Estoy contigo ¿Como voy a ser padre si ambos somos hombres? -bufó rodando los ojos para volver a la posición anterior a la pregunta.
-Yo no he preguntado si te gustaría tener un hijo conmigo...-dijo el moreno. La idea le vino cuando vio a Alastair por primera vez. Draco bufó.
-Si, me gustaría -murmuró- pero va a ser imposible -dijo mirando a la pared.
-A mi me gustaría tener hijos- abrazó mas al rubio que se tensó como la cuerda de un piano.
-El día que tengas un hijo yo no estaré contigo -el moreno alzó un poco la cabeza para observar la perspectiva del rubio que recién se daba cuenta tenía una mirada triste.
-Oh, sí estarás -aseguró Harry- En otra vida te reencarnarás en una preciosa rubia y yo me enamoraré de ti, te haré mía y tendremos muchos rubitos con ese humor tan característico de su madre -Draco estalló en carcajadas ante semejante cuadro.
-¿Estas oyendo las tonterías que dices? -preguntó el Sly. La respuesta le llegó con un beso tras la oreja, y otro más abajo, y uno más en el cuello-.Si...hijos...-murmuró el rubio encarando a Harry de cuerpo entero dándose la vuelta- A ti lo que te gusta es la manera en la que se hacen.
-Oh bueno, ¿y a quien no? -respondió pícaro arrasando con los labios del otro iniciando nuevamente un ciclo.
Entre beso, caricias y demases Draco consiguió decir algo.
-Serán morenos y esperemos que no tengan tu tozudez -Harry volvió a empujar haciendo sollozar al otro por el gusto.
-Mientras sean tuyos me da igual como sean -lamió los labios del otro volviendo a introducirse en Draco.
-Mientras sean tuyos -repitió Draco mientras se dejaba llevar por la pasión que aquella noche se había instalado en la habitación más tozuda que el propio Gryffindor mientras que en el vientre del Slytherin una nueva vida está a punto de nacer.
Fin.
Nooooo es broma, no se acaba aun XDDDDDD aun queda un poco jejeje aunque lo que os interesaba ya está “solucionado” XD ale, no estaba muy puesta en la escena sexual ._.u y mira que me vi películas para ver si me inspiraba pero nada xDDD al final me pasé a lo de Severus y la escena way la hice lo último U_Uu
Espero que os haya gustao este capi y que la larga espera haya valido algo la pena U_U
A ver cuando os traigo el próximo XDDD













































